“La sociedad demanda ya los datos del Indec”

Además de los indicadores, el organismo estadístico tuvo que recomponer sus cuadros de técnicos, muchos de los cuales vinieron desde el sector privado, dijo el jefe de gabinete del Indec.

EN LA GACETA. Oneto vino a la provincia en compañía del director nacional de Planificación y Coordinación Estadística, Hernán Muñoz. LA GACETA / FOTOS DE JOSÉ NUNO.-
EN LA GACETA. Oneto vino a la provincia en compañía del director nacional de Planificación y Coordinación Estadística, Hernán Muñoz. LA GACETA / FOTOS DE JOSÉ NUNO.-
15 Mayo 2016
La reorganización del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) tiene dos dimensiones: una que se profundizará dentro de exactamente un mes cuando el organismo difunda la inflación oficial de mayo. La otra es interna y responde a la reestructuración de sus cuadros técnicos para la elaboración de todos los indicadores que demanda la sociedad. Ese proceso es más traumático de lo que se observa a simple vista. Hubo técnicos y profesionales que regresaron al Indec como un desafío profesional de cambiarle la cara a un sistema muy vapuleado por la intervención política de hace casi una década. “En el ámbito doméstico y en el internacional, hay un reclamo muy fuerte de que los datos se publiquen bien. Y esa es la meta”, dice a DINERO Norberto Oneto, jefe de gabinete del Indec. El funcionario, que ocupó cargos en Tucumán, es uno de los estrategas del equipo que dirige el economista y director del Indec Jorge Todesca. Y, en su visita a la provincia para participar de la celebración de los 135 años de la creación de la Dirección de Estadística de Tucumán, habló con DINERO en estos términos.

-Dentro de un mes se difunde el nuevo IPC, pero también están en un proceso de reorganización interna en un organismo vapuleado...

-El Indec, fue un organismo que -en todas sus dimensiones- fue degradado. Si mirás los aspectos de Recursos Humanos, tuvo un crecimiento fuerte en 2006 a 2007, superior al 10%; de 2007 a 2008, un 25%. Y fue bajando el nivel de profesionales en la proporción de técnicos. Incluso, el informe del Consejo Académico de Evaluación y Seguimiento (CAES) de las universidades, alertaba que tres áreas claves como la Encuesta Permanente de Hogares, el de precios y el de empresas tenían más debilidad en capital humano. En el medio había un proceso de enfrentamiento interno que había que frenar porque también había muy buenos profesionales a los que había que reasignar tareas estadísticas.

-¿Cómo se está rearmando para que las piezas del rompecabezas coincidan?

-Lo primero que se hizo fue conformar un nuevo plantel gerencial completo. El 80% de los directores, gracias al decreto de emergencia administrativa del sistema estadístico nacional, pudo ser designado de manera rápida. Esto permitió traer al Indec expertos que, pudiendo tener mejor empleabilidad en el exterior, mostraron un compromiso importante para participar de este proceso de reconstrucción de las estadísticas oficiales. Para ellos, fue un desafío profesional y una misión personal para recuperar la verdad y la credibilidad de los datos oficiales.

-¿Cuándo podrá tener la sociedad la percepción de que las estadísticas oficiales son creíbles?

-Creo que la gente nos cree. Lo más importante, no obstante, es que la población comprenda que los servicios estadísticos se hacen con la información que, en muchos casos, esa misma sociedad aporta y otra que surge de eventos sociales y económicos que son registrados por el organismo. Para eso se necesita, imperiosamente, de la cooperación de todos. Es fundamental que la gente confíe en el encuestador que le golpeará su puerta y que está obligado a respetar el secreto estadístico. Y, además, que informe datos reales. Este nivel de confianza es vital. De la corta experiencia que tenemos en los índices que se están difundiendo, hemos apreciado que los agentes económicos cooperan en los operativos y la muestra es que, como decía al principio, la sociedad ha recibido bien los datos que hemos publicado. La gente demanda ya los datos. Hay una fuerte demanda social para informes los datos del Indec se difundan y ve que esos datos son consistentes, como el que estamos elaborado sobre el Índice de Precios al Consumidor, que tendrá valores promedios de productos.

-¿Cómo será ese indicador?

-Lo primero que hay que garantizar es que ese índice sea sensato y consistente. Si se parece a lo que cualquier persona ve cuando hace las compras, entonces lo recibirá con más credibilidad. No hay campaña de comunicación ni discurso que permita darle más credibilidad a un dato que la percepción de que los precios son como los que se observan cotidianamente. La credibilidad del dato del Indec se perdió cuando la población comenzó a observar que no era lo que la realidad marcaba. Ojo, no digo que vea el ticket del supermercado y lo compare con el IPC. Puede que algunos gastos del hogar se muevan más que otros, que la cuota del colegio o del alquiler no varió, pero sí el valor del aceite en un 30%. Pero la inflación no será ese 30%, porque hay ponderaciones. Si el número que se difunde, aunque sea con un mes de delay muestra eso, lo acepta. En el ámbito doméstico y también internacional hay un reclamo muy fuerte para que los datos del Indec se publiquen bien. El dato del IPC, en definitiva, es importante porque los precios promedios bien definidos en un ámbito geográfico darán cuenta de cómo varía el indicador.

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