Rousseff acusa a la oposición de ser “golpistas sin moral”

Rechazó haber cometido irregularidades e ilícitos, tal como sostienen los sectores que impulsan su salida del Gobierno La Presidenta criticó los proyectos de juicio político que se espera debatir en el Congreso

SAN PABLO. Dilma Rousseff habla en el 12° Congreso de la Central Única de Trabajadores, vinculada al PT. reuters SAN PABLO. Dilma Rousseff habla en el 12° Congreso de la Central Única de Trabajadores, vinculada al PT. reuters
15 Octubre 2015
BRASILIA.- En un encendido discurso pronunciado ante la principal central sindical de Brasil, la presidenta Dilma Rousseff volvió a calificar de “golpistas” a quienes buscan su destitución, a quienes calificó como “moralistas sin moral” que no tienen “reputación inmaculada” para “atacar” su honor. “Yo me sublevo contra el golpismo y sus acciones conspirativas, y no temo a sus defensores. Pregunto con toda franqueza: ¿Quién tiene fuerza moral, reputación inmaculada y biografía limpia suficientes para atacar mi honor?”, indagó la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT). Las declaraciones fueron pronunciadas por la mandataria, durante la apertura del 12° Congreso de la Central Única de Trabajadores (CUT), vinculado históricamente al partido de izquierda, el PT. El discurso de la presidenta, cuya salida impulsan formalmente varios partidos opositores y apoya, según sondeos, cerca del 70 % de la población, fue interrumpida varias veces al grito de “No habrá golpe” y “Dilma, guerrera del pueblo brasileño”. “Los argumentos para iniciarle un juicio político son absolutamente artificiales. La voluntad de producir un golpe contra el funcionamiento regular de las leyes y las instituciones es explícita. Juegan al cuanto peor mejor todo el tiempo. Peor para la población y mejor para ellos”, dijo aludiendo a sus detractores políticos.

Rechazó haber cometido irregularidades o ilícitos, tal como sostienen quienes defienden su salida. Algunas de esas acusaciones tienen base en dictámenes de tribunales. Es el caso, por caso, del Tribunal de Cuentas, que recomendó al Congreso reprobar las cuentas del gobierno en 2014, avivando así los pedidos de destitución. También la justicia electoral investiga sospechas de que su campaña por la reelección, en 2014, recibió fondos desviados de Petrobras.

“Nunca me permití cometer ninguna ilegalidad. Nunca hice de la actividad política y de la vida pública un medio para obtener ventaja personal de ningún tipo”, aseveró. En su opinión, algunos sectores de la oposición pretenden “crear una ola que lleve, de cualquier forma, a que se acorte mi mandato, sin hechos jurídicos, sin ninguna materialidad que me desacredite”. “Lo que antes era disconformidad por haber perdido las elecciones ahora se transformó en un claro deseo de retroceso político, de ruptura institucional”, afirmó. “Eso tiene nombre. Se llama golpismo descarado”, subrayó. La decisión sobre habilitar o archivar los pedidos de juicio político, está en manos del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, también denunciado por sus nexos con el desvío de fondos en Petrobras. El Supremo Tribunal de Justicia advirtió que para iniciar el trámite del juicio político, los legisladores deben conseguir una mayoría especial de las 3/5 partes del total de sus miembros y no de mayoría simple. (DPA)

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