29 Mayo 2002 Seguir en 
Ciudad del Vaticano.- La situación en Medio Oriente y los escándalos que afectan a la Iglesia Católica en Estados Unidos fueron temas centrales de una reunión entre el papa Juan Pablo II y el presidente norteamericano, George W. Bush, durante una entrevista en la biblioteca privada del Santo Padre.
El Papa, cuyo frágil estado de salud causa creciente preocupación, parecía estar en buenas condiciones cuando saludó a Bush de pie en su estudio privado. "Gracias, señor. Muchas gracias por recibirme", le dijo Bush. Después de que ambos se sentaron, el Pontífice sonrió y se llevó las manos a la cabeza ante una lluvia de flashes de los fotógrafos. "No se preocupe Su Santidad, usted luce bien", le dijo el mandatario visitante. Posteriormente regresó a su país.
La cuestión religiosa
Bush había anunciado que hablaría con el Papa acerca de su preocupación por la imagen y la posición de la Iglesia Católica, que calificó de institución increíblemente importante en Estados Unidos. La Iglesia se ve afectada por denuncias contra sacerdotes por abuso sexual contra niños, lo que en abril indujo al Papa a convocar a todos los cardenales estadounidenses a la Santa Sede. Bush también informó al Papa sobre las conclusiones de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Pratica di Mare (Roma). Por su parte, el sumo Pontífice expresó una vez más su apoyo al pueblo norteamericano por los atentados del 11 de setiembre.
"¿Cómo está su padre, usted lo consulta a veces?", le preguntó el Papa al presidente durante la fase pública del encuentro. "Está retirado, pero estoy seguro de que el secretario de Estado Colin Powell le pide cada tanto su opinión sobre los problemas", le respondió. George Bush padre fue presidente de EE.UU. (1989-1992) y durante su mandato se entrevistó con el Papa.
Mientras se realizaba la reunión a solas, que duró 25 minutos, el cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, y el canciller vaticano Jean Louis Tauran, conversaron con Powell. Además de los aspectos políticos, se tomó en consideración la dimensión humanitaria de la dramática situación vivida por los pueblos israelí y palestino. Se aludió también a la difícil situación de los cristianos en Medio Oriente, informó Sodano. (TELAM-SNI)
El Papa, cuyo frágil estado de salud causa creciente preocupación, parecía estar en buenas condiciones cuando saludó a Bush de pie en su estudio privado. "Gracias, señor. Muchas gracias por recibirme", le dijo Bush. Después de que ambos se sentaron, el Pontífice sonrió y se llevó las manos a la cabeza ante una lluvia de flashes de los fotógrafos. "No se preocupe Su Santidad, usted luce bien", le dijo el mandatario visitante. Posteriormente regresó a su país.
La cuestión religiosa
Bush había anunciado que hablaría con el Papa acerca de su preocupación por la imagen y la posición de la Iglesia Católica, que calificó de institución increíblemente importante en Estados Unidos. La Iglesia se ve afectada por denuncias contra sacerdotes por abuso sexual contra niños, lo que en abril indujo al Papa a convocar a todos los cardenales estadounidenses a la Santa Sede. Bush también informó al Papa sobre las conclusiones de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Pratica di Mare (Roma). Por su parte, el sumo Pontífice expresó una vez más su apoyo al pueblo norteamericano por los atentados del 11 de setiembre.
"¿Cómo está su padre, usted lo consulta a veces?", le preguntó el Papa al presidente durante la fase pública del encuentro. "Está retirado, pero estoy seguro de que el secretario de Estado Colin Powell le pide cada tanto su opinión sobre los problemas", le respondió. George Bush padre fue presidente de EE.UU. (1989-1992) y durante su mandato se entrevistó con el Papa.
Mientras se realizaba la reunión a solas, que duró 25 minutos, el cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, y el canciller vaticano Jean Louis Tauran, conversaron con Powell. Además de los aspectos políticos, se tomó en consideración la dimensión humanitaria de la dramática situación vivida por los pueblos israelí y palestino. Se aludió también a la difícil situación de los cristianos en Medio Oriente, informó Sodano. (TELAM-SNI)







