Berensztein analizó la economía y la política que vienen

El analista político recorrió diversos tópicos de la coyuntura nacional en la cena anual que organizó la entidad

19 Noviembre 2016
Un resumen del trabajo realizado.- Con más de 400 invitados, y con la disertación del reconocido analista político, Sergio Berensztein (foto superior), la Fundación del Tucumán ofreció el jueves su tradicional cena anual, que se desarrolló en el salón de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT). El presidente de la institución, Jorge Malmierca (foto abajo), fue el encargado de inaugurar el encuentro. En su discurso, el directivo repasó los logros que alcanzó este año la Fundación del Tucumán, especialmente en materia educativa. También se presentaron, en el escenario del salón, los miembros de Alumni, la Comunidad de Egresados y Alumnos de Alta Dirección de la Fundación del Tucumán.

Comparación con un paciente.- En el inicio de su presentación, Berensztein analizó el estado de la economía en diciembre de 2015, cuando asumió el actual Gobierno nacional. Y comparó la situación del país con la de una persona enferma. “En diciembre, cuando asumió el nuevo Gobierno, el paciente Argentina estaba en una crisis terminal asintomática. Sin embargo, la mayoría de la sociedad no era consciente de la gravedad de la crisis económica que vivía el país. De hecho había cierto grado de satisfacción”, observó el especialista.

Esfuerzo fallido por acomodar tarifas.- Luego, Berensztein reflexionó sobre los intentos que hizo el Gobierno nacional, en el comienzo de la gestión, para acomodar las tarifas de los servicios públicos, con el fin de reducir los subsidios y, en consecuencia, el gasto público. “La población se resistió a pagar los costos de las correcciones de la economía. En Buenos Aires se pagaba mucho menos por los servicios que en el interior del país. El error del Gobierno fue no llamar a audiencias públicas. Entonces, la gente se resistió a los aumentos y la Justicia terminó por convalidar los reclamos de la gente”, subrayó en otro tramo de la exposición.

La economía tarda en repuntar.- El analista sostuvo que las correcciones macroeconómicas eran necesarias para encaminar las principales variables. No obstante, recalcó que los cambios que introdujo el equipo económico no alcanzaron para que la economía comience a recuperarse. “Las correcciones fueron necesarias. Era fundamental salir del cepo cambiario y quitar las retenciones a la exportaciones de granos. Pero estos cambios, hasta ahora, no fueron suficientes para que la economía repunte”, insistió el experto.

Faltó buscar consensos políticos.- Para lograr el éxito en las medidas económicas, en especial las de corte fiscal, como el reajuste tarifario, el equipo económico debió buscar respaldo de los distintos actores políticos y sociales. Según Berensztein, la estrategia de “jugar de modo unilateral” no dio los resultados esperados. Además, remarcó que el Gobierno debió explicar el costo de las correcciones para obtener el aval de la población, en particular el reajuste de las tarifas. “Pasar de una economía basada en el consumo, hacia otra basada en la inversión es imposible sin que haya una recesión económica y una caída del salario real”, señaló.

A los problemas internos, se sumó Trump.- Berensztein consideró que el triunfo electoral de Donald Trump, en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, presenta un obstáculo para el Gobierno nacional. Sin embargo, afirmó que las promesas económicas del nuevo presidente norteamericano “son inviables”, en referencia a las medidas de proteccionismo que anunció durante la campaña electoral. “Todavía no se conoce el equipo de trabajo que colaborará con Trump. Tampoco se sabe qué podrá hacer. El proteccionismo, que prometió en la campaña, afectará a las propias empresas norteamericanas, que tienen plantas en otros países. Si se cierra la economía, aumentarán los costos productivos. Una cosa es el discurso y otra es la práctica”, observó el analista.

El populismo norteamericano.- En otro orden, Berensztein se refirió a las características del discurso político que Trump utilizó para ganar electores. “El populismo tiene diferentes raíces. En Estados Unidos, no representa a la clase baja, como en la Argentina, sino a la clase media tradicional, que hoy está empobrecida y que no puede sostener el nivel de vida que tenía en las décadas del 80’ y del 90’. En el pasado, para acceder a los sectores más dinámicos de Estados Unidos alcanzaba con tener un título secundario. En la actualidad, se exigen títulos universitarios para acceder al sueño americano”, apuntó el analista político.

Lo que queda del kirchnerismo.- Berensztein también analizó el mapa político de la Argentina, luego de la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada. Según el especialista, las investigaciones judiciales sobre casos de corrupción aceleran el desmembramiento del kirchnerismo. “La ex presidenta (Cristina Fernández) pasó de tener un inmenso poder a no tener nada. Hoy van (a los actos políticos) un puñado de personas, llevados por unos pocos intendentes kirchneristas (del Conurbano bonaerense). Hay una reconfiguración del mapa político, sin un manejo de los sectores más vulnerables”, advirtió.

El éxito electoral depende de la economía.- El analista se refirió al desafío que representa, para el Gobierno nacional, las elecciones legislativas del año que viene. Sobre este punto, Berensztein afirmó que la clave del éxito pasará por las mejoras que registren las principales variables de la economía, en especial la inflación. “La fuerza de la alianza Cambiemos para las elecciones del año que viene dependerá de la economía. Este año, la actividad caerá un 2%. En 2017, si hay una recuperación, los votos opositores pueden fragmentarse”, insistió el especialista.

Conflictividad latente.- Finalmente, el analista advirtió que por la precariedad de la economía y del empleo, en la Argentina persiste un riesgo de conflictividad social. “Sin embargo, no creo que haya acciones coordinadas de saqueos”, concluyó Berensztein.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios