13 Febrero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La plaza granaria nacional volvió a moverse ayer en clima de incertidumbre y vigilia mientras se aguardaban nuevos detalles sobre la evolución de la influenza aviar, o gripe de los pollos, ya que si empeora la situación en Asia y Estados Unidos podría cambiar el escenario internacional de consumo de los alimentos para las aves.
En ese contexto, las primeras especulaciones adversas, de cara a ese escenario posible, se orientaron hacia la merma en la demanda externas de maíz y de harinas proteicas, como es el caso del subproducto con base de soja.
Entre tanto, en el "mercado a término" se coincidió en señalar que esa situación sanitaria que avanza en Asia y tiene presencia en EE.UU. (aunque más leve) abre interrogantes acerca de la tendencia que mostrará la demanda mundial de harinas de soja y de maíz forrajero.
La aparición en el Estado norteamericano de Delaware de un segundo foco de influenza aviar hizo encender la luz de alerta a todo el mundo. Se confirmó que, tras la detección de la enfermedad en EE.UU., se determinó la matanza de 12.000 aves.
En los países asiáticos donde apareció esta enfermedad ya se sacrificaron más de 70 millones de animales, sobre planteles que superan una producción anual de 6.000 millones de aves. (DyN)
En ese contexto, las primeras especulaciones adversas, de cara a ese escenario posible, se orientaron hacia la merma en la demanda externas de maíz y de harinas proteicas, como es el caso del subproducto con base de soja.
Entre tanto, en el "mercado a término" se coincidió en señalar que esa situación sanitaria que avanza en Asia y tiene presencia en EE.UU. (aunque más leve) abre interrogantes acerca de la tendencia que mostrará la demanda mundial de harinas de soja y de maíz forrajero.
La aparición en el Estado norteamericano de Delaware de un segundo foco de influenza aviar hizo encender la luz de alerta a todo el mundo. Se confirmó que, tras la detección de la enfermedad en EE.UU., se determinó la matanza de 12.000 aves.
En los países asiáticos donde apareció esta enfermedad ya se sacrificaron más de 70 millones de animales, sobre planteles que superan una producción anual de 6.000 millones de aves. (DyN)







