Caso Lucena: "corrieron porque tenían miedo y les disparaban"

Todas las partes del juicio por el homicidio de Ismael Lucena dieron sus alegatos; la fiscala y una querellante pidieron cadena perpetua.

ANSIEDAD. Después de otra dura jornada para los familiares de Lucena, supieron que tenían que seguir esperando. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
ANSIEDAD. Después de otra dura jornada para los familiares de Lucena, supieron que tenían que seguir esperando. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
26 Abril 2016
Tras seis horas de presentaciones, se terminaron los alegatos de la fiscala de Cámara, de los dos querellantes y de los cuatro defensores de los cinco imputados por la causa Lucena. En ese momento, el Tribunal informó que el fallo será dado a conocer el jueves a las 14. Por el homicidio de Ismael Lucena hay dos ex policías imputados, Mondino Becero y Antonio Monserrat. Por otro lado, los efectivos Rubén Tejerina, Antonio Zelarayán y Francisco González están siendo juzgados por los delitos de encubrimiento agravado, falsedad ideológica de instrumento público e incumplimiento de deberes de funcionario público.

“Tenían miedo”

El primer alegato, y el más extenso, fue el de la fiscala de Cámara Estela Gifoniello, quien señaló que Lucena y su amigo Marcelo López no se detuvieron cuando Becero y Monserrat les dieron la voz de alto porque “estaban dominados por el miedo y les estaban disparando”. Ambos policías se encontraban de civil esa noche.

Según la fiscala, el golpe mortal que recibió el joven fallecido en la cabeza lo recibió de parte de Becero. “Le pegó con mucha fuerza. Con un sólo impacto le produjo la muerte”.

Al hablar de Monserrat, tomó las palabras del imputado para formular su acusación. “Él dijo que conocía que Becero era violento pero de todos modos participó del hecho e impidió la huida de Lucena y López cuando ingresaron a una casa para resguardarse”. Además, adelantándose a los alegatos de los defensores, adujo: “aquí no hubo mala praxis. No echemos responsabilidades a quienes no las tienen”. Para los principales imputados, Gifoniello pidió cadena perpetua. Para González pidió la pena de ocho años de cárcel, mientras que para Zelarayán y Tejerina solicitó seis años de prisión. Tras los alegatos de los querellantes, que pidieron penas similares a la de la fiscala, el abogado Cergio Morfil pidió la absolución de Becero. “No salió a matarlos. Le dio un solo golpe y no fue con una masa o un martillo, sino con una pistola. Fue para reducirlos, como hacen los policías en todos lados. Si Lucena y López se tiraban al piso ante la voz de alto, no hubiera pasado nada. Y pasaron 17 horas desde el golpe hasta la muerte. A ese coágulo había que sacarlo”, expresó. Sobre el final, pidió que se lo juzgue por homicidio culposo.

Roberto Blasco, defensor de Monserrat, pidió a los jueces abstraerse de la “mediatización que tomó el caso y que influyó en la opinión pública”.

Además, aseguró que no pueden acusarlo a su defendido por coautoría, ya que “llegó al lugar después de que Becero le diera el golpe mortal a Lucena”.

En último turno, los defensores de Zelarayán, Tejerina y González pidieron al tribunal la absolución de los tres efectivos policiales de Barrio El Gráfico.

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