11 Abril 2004 Seguir en 
Tiene plena confianza en que la próxima zafra también será beneficiosa para la actividad azucarera en general. Dijo a LA GACETA que los distintos factores intervinientes "están haciendo bien sus cosas desde hace un par de año o más", y que los resultados están a la vista. Eduardo Rubén Cruz forma parte de una sociedad familiar, radicada en Concepción, que está creciendo desde hace varios años, debido al esfuerzo de su fundador (el padre), y de sus otros tres socios (sus hijos).
- ¿Cómo estima que será la zafra 2004?
- Creo que va a ser una buena zafra, en cuanto a precio, en especial porque la producción no será muy abundante. Los industriales están trabajando mejor desde hace un par de años en materia de exportaciones. Considero que, por fortuna, hay mayor seriedad en la mayoría de los sectores azucareros que operan en la provincia y eso incidió también en que los precios hayan mejorado mucho.
- ¿Cuál es el nivel de crecimiento de la caña?
- Era bastante bajo hasta mediados de semana, sobre todo por la sequía que se venía soportando. Pero en los últimos días se dieron buenas y persistentes lluvias, en algunas zonas de las que tenemos cultivos. Esperamos que este otoño atípico, en cuanto a las precipitaciones, sirva para que hasta la época de zafra, la caña pueda recuperarse en un porcentaje aceptable. Sobre todo las cepas para tener una buena caña el año próximo.De todas maneras creo que la época seca que se viene arrastrando desde hace más de dos años va causando un paulatino deterioro. Pero aún no se puede dimensionar la merma que se puede dar en el rendimiento de la caña con relación a los dos o tres años anteriores.
- ¿De sus plantaciones cuáles son las más perjudicadas?
- Siempre es más sufrida la caña de la zona ubicada al este de la ruta 38, y este año esa situación se agravó. En cambio en la zona de pedemonte, normalmente, hay más humedad.
- ¿Se mantendrán los buenos precios del azúcar como en anteriores temporadas?
- Sí, y hasta podrían mejorar un poco por la exportación.
- ¿El sector tiene que organizarse más y en qué aspectos?
- El sector está evolucionando en los últimos años y no por obra de la casualidad. Hay industriales responsables, como es el caso de los que administran los ingenios La Trinidad y Marapa, a quines conozco muy bien. Hay muchos más que funcionan bien, por supuesto. Este consenso entre los sectores intervinientes brinda mejores oportunidades para todos. El ponerse de acuerdo en el tipo de variedad que es más conveniente para cultivar, para lograr mejores rendimientos, es de tremenda importancia.El hecho de que haya reuniones permanentes entre los grupos industriales y cañeros está dándole otra tónica a una actividad que se caracterizaba, hasta no hace mucho, por la falta de diálogo y por los esfuerzos e intereses aislados.Nosotros, es decir nuestra familia y la inmensa mayoría de los cañeros que entregamos la caña en el ingenio La Trinidad tenemos muy buena relación con los directivos de esa empresa. Hay fluidez y respeto en el trato entre los representantes de la firma (Mijasi), cañeros y el personal.
- ¿Si la producción es escasa, será necesario exportar, igualmente?
- Según estimaciones, más o menos fundadas, a pesar de que la producción será inferior a la de 2004, quedará un sobrante para exportar. Reitero que se están haciendo bien las cosas en la industria azucarera.
- ¿Hay una relación fluida entre todos los productores cañeros de la provincia o tan sólo entre algunos grupos?
- Los cañeros del sur trabajamos mucho en conjunto con colegas del norte y del centro de la provincia. En especial tenemos reuniones con los técnicos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) y gracias a esos encuentros es que ahora podemos coincidir en muchos aspectos. De esa forma, con las nuevas tecnologías que nos aporta la Eeaoc, se logran mejores rendimientos.
