09 Octubre 2016 Seguir en 
MOUNTAIN VIEW, Estados Unidos.- El acuerdo de adquisición se fraguó en un restaurante situado al borde de una autopista. Todo debería ser discreto y no llamar la atención. Hace diez años, el gigante de internet, Google, compró la plataforma de videos YouTube por U$S 1.650 millones. Fue adquisición más cara en la historia de Google, y quizás uno de los acuerdos comerciales que más rápidamente se pactaron.
El negocio se remató un fin de semana de octubre de 2006. Todo ocurrió en menos de 72 horas, recordó el cofundador de YouTube, Steve Chen. El entonces director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, anunció el acuerdo con estas palabras: “este es el siguiente paso en la evolución de Internet”. Sólo 19 meses antes, Chen y sus colegas Chad Hudley y Jawed Karim habían fundado YouTube, originalmente concebido como plataforma para citas online.
“La idea fue que la usuarios se presentaran con videos cortos”, comentó Chen. Sin embargo, cinco días después nadie se había registrado y el servicio se abrió a todo tipo de videos. “Así comenzaron a llegar esos tiernos videos de gatos y todo lo demás”, comentó. Después de unos problemas iniciales llegó rápidamente el éxito. Un año y medio más tarde, YouTube registró 100 millones de descargas de videos al día. Varios empresarios querían adquirir la plataforma.
“Sin embargo, Google fue la opción correcta”, aseguró Chen, de 38 años, al recordar aquellos días. La empresa emergente necesitaba ayuda para su internacionalización y también en el ámbito técnico. Ya entonces, más del 50% de los usuarios eran ciudadanos no estadounidenses. Además, el uso móvil de internet se perfilaba como un mercado creciente.
Durante los años siguientes, la plataforma de videos se convirtió en un fenómeno de masas. En 2012, el rapero surcoreano, Psy, rompió por primera vez la marca de 1.000 millones de descargas con la canción “Gangnam Style”. En 2014, todo el mundo pudo ver en YouTube cómo la usuarios bailaban al son de “Happy”, el gran éxito de Pharrell Williams. Y estrellas de YouTube como LeFloid y Bibi, con su “Beauty Palace”, son los ídolos de los adolescentes.
YouTube tiene hoy, 10 años después de su adquisición por Google, más de 1.000 millones de usuarios. El servicio está disponible en 76 idiomas. Cada minuto se suben a la plataforma más de 400 horas de videos en todo el mundo. Sin embargo, por muy gigantescas que sean las cifras, no se sabe cuánto dinero gana Google con YouTube.
La firma de investigación de mercado eMarketer estimó que Google facturó, en 2014, U$S 1.130 millones con la publicidad. YouTube anunció en 2015 que las cifras de ventas de los socios publicitarios se habían incrementado un 50% respecto del año anterior.
Pero no todo es color de rosas para el portal de videos: artistas prominentes como Lady Gaga, Coldplay o Ed Sheeran denunciaron esta año, ante la Comisión Europea, que el servicio, por sus ofertas gratuitas, devalúa a la música. La industria musical critica el hecho de que YouTube, tomando en cuenta la dimensión de su negocio, ceda poco dinero a los artistas.
YouTube se defiende recordando que, mediante su sistema Content ID, una especie de huella digital para la lucha contra la piratería, avisa a los titulares de los derechos cuando aparecen sus contenidos en YouTube. En ese momento, ellos pueden decidir si se bloquea su material o si quieren participar de las cifras de ventas generadas en el ámbito de la publicidad.
El mayor desafío para YouTube es la creciente competitividad en el mercado. Facebook, el principal competidor de Google, que tiene 1.600 millones de usuarios, apuesta de forma masiva por el video y puso posicionarse sobre todo en el segmento de streaming (que es la reproducción de audios y videos sin necesidad de descarga). También otras redes, como Snapchat, Twitter e Instagram, integraron hace tiempo los videos en su oferta multimedia.
El negocio se remató un fin de semana de octubre de 2006. Todo ocurrió en menos de 72 horas, recordó el cofundador de YouTube, Steve Chen. El entonces director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, anunció el acuerdo con estas palabras: “este es el siguiente paso en la evolución de Internet”. Sólo 19 meses antes, Chen y sus colegas Chad Hudley y Jawed Karim habían fundado YouTube, originalmente concebido como plataforma para citas online.
“La idea fue que la usuarios se presentaran con videos cortos”, comentó Chen. Sin embargo, cinco días después nadie se había registrado y el servicio se abrió a todo tipo de videos. “Así comenzaron a llegar esos tiernos videos de gatos y todo lo demás”, comentó. Después de unos problemas iniciales llegó rápidamente el éxito. Un año y medio más tarde, YouTube registró 100 millones de descargas de videos al día. Varios empresarios querían adquirir la plataforma.
“Sin embargo, Google fue la opción correcta”, aseguró Chen, de 38 años, al recordar aquellos días. La empresa emergente necesitaba ayuda para su internacionalización y también en el ámbito técnico. Ya entonces, más del 50% de los usuarios eran ciudadanos no estadounidenses. Además, el uso móvil de internet se perfilaba como un mercado creciente.
Durante los años siguientes, la plataforma de videos se convirtió en un fenómeno de masas. En 2012, el rapero surcoreano, Psy, rompió por primera vez la marca de 1.000 millones de descargas con la canción “Gangnam Style”. En 2014, todo el mundo pudo ver en YouTube cómo la usuarios bailaban al son de “Happy”, el gran éxito de Pharrell Williams. Y estrellas de YouTube como LeFloid y Bibi, con su “Beauty Palace”, son los ídolos de los adolescentes.
YouTube tiene hoy, 10 años después de su adquisición por Google, más de 1.000 millones de usuarios. El servicio está disponible en 76 idiomas. Cada minuto se suben a la plataforma más de 400 horas de videos en todo el mundo. Sin embargo, por muy gigantescas que sean las cifras, no se sabe cuánto dinero gana Google con YouTube.
La firma de investigación de mercado eMarketer estimó que Google facturó, en 2014, U$S 1.130 millones con la publicidad. YouTube anunció en 2015 que las cifras de ventas de los socios publicitarios se habían incrementado un 50% respecto del año anterior.
Pero no todo es color de rosas para el portal de videos: artistas prominentes como Lady Gaga, Coldplay o Ed Sheeran denunciaron esta año, ante la Comisión Europea, que el servicio, por sus ofertas gratuitas, devalúa a la música. La industria musical critica el hecho de que YouTube, tomando en cuenta la dimensión de su negocio, ceda poco dinero a los artistas.
YouTube se defiende recordando que, mediante su sistema Content ID, una especie de huella digital para la lucha contra la piratería, avisa a los titulares de los derechos cuando aparecen sus contenidos en YouTube. En ese momento, ellos pueden decidir si se bloquea su material o si quieren participar de las cifras de ventas generadas en el ámbito de la publicidad.
El mayor desafío para YouTube es la creciente competitividad en el mercado. Facebook, el principal competidor de Google, que tiene 1.600 millones de usuarios, apuesta de forma masiva por el video y puso posicionarse sobre todo en el segmento de streaming (que es la reproducción de audios y videos sin necesidad de descarga). También otras redes, como Snapchat, Twitter e Instagram, integraron hace tiempo los videos en su oferta multimedia.







