11 Febrero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El deterioro de las negociaciones por la deuda en default y un ambiente financiero enrarecido por rumores de todo tipo desataron una fuerte ola de ventas en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, que se reflejó en una caída del 7,88% en el índice Merval. Así, el mercado bursátil vivió ayer la peor jornada en los últimos diez meses: se precipitó una fuerte corriente de ventas y las órdenes no contemplaron precios. Incluso, algunos operadores confirmaron que al final de la rueda los llamados eran para "salir a cualquier precio".El virtual emplazamiento del FMI al Gobierno argentino operó como un detonador de la ola de ventas, que se alimentó con versiones que hablaban desde renuncias en el Gabinete nacional hasta un endurecimiento total de la posición oficial frente a los organismos multilaterales.
Asimismo, la nueva inhibición de bienes por parte de la Justicia norteamericana, esta vez en el Estado de Columbia, fue otro factor negativo. Se trata de la segunda medida cautelar que resuelve la indisponibilidad de bienes argentinos en el exterior.El Merval -en 1.006,79 puntos- volvió ayer a los niveles que mostraba antes de Navidad, pero para encontrar el antecedente más cercano de una caída de esta magnitud porcentual hay que remontarse al 28 de abril del año pasado, al día siguiente de la primera vuelta de las elecciones presidenciales que ubicaron finalmente en la Casa Rosada a Néstor Kirchner.
Se estima que el mercado bursátil continuará volátil, al menos, hasta la reunión con el Banco Mundial.
Presiones
"Los resultados de la reunión del ministro de Economía, Roberto Lavagna, con la cúpula del Fondo Monetario Internacional (FMI) presionaron al mercado", recalcó Rodolfo Acosta, analista de Mercado Abierto. "El Poder Ejecutivo deberá decidir si entra o no en default total. Esta medida no puede prolongarse en el tiempo", añadió.
"Es indispensable, para que el mercado pueda tranquilizarse, que se perciban señales respecto de una mejora en la conflictiva relación con el Fondo que habilite un escenario de entendimiento", evaluó por su parte el analista Roberto Drimer.
Seguimiento
"La definición sobre la aprobación de la segunda revisión de las metas y el pago del vencimiento por U$S 3.100 millones en marzo seguirá acaparando la atención de los inversores", resumió uno de los informes más difundidos ayer en la Bolsa porteña.
"Existen rumores de que un grupo de fondos de inversión extranjero le habrían ?bajado el pulgar? a Argentina", comentó un agente de la banca privada porteña. "La semana pasada estuvieron activos; dejaron que la plaza bursátil se recompusiera el lunes último para volver a vender. De esta forma ajustan sus carteras y recogen algunas ganancias", acotó. (DyN-Télam)
Los bonos, en descenso
Ningún analista despreció el "efecto FMI" a la hora de evaluar la performance de los títulos públicos que depararon retrocesos de hasta un 7,89% en el caso de algunas emisiones de Bocones (Pro5). En la familia de los globales las bajas se ubicaron en torno del 3% y los más recientes Bogar 2018 cayeron 5,82%. "Ante las conclusiones de la reunión del lunes en Miami, los inversores dieron un paso al costado", afirmó un operador de la City. "Por esa causa, los instrumentos de deuda derraparon; más bien, experimentaron caídas libres como durante el efecto tequila", aclaró. En cierto momento de la rueda reinó el pánico, pues los papeles se vendían sin pelear los precios. (DyN-Télam)
Asimismo, la nueva inhibición de bienes por parte de la Justicia norteamericana, esta vez en el Estado de Columbia, fue otro factor negativo. Se trata de la segunda medida cautelar que resuelve la indisponibilidad de bienes argentinos en el exterior.El Merval -en 1.006,79 puntos- volvió ayer a los niveles que mostraba antes de Navidad, pero para encontrar el antecedente más cercano de una caída de esta magnitud porcentual hay que remontarse al 28 de abril del año pasado, al día siguiente de la primera vuelta de las elecciones presidenciales que ubicaron finalmente en la Casa Rosada a Néstor Kirchner.
Se estima que el mercado bursátil continuará volátil, al menos, hasta la reunión con el Banco Mundial.
Presiones
"Los resultados de la reunión del ministro de Economía, Roberto Lavagna, con la cúpula del Fondo Monetario Internacional (FMI) presionaron al mercado", recalcó Rodolfo Acosta, analista de Mercado Abierto. "El Poder Ejecutivo deberá decidir si entra o no en default total. Esta medida no puede prolongarse en el tiempo", añadió.
"Es indispensable, para que el mercado pueda tranquilizarse, que se perciban señales respecto de una mejora en la conflictiva relación con el Fondo que habilite un escenario de entendimiento", evaluó por su parte el analista Roberto Drimer.
Seguimiento
"La definición sobre la aprobación de la segunda revisión de las metas y el pago del vencimiento por U$S 3.100 millones en marzo seguirá acaparando la atención de los inversores", resumió uno de los informes más difundidos ayer en la Bolsa porteña.
"Existen rumores de que un grupo de fondos de inversión extranjero le habrían ?bajado el pulgar? a Argentina", comentó un agente de la banca privada porteña. "La semana pasada estuvieron activos; dejaron que la plaza bursátil se recompusiera el lunes último para volver a vender. De esta forma ajustan sus carteras y recogen algunas ganancias", acotó. (DyN-Télam)
Los bonos, en descenso
Ningún analista despreció el "efecto FMI" a la hora de evaluar la performance de los títulos públicos que depararon retrocesos de hasta un 7,89% en el caso de algunas emisiones de Bocones (Pro5). En la familia de los globales las bajas se ubicaron en torno del 3% y los más recientes Bogar 2018 cayeron 5,82%. "Ante las conclusiones de la reunión del lunes en Miami, los inversores dieron un paso al costado", afirmó un operador de la City. "Por esa causa, los instrumentos de deuda derraparon; más bien, experimentaron caídas libres como durante el efecto tequila", aclaró. En cierto momento de la rueda reinó el pánico, pues los papeles se vendían sin pelear los precios. (DyN-Télam)