"Es vital que haya consenso entre todos los sectores"
"A partir de la devaluación, nuestra actividad comenzó a recuperarse notablemente. El peor enemigo para todos los sectores productivos era la falta de competitividad debido al cambio 1 a 1. Al salir de la convertibilidad quedó demostrado que estábamos atados a una ficción". El empresario azucarero Jorge Rocchia Ferro, en diálogo con LA GACETA, afirmó que esa es la única causa del gran cambio que experimentó la industria azucarera en los últimos tres años.
El empresario consideró, además, que el sector está evolucionando favorablemente y lo que pasó debe servir como experiencia.
"Las condiciones van cambiando. En los 90 se desreguló la actividad azucarera y a partir de ese momento se fue transformando. Hoy hay otros conceptos económicos y laborales".
Rocchia Ferro estimó que en los años 30, con el Laudo Alvear empieza la famosa división entre cañeros e industriales. "Fue uno de los máximos errores de la historia. La actividad se compone de distintos factores y elementos. Menos mal que ahora se da de nuevo una integración".
Aseguró que todos los factores quieren una zafra en paz y en orden, y que por eso es importante que se trabaje en coordinación entre industriales, cañeros y obreros, con la participación del gobierno. "Todos tenemos que estar de acuerdo para que ganemos todos", sostuvo.
Rocchia Ferro observó que con el calor y las últimas lluvias, los cañaverales tendrán una recuperación, pero afirmó que nadie, con seriedad, puede determinar cuál es la real situación de los cultivos. Dijo que eso se verá en la primera semana de mayo, cuando los ingenios estén próximos a moler. Incluso puede haber un problema de heladas, como se pronostica.
"Gracias a la actividad y a la rápida reacción de la industria, cuando nos dimos cuenta en julio de 2003 de que aumentaba el precio del azúcar, nos pusimos a exportar y se sigue cumpliendo un compromiso. A pesar de la superproducción, el precio no bajó y se mantiene en un mismo nivel. Eso ya es un éxito haber logrado eso", destacó Rocchia Ferro.
El crecimiento de las plantas es menor que en 2003
Si se compara con 2003, el crecimiento de la caña es menor, ya que si bien la campaña pasada también sufrió la falta de agua, este año la pérdida de producción será mayor. Así lo considera el productor cañero, Luis Eduardo Budeguer, quien señala que cuantificar estas pérdidas es difícil porque varía por zonas, variedad, edad del cañaveral, etc.
No obstante, en base a conversaciones con otros productores y técnicos que manejan cultivos en otras zonas, Budeguer dice que se podría estimar una disminución de un 15 a 20 % con respecto a 2003."Si queremos expresar la producción de azúcar a obtener, es difícil, puesto que falta otro factor determinante que es la ocurrencia de heladas. Estas pueden afectar más a la producción de azúcar ya que encontrarán cañaverales de crecimiento disminuido y poca cobertura foliar", observa.
Budeguer dice que el precio bajó en 12 meses un 20 %. En marzo de 2003 el promedio estimado fue de $ 0,8520 por kilo. Esta baja se produjo por excedentes en la producción de la zafra 2003 que no fueron exportados. La expectativa de disminución en la producción de la zafra 2004 detuvo la caída y comenzó -dice- a tonificar el precio en los últimos días. Esto es en lo inmediato y en el corto plazo. Considera que el problema por resolver con anticipación es el manejo ordenado de los excedentes de zafra 2005 en adelante.
Esos excedentes pueden ser muy importantes si no se recupera el mercado interno perdido a manos de sustitutos, (fructosa y los edulcorantes no calóricos).
Budeguer dice que es en la recuperación del mercado interno o en la exportación ordenada donde hay que poner el esfuerzo, para evitar complicaciones.
Resalta la importancia de contar con reglas de juego confiables de mediano plazo, dado que las inversiones, tanto en caña como en fábrica son, cuando menos de ese lapso; y no tienen uso alternativo.El empresario considera que la exportación de los excedentes, aún a bajo precio, es necesaria para lograr un precio promedio rentable.
