11 Febrero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Las recientes lluvias que se registraron en la región pampeana y en las provincias norteñas favorecieron el desarrollo del cultivo de soja nueva, y quebraron en parte la inquietud generada por el período seco del mes de enero. El aporte de agua llegó a tiempo sobre unos 3 millones de hectáreas con soja de primera en la fase crítica del inicio del llenado de los granos y las precipitaciones fueron también útiles para el grueso del cultivo en fases de floración a comienzo de llenado de semilla en otras regiones.
El relevamiento precisa que esos cuadros productivos han cargado ya un buen número de vainas y que por el momento no presentan riesgos sanitarios.
La humedad del suelo se ha recargado suficientemente como para que el llenado de granos culmine sin problemas, se añade, y se indica que la soja de segunda terminará normalmente el crecimiento vegetativo e iniciará la floración con reservas de humedad adecuadas.
Habrá que esperar que la evolución climática futura consolide la recuperación del cultivo para arribar a buenos resultados en la cosecha. (DyN)
El relevamiento precisa que esos cuadros productivos han cargado ya un buen número de vainas y que por el momento no presentan riesgos sanitarios.
La humedad del suelo se ha recargado suficientemente como para que el llenado de granos culmine sin problemas, se añade, y se indica que la soja de segunda terminará normalmente el crecimiento vegetativo e iniciará la floración con reservas de humedad adecuadas.
Habrá que esperar que la evolución climática futura consolide la recuperación del cultivo para arribar a buenos resultados en la cosecha. (DyN)







