29 Mayo 2002 Seguir en 
ROMA.- Cincuenta y tres años después de su creación, la OTAN cierra el capítulo de la llamada Guerra Fría, que dividió al Viejo Continente y marcó la historia de la segunda mitad del siglo XX. "Compartimos la responsabilidad de mantener la paz en el planeta, pero sabemos que este acuerdo no es la panacea para defendernos de las amenazas", dijo el presidente ruso, Vladimir Putin.
"No hay alternativa a esta colaboración y Rusia comprende que tiene responsabilidades", enfatizó.El nuevo Consejo de la OTAN autoriza a las partes a tomar decisiones comunes en campos específicos; entre ellos, la lucha contra el terrorismo, la proliferación de armas nucleares y las crisis regionales, pero no forma parte del Consejo permanente de la Alianza Atlántica. Las decisiones serán tomadas por consenso, y Rusia no tendrá derecho de veto en el campo militar.
En Rusia no hubo festejos
El acuerdo sellado ayer no ha sido bien acogido en Rusia. La prensa de Moscú ha criticado la política de Putin de acercamiento al mundo occidental tras los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos. Ayer se registraron disturbios en la capital entre manifestantes antiglobalización y policías. Los grupos de izquierda y un sector de las Fuerzas Armadas rusas ven con recelo los movimientos de Putin, quien antes de viajar a Roma firmó con Bush un nuevo tratado de reducción de armas nucleares, que consideran desfavorable. La OTAN y Rusia se reunían desde 1997 en un Consejo permanente, pero en 1999 Rusia se retiró por un año en protesta contra la operación militar en la ex Yugoslavia, por la crisis de Kosovo.
La expansión
La OTAN, que deberá decidir su ampliación en noviembre a otros países del este de Europa, entre ellos Ucrania, Albania, Rumania y Macedonia -algo que no agrada a Rusia- espera transformarse en la nueva entidad que defienda la paz en el mundo. Según el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, quien ejerció de anfitrión, los 20 países reunidos en la base militar en la que, según la leyenda, el príncipe troyano Eneas desembarcó para establecerse y fundar Roma, harán del siglo XXI el de la democracia y la paz. "A los terroristas y a sus cómplices les decimos: somos los más fuertes, no podrán ganar jamás", dijo en el discurso de apertura, y lo repitió hasta el momento de la clausura de la cumbre.
El jefe del gobierno español, José María Aznar, declaró a su vez que los valores y los principios no se defienden solos, y que no hay que esperar a ser agredidos sino que hay que estar preparados. Aznar viajó con Putin a Moscú para inaugurar hoy la cumbre entre la UE, que preside temporalmente el líder español, y Rusia. (AFP)
"No hay alternativa a esta colaboración y Rusia comprende que tiene responsabilidades", enfatizó.El nuevo Consejo de la OTAN autoriza a las partes a tomar decisiones comunes en campos específicos; entre ellos, la lucha contra el terrorismo, la proliferación de armas nucleares y las crisis regionales, pero no forma parte del Consejo permanente de la Alianza Atlántica. Las decisiones serán tomadas por consenso, y Rusia no tendrá derecho de veto en el campo militar.
En Rusia no hubo festejos
El acuerdo sellado ayer no ha sido bien acogido en Rusia. La prensa de Moscú ha criticado la política de Putin de acercamiento al mundo occidental tras los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos. Ayer se registraron disturbios en la capital entre manifestantes antiglobalización y policías. Los grupos de izquierda y un sector de las Fuerzas Armadas rusas ven con recelo los movimientos de Putin, quien antes de viajar a Roma firmó con Bush un nuevo tratado de reducción de armas nucleares, que consideran desfavorable. La OTAN y Rusia se reunían desde 1997 en un Consejo permanente, pero en 1999 Rusia se retiró por un año en protesta contra la operación militar en la ex Yugoslavia, por la crisis de Kosovo.
La expansión
La OTAN, que deberá decidir su ampliación en noviembre a otros países del este de Europa, entre ellos Ucrania, Albania, Rumania y Macedonia -algo que no agrada a Rusia- espera transformarse en la nueva entidad que defienda la paz en el mundo. Según el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, quien ejerció de anfitrión, los 20 países reunidos en la base militar en la que, según la leyenda, el príncipe troyano Eneas desembarcó para establecerse y fundar Roma, harán del siglo XXI el de la democracia y la paz. "A los terroristas y a sus cómplices les decimos: somos los más fuertes, no podrán ganar jamás", dijo en el discurso de apertura, y lo repitió hasta el momento de la clausura de la cumbre.
El jefe del gobierno español, José María Aznar, declaró a su vez que los valores y los principios no se defienden solos, y que no hay que esperar a ser agredidos sino que hay que estar preparados. Aznar viajó con Putin a Moscú para inaugurar hoy la cumbre entre la UE, que preside temporalmente el líder español, y Rusia. (AFP)