En el corto plazo, señala, la necesidad de exportar dependerá del volumen de producción de la próxima zafra, dado que los excedentes de 2003 estarían comprometidos para embarcar en junio o julio. El precio del mercado mundial se recuperó de la fuerte caída sufrida en 2003, cotizando ahora a U$S 181 la tonelada el crudo y a U$S 233,54 la tonelada el blanco. La referencia del mercado internacional es muy importante y lo va a ser más en el futuro en la medida que crezcan los excedentes, observa Budeguer.
- ¿Cómo estima que será la zafra 2004?
- Creo que va a ser una buena zafra, en cuanto a precio, en especial porque la producción no será muy abundante. Los industriales están trabajando mejor desde hace un par de años en materia de exportaciones. Considero que, por fortuna, hay mayor seriedad en la mayoría de los sectores azucareros que operan en la provincia y eso incidió también en que los precios hayan mejorado mucho.
- ¿Cuál es el nivel de crecimiento de la caña?
- Era bastante bajo hasta mediados de semana, sobre todo por la sequía que se venía soportando. Pero en los últimos días se dieron buenas y persistentes lluvias, en algunas zonas de las que tenemos cultivos. Esperamos que este otoño atípico, en cuanto a las precipitaciones, sirva para que hasta la época de zafra, la caña pueda recuperarse en un porcentaje aceptable. Sobre todo las cepas para tener una buena caña el año próximo.De todas maneras creo que la época seca que se viene arrastrando desde hace más de dos años va causando un paulatino deterioro. Pero aún no se puede dimensionar la merma que se puede dar en el rendimiento de la caña con relación a los dos o tres años anteriores.
- ¿De sus plantaciones cuáles son las más perjudicadas?
- Siempre es más sufrida la caña de la zona ubicada al este de la ruta 38, y este año esa situación se agravó. En cambio en la zona de pedemonte, normalmente, hay más humedad.
- ¿Se mantendrán los buenos precios del azúcar como en anteriores temporadas?
- Sí, y hasta podrían mejorar un poco por la exportación.
- ¿El sector tiene que organizarse más y en qué aspectos?
- El sector está evolucionando en los últimos años y no por obra de la casualidad. Hay industriales responsables, como es el caso de los que administran los ingenios La Trinidad y Marapa, a quines conozco muy bien. Hay muchos más que funcionan bien, por supuesto. Este consenso entre los sectores intervinientes brinda mejores oportunidades para todos. El ponerse de acuerdo en el tipo de variedad que es más conveniente para cultivar, para lograr mejores rendimientos, es de tremenda importancia.El hecho de que haya reuniones permanentes entre los grupos industriales y cañeros está dándole otra tónica a una actividad que se caracterizaba, hasta no hace mucho, por la falta de diálogo y por los esfuerzos e intereses aislados.Nosotros, es decir nuestra familia y la inmensa mayoría de los cañeros que entregamos la caña en el ingenio La Trinidad tenemos muy buena relación con los directivos de esa empresa. Hay fluidez y respeto en el trato entre los representantes de la firma (Mijasi), cañeros y el personal.
- ¿Si la producción es escasa, será necesario exportar, igualmente?
- Según estimaciones, más o menos fundadas, a pesar de que la producción será inferior a la de 2004, quedará un sobrante para exportar. Reitero que se están haciendo bien las cosas en la industria azucarera.
- ¿Hay una relación fluida entre todos los productores cañeros de la provincia o tan sólo entre algunos grupos?
- Los cañeros del sur trabajamos mucho en conjunto con colegas del norte y del centro de la provincia. En especial tenemos reuniones con los técnicos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) y gracias a esos encuentros es que ahora podemos coincidir en muchos aspectos. De esa forma, con las nuevas tecnologías que nos aporta la Eeaoc, se logran mejores rendimientos.
"A partir de la devaluación, nuestra actividad comenzó a recuperarse notablemente. El peor enemigo para todos los sectores productivos era la falta de competitividad debido al cambio 1 a 1. Al salir de la convertibilidad quedó demostrado que estábamos atados a una ficción". El empresario azucarero Jorge Rocchia Ferro, en diálogo con LA GACETA, afirmó que esa es la única causa del gran cambio que experimentó la industria azucarera en los últimos tres años.
