22 Diciembre 2015 Seguir en 
A cansarlos desde temprano
Se sugiere sacar al perro a pasear y hacerlo jugar, muy temprano, tanto el 24 como el 31. Tiene que correr y andar hasta que se canse. Cuanto más endorfinas libere el animal, mejor. Esta es la recomendación del médico veterinario Javier Toranzos.
Aislarlos lo más posible
Para mitigar el impacto de la pirotecnia, se recomienda ubicar la mascota en un ambiente tranquilo, con poca luz, con las persianas bajadas, lo más alejado posible de los ruidos que vendrán. Es mejor que esté en su cucha y con sus juguetes preferidos. Conviene ponerles música o dejarlos con la tele encendida para que ese sonido ambiental neutralice de alguna manera el estruendo de los cohetes.
A no sobreprotegerlo
Cuando llega la inevitable hora de la pirotecnia, no lo mimes. Tranquilizalo un poco; acercale un juguete para que ponga la atención en un objeto placentero.
Lo que no hay que hacer
En lo posible, no lo dejés solo. No lo dejés al aire libre, porque ahí es donde más expuesto está a los ruidos. Tampoco lo ates, porque eso lo enloquecerá más aún.
¿Y si se quedan solos?
En ese caso, a veces no hay otra opción que suministrarles a los perros un sedante, una medicación. La acepromacina es la droga que más se usa en esos casos. Pero el médico veterinario Javier Toranzos advierte que hay que tener en cuenta las contraindicaciones, y analizar cada caso. Por ejemplo, la acepromacina no es apta para perros cardíacos o que tengan alteraciones hepáticas o circulatorias o que sean alérgicos a esa sustancia.
Las dosis adecuada
Los expertos explican que, en caso de que haya que usar un sedante en gotas, la dosis máxima a suministrar es de tres gotas por cada kilo de peso de la mascota. Pero advierten que el suministro debe ser espaciado. “Comenzar a las 8 con una dosis mínima; seguir con otra a las 9.30; otra a las 11, y así... El suministro debe ser espaciado, y hay que darle las gotas cuando está relajado. Si se les da las gotas cuando están nerviosos, cuando están excitados, les puede hacer efecto rebote, coinciden distintos “médicos de perros”.
Vacaciones con el perro
Llega el 1 de enero, y la familia ya está lista para partir de vacaciones en auto. ¿Y el perro? También va. Pero los canes, como las personas, suelen marearse cuando viajan en coche, sobre todo los cachorritos, o los que están poco acostumbrados a los viajes.
Con los juguetes favoritos
Una estratregia es lograr que el perro se familiarice de a poco con el vehículo. “El truco es conseguir que asocie el viaje con una experiencia positiva. Podés meter dentro del transportín de viaje su colcha y juguetes preferidos”, afirma la veterinaria española Ana Beck.
Se sugiere sacar al perro a pasear y hacerlo jugar, muy temprano, tanto el 24 como el 31. Tiene que correr y andar hasta que se canse. Cuanto más endorfinas libere el animal, mejor. Esta es la recomendación del médico veterinario Javier Toranzos.
Aislarlos lo más posible
Para mitigar el impacto de la pirotecnia, se recomienda ubicar la mascota en un ambiente tranquilo, con poca luz, con las persianas bajadas, lo más alejado posible de los ruidos que vendrán. Es mejor que esté en su cucha y con sus juguetes preferidos. Conviene ponerles música o dejarlos con la tele encendida para que ese sonido ambiental neutralice de alguna manera el estruendo de los cohetes.
A no sobreprotegerlo
Cuando llega la inevitable hora de la pirotecnia, no lo mimes. Tranquilizalo un poco; acercale un juguete para que ponga la atención en un objeto placentero.
Lo que no hay que hacer
En lo posible, no lo dejés solo. No lo dejés al aire libre, porque ahí es donde más expuesto está a los ruidos. Tampoco lo ates, porque eso lo enloquecerá más aún.
¿Y si se quedan solos?
En ese caso, a veces no hay otra opción que suministrarles a los perros un sedante, una medicación. La acepromacina es la droga que más se usa en esos casos. Pero el médico veterinario Javier Toranzos advierte que hay que tener en cuenta las contraindicaciones, y analizar cada caso. Por ejemplo, la acepromacina no es apta para perros cardíacos o que tengan alteraciones hepáticas o circulatorias o que sean alérgicos a esa sustancia.
Las dosis adecuada
Los expertos explican que, en caso de que haya que usar un sedante en gotas, la dosis máxima a suministrar es de tres gotas por cada kilo de peso de la mascota. Pero advierten que el suministro debe ser espaciado. “Comenzar a las 8 con una dosis mínima; seguir con otra a las 9.30; otra a las 11, y así... El suministro debe ser espaciado, y hay que darle las gotas cuando está relajado. Si se les da las gotas cuando están nerviosos, cuando están excitados, les puede hacer efecto rebote, coinciden distintos “médicos de perros”.
Vacaciones con el perro
Llega el 1 de enero, y la familia ya está lista para partir de vacaciones en auto. ¿Y el perro? También va. Pero los canes, como las personas, suelen marearse cuando viajan en coche, sobre todo los cachorritos, o los que están poco acostumbrados a los viajes.
Con los juguetes favoritos
Una estratregia es lograr que el perro se familiarice de a poco con el vehículo. “El truco es conseguir que asocie el viaje con una experiencia positiva. Podés meter dentro del transportín de viaje su colcha y juguetes preferidos”, afirma la veterinaria española Ana Beck.







