08 Febrero 2004 Seguir en 
Ultimamente hubo buenas noticias, como el récord registrado en 2003 por los U$S 29.349 millones obtenidos por exportaciones; el buen saldo de la balanza comercial; la eliminación parcial por parte de Estados Unidos a subsidios para los productos que coloca en la región, y el récord de la recaudación fiscal en enero por la reactivación de la economía. Sin embargo, todas ellas no fueron suficientes para estabilizar el comportamiento de las acciones en la Bolsa de Buenos Aires.
Las ventas al exterior subieron el 14% por la fuerte alza del precio del petróleo y sus derivados, que estuvo acompañada por el boom de la soja (aceite, porotos, pellets y harina) y la notable mejora del valor del maíz. Estas tres variables, muy favorables, arrojaron un saldo positivo de U$S 15.536 millones. ¡Bien!
En Puebla (México), los Estados Unidos anunciaron la eliminación de subsidios directos a sus exportaciones agrícolas a los países que integran el denominado Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA). De todos modos, no están dispuestos a terminar con los subsidios a los créditos que financian sus exportaciones agropecuarias a la región. Estos alcanzan los U$S 5.000 millones, mientras que los subsidios a la producción llegan a U$S 20.000 millones.
El crédito subsidiado y dirigido fue siempre una política venenosa, que incentiva la corrupción, se consume con el uso y, en parte, subsidia otras actividades difíciles de controlar y que se muestran insospechadas. ¡Cuidado!
Idas y vueltas
El récord de $ 7.160 millones en la recaudación de enero -un 27,8% de aumento en relación con el mismo mes del año anterior- le permite a la Argentina cumplir con creces (en más de $ 500 millones) las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). De esta forma se superan los pronósticos agoreros -inclusive- del propio organismo multilateral.
Inmediatamente, los acreedores privados reclamaron mejoras a la propuesta de pago de la deuda externa que el presidente Néstor Kirchner ha definido como inamovible, en su percepción de que la reactivación actual de la economía puede frenarse si hace concesiones. Teme un cambio en la tendencia de este ciclo si a corto plazo no se concretan las inversiones que se aguardan. Hasta ahora la Argentina viene honrando sus nuevos compromisos, lo que es inédito y ayuda en su reinserción en el mundo tras la crisis de fines de 2001.
Miedo a las burbujas
En el exterior, los signos de la burbuja irracional preocupan nuevamente en la Bolsas de EE.UU., porque las acciones de las compañías tecnológicas, que son altamente volátiles, están de nuevo liderando las ganancias desde 2002, por el mismo impulso del año pasado: el estímulo monetario producido a partir de las bajas tasas de interés.
Aquí, en la Argentina, la toma de ganancias en la última semana de enero se extendió hasta la rueda del lunes pasado. El martes recuperó firmeza, pero experimentó una nueva caída en la rueda del miércoles. Los buenos analistas del mercado, conocedores del riesgo que surge de un alta negociación con pocas acciones líderes con liquidez, están recomendando ahora las especies del panel general, adonde advierten varias papeles que brindan oportunidades.
Pero, en definitiva, la volatilidad se instaló en la semana que pasó. La prueba es que en la rueda del jueves las acciones sufrieron una fuerte caída del 4,48% en el índice de las líderes. Esto arrastró al Merval por abajo de los 1.000 puntos y, de nuevo, la presión por el arreglo de la deuda externa se instalaron por encima del ahorro que se venía ganando en el sistema bursátil. Se trata de una señal de alerta.
Las ventas al exterior subieron el 14% por la fuerte alza del precio del petróleo y sus derivados, que estuvo acompañada por el boom de la soja (aceite, porotos, pellets y harina) y la notable mejora del valor del maíz. Estas tres variables, muy favorables, arrojaron un saldo positivo de U$S 15.536 millones. ¡Bien!
En Puebla (México), los Estados Unidos anunciaron la eliminación de subsidios directos a sus exportaciones agrícolas a los países que integran el denominado Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA). De todos modos, no están dispuestos a terminar con los subsidios a los créditos que financian sus exportaciones agropecuarias a la región. Estos alcanzan los U$S 5.000 millones, mientras que los subsidios a la producción llegan a U$S 20.000 millones.
El crédito subsidiado y dirigido fue siempre una política venenosa, que incentiva la corrupción, se consume con el uso y, en parte, subsidia otras actividades difíciles de controlar y que se muestran insospechadas. ¡Cuidado!
Idas y vueltas
El récord de $ 7.160 millones en la recaudación de enero -un 27,8% de aumento en relación con el mismo mes del año anterior- le permite a la Argentina cumplir con creces (en más de $ 500 millones) las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). De esta forma se superan los pronósticos agoreros -inclusive- del propio organismo multilateral.
Inmediatamente, los acreedores privados reclamaron mejoras a la propuesta de pago de la deuda externa que el presidente Néstor Kirchner ha definido como inamovible, en su percepción de que la reactivación actual de la economía puede frenarse si hace concesiones. Teme un cambio en la tendencia de este ciclo si a corto plazo no se concretan las inversiones que se aguardan. Hasta ahora la Argentina viene honrando sus nuevos compromisos, lo que es inédito y ayuda en su reinserción en el mundo tras la crisis de fines de 2001.
Miedo a las burbujas
En el exterior, los signos de la burbuja irracional preocupan nuevamente en la Bolsas de EE.UU., porque las acciones de las compañías tecnológicas, que son altamente volátiles, están de nuevo liderando las ganancias desde 2002, por el mismo impulso del año pasado: el estímulo monetario producido a partir de las bajas tasas de interés.
Aquí, en la Argentina, la toma de ganancias en la última semana de enero se extendió hasta la rueda del lunes pasado. El martes recuperó firmeza, pero experimentó una nueva caída en la rueda del miércoles. Los buenos analistas del mercado, conocedores del riesgo que surge de un alta negociación con pocas acciones líderes con liquidez, están recomendando ahora las especies del panel general, adonde advierten varias papeles que brindan oportunidades.
Pero, en definitiva, la volatilidad se instaló en la semana que pasó. La prueba es que en la rueda del jueves las acciones sufrieron una fuerte caída del 4,48% en el índice de las líderes. Esto arrastró al Merval por abajo de los 1.000 puntos y, de nuevo, la presión por el arreglo de la deuda externa se instalaron por encima del ahorro que se venía ganando en el sistema bursátil. Se trata de una señal de alerta.