El empresario consideró, además, que el sector está evolucionando favorablemente y lo que pasó debe servir como experiencia.
"Las condiciones van cambiando. En los 90 se desreguló la actividad azucarera y a partir de ese momento se fue transformando. Hoy hay otros conceptos económicos y laborales".
Rocchia Ferro estimó que en los años 30, con el Laudo Alvear empieza la famosa división entre cañeros e industriales. "Fue uno de los máximos errores de la historia. La actividad se compone de distintos factores y elementos. Menos mal que ahora se da de nuevo una integración".
Aseguró que todos los factores quieren una zafra en paz y en orden, y que por eso es importante que se trabaje en coordinación entre industriales, cañeros y obreros, con la participación del gobierno. "Todos tenemos que estar de acuerdo para que ganemos todos", sostuvo.
Rocchia Ferro observó que con el calor y las últimas lluvias, los cañaverales tendrán una recuperación, pero afirmó que nadie, con seriedad, puede determinar cuál es la real situación de los cultivos. Dijo que eso se verá en la primera semana de mayo, cuando los ingenios estén próximos a moler. Incluso puede haber un problema de heladas, como se pronostica.
"Gracias a la actividad y a la rápida reacción de la industria, cuando nos dimos cuenta en julio de 2003 de que aumentaba el precio del azúcar, nos pusimos a exportar y se sigue cumpliendo un compromiso. A pesar de la superproducción, el precio no bajó y se mantiene en un mismo nivel. Eso ya es un éxito haber logrado eso", destacó Rocchia Ferro.
El crecimiento de las plantas es menor que en 2003
Si se compara con 2003, el crecimiento de la caña es menor, ya que si bien la campaña pasada también sufrió la falta de agua, este año la pérdida de producción será mayor. Así lo considera el productor cañero, Luis Eduardo Budeguer, quien señala que cuantificar estas pérdidas es difícil porque varía por zonas, variedad, edad del cañaveral, etc.
No obstante, en base a conversaciones con otros productores y técnicos que manejan cultivos en otras zonas, Budeguer dice que se podría estimar una disminución de un 15 a 20 % con respecto a 2003."Si queremos expresar la producción de azúcar a obtener, es difícil, puesto que falta otro factor determinante que es la ocurrencia de heladas. Estas pueden afectar más a la producción de azúcar ya que encontrarán cañaverales de crecimiento disminuido y poca cobertura foliar", observa.
Budeguer dice que el precio bajó en 12 meses un 20 %. En marzo de 2003 el promedio estimado fue de $ 0,8520 por kilo. Esta baja se produjo por excedentes en la producción de la zafra 2003 que no fueron exportados. La expectativa de disminución en la producción de la zafra 2004 detuvo la caída y comenzó -dice- a tonificar el precio en los últimos días. Esto es en lo inmediato y en el corto plazo. Considera que el problema por resolver con anticipación es el manejo ordenado de los excedentes de zafra 2005 en adelante.
Esos excedentes pueden ser muy importantes si no se recupera el mercado interno perdido a manos de sustitutos, (fructosa y los edulcorantes no calóricos).
Budeguer dice que es en la recuperación del mercado interno o en la exportación ordenada donde hay que poner el esfuerzo, para evitar complicaciones.
Resalta la importancia de contar con reglas de juego confiables de mediano plazo, dado que las inversiones, tanto en caña como en fábrica son, cuando menos de ese lapso; y no tienen uso alternativo.El empresario considera que la exportación de los excedentes, aún a bajo precio, es necesaria para lograr un precio promedio rentable.
En el corto plazo, señala, la necesidad de exportar dependerá del volumen de producción de la próxima zafra, dado que los excedentes de 2003 estarían comprometidos para embarcar en junio o julio. El precio del mercado mundial se recuperó de la fuerte caída sufrida en 2003, cotizando ahora a U$S 181 la tonelada el crudo y a U$S 233,54 la tonelada el blanco. La referencia del mercado internacional es muy importante y lo va a ser más en el futuro en la medida que crezcan los excedentes, observa Budeguer.







