15 Febrero 2004 Seguir en 
UNA BUENA NOTICIA.- En enero pasado, la cantidad de cheques rechazados cayó a 38.072 unidades, por un monto de $ 71,25 millones, según datos preliminares del Banco Central. Esto representa una reducción del 9,72% respecto de diciembre pasado y del 33,89% respecto al mismo mes del año pasado. En 2003, el número de documentos rechazados totalizó 475.009 instrumentos, lo que representa una baja del 86,66% respecto de 2002.
JUGOSAS GANANCIAS.- El 2003 fue más que positivo para el banco británico Barclays, que opera en la Argentina. Obtuvo U$S 7.180 millones antes de descontar impuestos .Esto implica que sus ganancias fueron un 20% más que las conseguidas en 2002. Este valor, que superó las expectativas del mercado, estuvo impulsado por el crecimiento en el negocio de la banca de inversión por medio de Barclays Capital.
CON MEJORES PERSPECTIVAS.- Continúan los pronósticos alentadores sobre el futuro de la economía argentina. Las expectativas del mercado sobre la inflación y sobre los niveles de depósitos que se registrarán este año mostraron una leve mejora respecto a la semana anterior, aunque las conjeturas acerca del crédito no fueron tan optimistas. La inflación de 2004 será de 7,1% anual y no de 7,5% anual como habían previsto los analistas hace una semana, según los resultados del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que cada semana actualiza el Banco Central. Por otra parte, se espera que el crecimiento de los depósitos en el año será del 16,4% y no del 16%. Respecto a los préstamos, para 2004 la suba sería del 18,7%, apenas por debajo del 19,2% que se esperaba hace sólo siete días.
MULTIPLES OPCIONES.- En el gobierno analizan diferentes alternativas para tratar de mejorar la oferta final que se presentará a los acreedores privados por el problema de la deuda externa. Lo que no se modifica es la consigna presidencial de conseguir una quita del 75% sobre el valor nominal de los bonos en default y mantener el superávit fiscal de 3% del Producto Bruto Interno (PBI). Al menos cuatro son las posibilidades que se barajan para acercar posiciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
RECONOCIMIENTO A MEDIAS.- Una de las opciones que el Ministerio de Economía (foto) baraja para un posible acuerdo con el FMI podría incluir el reconocimiento de parte de los intereses vencidos e impagos. A fines de 2004, estos sumarían poco más de 20.000 millones de dólares, según cálculos privados. A los acreedores se les entregaría el nuevo bono, surgido de la quita inicial, y otro en reconocimiento de parte de los cupones impagos. Para Eduardo Blasco, titular de la consultora Maxinver, podría librarse un bono con descuento que conceda el 25% del valor nominal de los bonos en default y que, además, se otorgue un título de mediano plazo por un porcentaje de los intereses vencidos e impagos.
MAS CUPONES.- Otra posibilidad para las negociaciones con el FMI sería ofrecer, junto al título, cupones contingentes con ajuste por evolución del PBI incluido en la oferta inicial. En este caso, la idea sería bajar el límite de expansión del PBI a partir del cual se entreguen pagos adicionales. Algunos analistas, como Gabriel Sánchez, son reticentes a esta alternativa. "La volatilidad de la economía argentina hace dudoso que un inversor se interese por un bono atado al PBI", aseveró el director de la Fundación Mediterránea.
OTRA POSIBILIDAD.- La tercera alternativa, ya aplicada en distintas reestructuraciones que concretaron numerosas empresas, sería pagar una suma en efectivo. No es de las opciones preferidas del Ministerio de Economía. No obstante, es bien vista por los analistas tomando en cuenta la significativa recuperación que vienen mostrando las reservas internacionales. Finalmente, cuando se evalúa la posibilidad de modificar el valor de la deuda sin tocar la quita nominal, se estudia incrementar las tasas o disminuir los plazos de repago. El gobierno estaría más dispuesto a aumentar la tasa que a disminuir los plazos, porque el ministro Roberto Lavagna está convencido de que se necesitan cinco años con un flujo de pagos bajo para consolidar la recuperación.
JUGOSAS GANANCIAS.- El 2003 fue más que positivo para el banco británico Barclays, que opera en la Argentina. Obtuvo U$S 7.180 millones antes de descontar impuestos .Esto implica que sus ganancias fueron un 20% más que las conseguidas en 2002. Este valor, que superó las expectativas del mercado, estuvo impulsado por el crecimiento en el negocio de la banca de inversión por medio de Barclays Capital.
CON MEJORES PERSPECTIVAS.- Continúan los pronósticos alentadores sobre el futuro de la economía argentina. Las expectativas del mercado sobre la inflación y sobre los niveles de depósitos que se registrarán este año mostraron una leve mejora respecto a la semana anterior, aunque las conjeturas acerca del crédito no fueron tan optimistas. La inflación de 2004 será de 7,1% anual y no de 7,5% anual como habían previsto los analistas hace una semana, según los resultados del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que cada semana actualiza el Banco Central. Por otra parte, se espera que el crecimiento de los depósitos en el año será del 16,4% y no del 16%. Respecto a los préstamos, para 2004 la suba sería del 18,7%, apenas por debajo del 19,2% que se esperaba hace sólo siete días.
MULTIPLES OPCIONES.- En el gobierno analizan diferentes alternativas para tratar de mejorar la oferta final que se presentará a los acreedores privados por el problema de la deuda externa. Lo que no se modifica es la consigna presidencial de conseguir una quita del 75% sobre el valor nominal de los bonos en default y mantener el superávit fiscal de 3% del Producto Bruto Interno (PBI). Al menos cuatro son las posibilidades que se barajan para acercar posiciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
RECONOCIMIENTO A MEDIAS.- Una de las opciones que el Ministerio de Economía (foto) baraja para un posible acuerdo con el FMI podría incluir el reconocimiento de parte de los intereses vencidos e impagos. A fines de 2004, estos sumarían poco más de 20.000 millones de dólares, según cálculos privados. A los acreedores se les entregaría el nuevo bono, surgido de la quita inicial, y otro en reconocimiento de parte de los cupones impagos. Para Eduardo Blasco, titular de la consultora Maxinver, podría librarse un bono con descuento que conceda el 25% del valor nominal de los bonos en default y que, además, se otorgue un título de mediano plazo por un porcentaje de los intereses vencidos e impagos.
MAS CUPONES.- Otra posibilidad para las negociaciones con el FMI sería ofrecer, junto al título, cupones contingentes con ajuste por evolución del PBI incluido en la oferta inicial. En este caso, la idea sería bajar el límite de expansión del PBI a partir del cual se entreguen pagos adicionales. Algunos analistas, como Gabriel Sánchez, son reticentes a esta alternativa. "La volatilidad de la economía argentina hace dudoso que un inversor se interese por un bono atado al PBI", aseveró el director de la Fundación Mediterránea.
OTRA POSIBILIDAD.- La tercera alternativa, ya aplicada en distintas reestructuraciones que concretaron numerosas empresas, sería pagar una suma en efectivo. No es de las opciones preferidas del Ministerio de Economía. No obstante, es bien vista por los analistas tomando en cuenta la significativa recuperación que vienen mostrando las reservas internacionales. Finalmente, cuando se evalúa la posibilidad de modificar el valor de la deuda sin tocar la quita nominal, se estudia incrementar las tasas o disminuir los plazos de repago. El gobierno estaría más dispuesto a aumentar la tasa que a disminuir los plazos, porque el ministro Roberto Lavagna está convencido de que se necesitan cinco años con un flujo de pagos bajo para consolidar la recuperación.







