Hallan una toxina letal en el Capitolio de Estados Unidos

No hay víctimas.Un sospechoso polvo blanco habría llegado por correo a la oficina del legislador. Empleados bajo observación. Las características de la sustancia mortal.

CONFIRMADO. Frist, a la izquierda, informa a la prensa sobre el resultado de los análisis químicos.
CONFIRMADO. Frist, a la izquierda, informa a la prensa sobre el resultado de los análisis químicos.
04 Febrero 2004
WASHINGTON.- Varias dependencias del Capitolio de Estados Unidos fueron clausuradas ayer tras el hallazgo de ricina, un poderoso veneno, en una oficina del líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist. El polvo blanco fue descubierto el lunes en el despacho de Frist, senador por Tennessee, adonde llegó presumiblemente por medio del correo. "El test confirmó que era ricina", informó Frist, cuyo personal descubrió el polvo entre la correspondencia llegada al Senado. Tres edificios anexos de la Cámara fueron clausurados para poder examinar la correspondencia, pero el Capitolio permanecía ayer abierto con el Senado sesionando normalmente. Otro polvo sospechoso fue descubierto también el lunes en una oficina postal de Wallingford, en Connecticut, donde en 2001 hallaron esporas de ántrax durante una ola de ataques con este bacilo, que dejó cinco muertos en el este de Estados Unidos.
Ninguna persona presentó síntomas de intoxicación en los incidentes del lunes, pero al menos 16 empleados del Senado fueron sometidos a un procedimiento de descontaminación ante una probable exposición a la sustancia.

Por vía disgestiva
La ricina es uno de los agentes tóxicos biológicos más poderosos. El veneno puede introducirse en el cuerpo humano por vía digestiva o respiratoria o bien inyectado. Unas milésimas de gramo ya puede resultar mortal. Se trata de una proteína obtenida de las semillas del ricino. La extracción en frío y a presión permite separar el aceite de ricino -un purgante activo- de la proteína tóxica. La ricina bloquea la producción de proteínas en las células, causando su muerte. Provoca además la aglomeración de glóbulos rojos. Unas horas o días después de la intoxicación se producen vómitos y diarrea en la víctima. En los casos graves, siguen calambres en manos y piernas y daños hepáticos, renales y en otros órganos. La muerte es ocasionada por la parálisis del centro respiratorio.
La ricina fue patentada como gas tóxico para las vías respiratorias en 1962. Irak reconoció en 1995 que había desarrollado un programa de armas biológicas con respecto a la ricina, sin dar mayores detalles. Los expertos consideran que la sustancia no es apropiada para operaciones de matanza masiva, siendo más adecuada para atentados individuales. El disidente búlgaro Georgui Markow fue asesinado en 1978, en Londres, mediante una inyección de ricina aplicada mediante la punta de un paraguas. (Télam/DPA)

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