ROMPER EL HÁBITO. En el servicio de Neumonología del Avellaneda, los fumadores reciben apoyo multidisciplinario. la gaceta / foto de franco vera ARCHIVO

“¿Cuántos tienen ganas de fumar?”, pregunta la neumonóloga Marcela Collante. Algunos levantan la mano y otros bajan la mirada, porque se sienten débiles ante ese deseo y no quieren decepcionar a nadie. Se trata del grupo de terapia de apoyo que se junta todos los jueves en el hospital Avellaneda. Allí funciona desde este año un servicio de cesación tabáquica, donde se ayuda a las personas sin obra social a dejar de fumar, de manera grupal y con terapia psicológica, control nutricional, ejercicios físicos y medicación. Todo es gratuito.
Mario, de 66 años, asegura que a los tres días de iniciar el programa decidió dejar de fumar. Ya lleva un tiempo sin prender un pucho y, de hecho, en la última reunión grupal no llevó el paquete de cigarrillos en el bolsillo de la camisa, que guardaba por las dudas le vinieran ganas. Destaca que los medicamentos lo ayudaron bastante: “me generan la sensación de estar saturado de tabaco. Imaginate que fumaba unas cuatro cajas al día. Doctora, ¿podría dejar de tomar el medicamento?”. Collante le contesta de manera contundente: “todavía no es considerado un ex fumador, tiene que pasar un año. Hay que seguir con la medicación para evitar recaídas”.
El cigarrillo -advierte la profesional del Servicio de Neumonología del hospital Avellaneda, área a cargo de Héctor Abel Sale- tiene unas 7.000 sustancias tóxicas, de las cuales unas 70 son cancerígenas; y entre ellas está la nicotina, que es un alcaloide tóxico responsable de la adicción. Por ello, este servicio incluye una terapia de reemplazo de nicotina con el medicamento Niux que controla el craving (deseo de consumo), y un tratamiento farmacológico que frena la dependencia física, como el Bupropión (es una píldora que puede ayudar a disminuir el deseo por el tabaco) y la Vareniclina o Chantix, (ayuda con el deseo de consumir nicotina y los síntomas de abstinencia). Los dos últimos generalmente no se toman juntos y funcionan de manera distinta a los parches, chicles, aerosoles o grageas de nicotina. No son adictivas.
Esos medicamentos se distribuyen gratuitamente (en el mercado cuestan unos $ 1.800 en total), ya que el servicio de cesación tabáquica se enmarca dentro del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica del Ministerio de Salud Pública provincial, a cargo de Cristina Orellana. Otros hospitales y CAPS del Sistema Provincial de Salud (ver “Adónde concurrir”) también brindan este servicio de ayuda al fumador.
Triple dependencia
Bety tiene 49 años, pertenece a un grupo de diabéticos que también asiste a este servicio y se repite, ante los otros también, que quiere y debe dejar de fumar. “Tuve un par de recaídas. Ahora estoy empezando de nuevo. Además de todo el tratamiento y la atención de este servicio, tengo mis ángeles que me sostienen en el grupo de Whatsapp: lo integran amigos y compañeros de este grupo. Constantemente nos damos fuerzas”.
Además de la terapia grupal, en la que cada uno habla sobre lo que siente, lo que sufre y lo que piensa, a todos se les da un plan nutricional y clases de gimnasia. “El tabaquismo tiene una triple dependencia: física, psicológica y conductual. Son las tres patas de la dependencia al tabaquismo. No es nada fácil dejar de fumar: Susana, por ejemplo, llevaba ocho años pero tuvo una recaída”, comenta la neumonóloga. Y Susana reconoce en público que le duele, que se siente frustrada, que siente que ha decepcionado a sus compañeros. “¿Por qué he vuelto a fumar? Mi marido está enfermo por su adicción al tabaco. No entiendo cómo puedo cometer de nuevo ese error”, se lamenta la mujer.
Pero alguien lanza que la recaída no debería ser una frustración, sino un aprendizaje. Y otro repite: “Esto es sólo un tropiezo, compañera”.
Y si se habla de tropiezos, Julio César, de 44 años, sabe mucho. Además de ser adicto al tabaco, también consume pasta base. Al principio de la charla sólo dijo una frase: “el fin de semana me porté mal. Hoy vuelvo a empezar”. De todas formas parece ser optimista cuando dice que todo esto lo ayudó bastante, ya que de fumar un paquete por día, ahora sólo compra uno o dos cigarrillos sueltos; y que de consumir unos 40 papeles de pasta base, ahora sólo consume unos cuatro o cinco.
No hay una receta única para dejar de fumar, asegura Collante. El tratamiento es como un traje a medida. Cada caso es diferente y eso se nota cuando uno se inmiscuye en ese grupo heterogéneo, donde hay jóvenes como Víctor, un estudiante de medicina que ahora sólo fuma un cigarrillo por día; o como Nancy, para quien el deseo es tan fuerte que guarda un paquete en la mochila; o como Pedro, que casi perdió la pierna porque se le obstruyó una arteria a causa de la nicotina, y ahora hasta puede correr y bailar.
Cómo ser admitido
Debe pedir un turno en la sala de Neumonología del Hospital Avellaneda, Catamarca 2.000, 2° piso. Los profesionales a cargo le harán una entrevista, y se le elaborará una historia clínica completa, que incluye radiografía de tórax y espirometría computarizada. Con esto se miden los volúmenes y flujos pulmonares (para determinar si tiene EPOC). Luego se evalúa si puede ser parte de una terapia grupal o individual.

A DÓNDE CONCURRIR
Domicilio: avenida Avellaneda 750.
Accesibilidad: programar turnos llamando al 4312475 o directamente en el Servicio de Neumonología.
Estrategia: individual y grupal.
Profesional a cargo: Ariela Tarcic.
Equipo multidisciplinario: Patricia Garzón, Angelina Lapozutto, Claudia Hurtado, Pablo Uslenghi, Viviana Espinosa.
Horarios: martes: de 9.30 a 13.
Jueves: de 10 a 12.30. Estrategia grupal multidisciplinaria.
Servicio: Hospital Ángel Cruz Padilla
Domicilio: Alberdi 550.
Accesibilidad: programar turnos llamando al 4248012 (interno 129) o directamente en el Servicio de Neumonología.
Estrategia: individual.
Profesionales a cargo: Rosa Amaya, Victoria Fernández Gómez.
Horarios: lunes, martes, miércoles y jueves, de 8 a 10.
Servicio: Hospital de Clínicas Nicolás Avellaneda
Domicilio: Catamarca 2.000.
Accesibilidad: programar turnos en la Sala de Neumonología, 2° piso).
Estrategia: individual y grupal.
Profesionales a cargo: Marcela Collante, Evangelina Salazar y Sandra Albertus.
Horarios: martes de 8.30 a 9.30. Jueves: desde las 9.30. Terapia Grupal a cargo de Marcela Collante. Equipo multidisciplinario: Franco Vargas (psicólogo), Fabiana Fiori (nutricionista), Gustavo Toledo (profesor de Educación Física).







