El ADN de los Maza es rojo y blanco

El amor por San Martín es hereditario.

ÉL Y ELLAS. Sergio lleva a sus hijas (en la foto, Lourdes y Guadalupe) desde que eran muy chicas. LA GACETA / FOTO DE JOSÉ NUNO.-
ÉL Y ELLAS. Sergio lleva a sus hijas (en la foto, Lourdes y Guadalupe) desde que eran muy chicas. LA GACETA / FOTO DE JOSÉ NUNO.-
Por Redacción Deportes 15 Septiembre 2016
Hace 21 años, Sergio Maza recibía en sus brazos a su primera hija, Yamila. Cuatro años más tarde, la escena se repetía con la llegada al mundo de Guadalupe. Y luego de otros cuatro años nació Lourdes, su tercera y última hija. Que la cigüeña se haya empeñado en negarle el varón no resultó un inconveniente para Sergio: a las tres herederas las vistió de rojiblanco y ya desde pequeñas las empezó a llevar a La Ciudadela.

“Yo vengo a la cancha desde que tenía 11 años. Hoy tengo 45. San Martín es todo para mí. Es una pasión. Me considero un enfermo del ‘Santo’. Y eso les trasmití a mis hijas, el amor por esta camiseta”, cuenta este promotor de servicios de video cable a LG Deportiva durante el entretiempo del partido contra Chacarita. Añade que cuando empezó a llevar a sus hijas a la cancha su mujer intentó oponer alguna pequeña resistencia, pero finalmente cedió. “Al principio hubo que remarla un poquito, pero después la mamá terminó aceptando. Ella sabe que San Martín es nuestra pasión. Venimos siempre, aunque llueva, haga frío o calor. Tiene que ocurrir un imprevisto para que no estemos aquí, alentando”, precisa.

Junto a él, en la platea alta, están sentadas, precisamente, sus dos hijas más chicas. No se privan de cantar, ni de descargar alguna que otra bronca. Al término del primer tiempo también hablan con LG Deportiva. “Vengo a la cancha desde que tengo memoria. Era muy chiquita cuando nos empezó a traer mi papá”, recuerda Guadalupe. Y agrega que algunas veces iban a la popular ubicada sobre calle Pellegrini. “Ahí se vive el partido de otra manera. Hay más contacto entre los hinchas y todo el tiempo se canta. En la platea es más ‘tranqui’, aunque con San Martín siempre se reniega”, reconoce. En su caso, no siempre fue a la cancha con su papá: “a veces vine con amigos. En esos casos siempre vamos a la tribuna de la calle Pellegrini”.

¿Qué significa San Martín para ustedes?, les pregunta LG Deportiva. “No sé cómo explicar lo que siento. Cuando vengo a la cancha siento una emoción muy grande”, responde Lourdes, luego de pensar un poco. “San Martín está todo el tiempo en mi vida. Siempre llevo la camiseta”, remarca Guadalupe. Ambas cuentan que en la escuela suelen protagonizar picantes debates futbolísticos. “Siempre nos cargamos con un compañero, que es de Atlético”, precisa Lourdes, que va a la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia, de la Universidad Nacional de Tucumán. “En mi curso somos dos o tres mujeres muy fanáticas, y nos juntamos con los chicos a conversar. Algunos piensan que las mujeres no entienden mucho de fútbol, pero mi papá de chiquita me inculcó esto, y tal vez yo sepa más que algunos varones”, desafía Guadalupe, que cursa en el colegio Tercer Milenio, en Villa Carmela.

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