SILVIO CASCIONE / AGENCIA REUTERS
BRASILIA.- La economía de Brasil se contrajo por quinto trimestre seguido en el comienzo de 2016, pero el retroceso fue menor a lo previsto por el fuerte gasto público realizado en los meses previos a que la presidenta Dilma Rousseff fuera suspendida del cargo. El producto bruto interno (PBI) de Brasil cayó un 0,3% en el primer trimestre respecto de los tres meses anteriores, anunció el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
La lectura fue inferior al 0,8% que esperaba el mercado y a la contracción de un 1,3% del trimestre previo. En la comparación interanual, en tanto, el PBI se contrajo un 5,4% en el primer trimestre. No obstante, la cifra no generó expectativas de un pronto repunte económico dentro de la principal economía sudamericana.
Si bien algunos expertos coincidieron en que podrían revisar sus proyecciones de contracción para este año, que actualmente se anticipa de un 4%, otros analistas dijeron que la sorpresa positiva se debió principalmente a un gasto público insostenible.
El gasto público brasileño creció un 1,1% en el trimestre, el alza más fuerte que se registra desde 2013. El Congreso decidió someter el mes pasado a Rousseff a un juicio político por presunta violación de las normas presupuestarias, cuando el déficit fiscal supera el 10% del PBI y mientras se investiga una trama de corrupción en Petrobras.
“Las cifras no cambiaron la percepción de que la economía se contraerá con fuerza este año”, afirmó José Francisco Gonçalves, economista jefe de Banco Fator. “La economía sólo se estabilizará y dejará de caer entre el cuarto trimestre y el primer trimestre del próximo año”.
Recesión
La recesión que sufre el país -la más grave que sufre desde la década de 1930- podría convertirse en la peor de su historia si se mantiene el actual escenario.
En un comunicado emitido tras la publicación de los datos del Instituto de Geografía y Estadística, el Ministerio de Hacienda brasileño afirmó que la economía del país atraviesa la peor recesión de su historia, pero que empezará a recuperarse en los próximos trimestres gracias a las medidas que anunció recientemente el presidente provisional Michel Temer.
“Ya no hay más espacio en Brasil para un Estado abotagado e ineficiente”, remarcó Temer el miércoles durante una ceremonia en Brasilia, quien agregó que es necesario hacer sacrificios para equilibrar las cuentas públicas y restaurar el crecimiento económico.
La inversión en Brasil bajó por décimo trimestre consecutivo dado que las empresas esperaron por una mayor claridad política. Sin embargo, la caída de un 2,7% fue la menor del sector desde el último trimestre de 2014.
La producción disminuyó en los tres principales sectores económicos: agricultura, industria y servicios. Las exportaciones destacaron con un incremento de un 6,5% frente al cuarto trimestre tras una fuerte depreciación del real .








