01 Marzo 2017 Seguir en 
NUEVA YORK.- Rusia y China utilizaron ayer su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para impedir la aprobación de sanciones a Siria, en represalia por el empleo de armas químicas por parte del régimen del presidente, Bashar al-Assad. Es la séptima vez desde el estallido de la guerra civil en Siria, en marzo de 2011, que Rusia recurre al veto para torpedear una resolución del Consejo sobre el país árabe. También China vetó el proyecto de resolución, elaborado por los otros tres miembros permanentes del consejo: Francia, Estados Unidos y Reino Unido.
La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo que era un “día triste en el Consejo de Seguridad” y calificó los vetos como “repugnantes e indefendibles”.
Rusia, aliada de Siria, había anunciado ya la semana pasada que vetaría la resolución. Entre otras cosas, Moscú argumentó que no era el momento para presentarla, ya que a la par se celebran las negociaciones de Ginebra para poner fin al conflicto. El embajador suplente ruso ante la ONU, Vladimir Safronkov, consideró que la idea de EEUU, Francia y Reino Unido -que apoyan a la oposición en Siria- era “atroz y equivocada”.
Cinismo
La organización Human Rights Watch consideró que la decisión de vetar era “cínica”. Su portavoz Louis Charbonneau dijo que se envía así el mensaje de que no habrá sanciones por la utilización de armas prohibidas en Siria. (DPA)
La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo que era un “día triste en el Consejo de Seguridad” y calificó los vetos como “repugnantes e indefendibles”.
Rusia, aliada de Siria, había anunciado ya la semana pasada que vetaría la resolución. Entre otras cosas, Moscú argumentó que no era el momento para presentarla, ya que a la par se celebran las negociaciones de Ginebra para poner fin al conflicto. El embajador suplente ruso ante la ONU, Vladimir Safronkov, consideró que la idea de EEUU, Francia y Reino Unido -que apoyan a la oposición en Siria- era “atroz y equivocada”.
Cinismo
La organización Human Rights Watch consideró que la decisión de vetar era “cínica”. Su portavoz Louis Charbonneau dijo que se envía así el mensaje de que no habrá sanciones por la utilización de armas prohibidas en Siria. (DPA)







