02 Febrero 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Dos atentados suicidas perpetrados de forma casi simultánea contra partidos políticos kurdos en la ciudad de Arbil, en el norte de Irak, dejaron al menos 56 muertos y 200 heridos, mientras que otro ataque contra una base estadounidense en Balad causó la muerte de un soldado y heridas a otros doce. Por otra parte, unas 20 personas murieron ayer al estallar un arsenal, en el sudoeste iraquí, al que habían ingresado con fines de saqueo. "El polvorín estalló y murieron por lo menos 20 saqueadores", dijo un oficial de las fuerzas de ocupación.
En Arbil, los agresores suicidas detonaron explosivos adheridos a sus cuerpos en las oficinas del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) y de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), las dos principales facciones políticas en el norte de Irak, mientras recibían visitantes por la fiesta musulmana de Eid al-Adha. Las tropas de la coalición liderada por EE.UU. y las fuerzas de seguridad iraquíes han estado en alerta ante posibles ataques durante la fiesta de Eid al-Adha. El sábado murieron al menos 18 personas en incidentes armados registrados en distintos puntos del país.
Enemigos de los kurdos
"Fueron terroristas de Al Qaeda y de Ansar al-Islam", dijo el ministro kurdo de Relaciones Exteriores de Irak, Hoshiyar Zebari. Entre los muertos se halla el vicegobernador de la provincia de Arbil y el jefe de la policía de la ciudad. Varios altos cargos de la UPK han sido objetivo de intentos de asesinato en los últimos años, atentados de los que se responsabilizó al grupo extremista musulmán Ansar al-Islam. Ansar tenía un bastión en territorio kurdo antes de la guerra que derrocó a Saddam Hussein el año pasado, y funcionarios estadounidenses aseguran que la red extremista se ha reagrupado y ha estado implicada en varios ataques en meses recientes. Arbil ha sido escenario de varios ataques recientes, entre ellos uno con coche bomba en el Ministerio del Interior, que mató al menos a cuatro personas en diciembre.
La soledad del aliado
El primer ministro británico, Tony Blair, teme que Washington lo deje solo en lo que respecta a la polémica por las presuntas armas de destrucción masiva en Irak. El presidente de EE.UU., George W. Bush, se apresta a admitir errores en las informaciones de los servicios secretos sobre el tema y a anunciar la formación de una comisión investigadora. "Hay signos de un cambio de estrategia en Washington. Eso es un verdadero problema para Blair", dijo un asesor del premier a un periódico londinense. Según el diario, el motivo del cambio de actitud en Estados Unidos es la precampaña electoral de cara a los comicios de noviembre. El jefe de los conservadores británicos, Michael Howard, anunció que presentará en el Parlamento una solicitud para que se forme una comisión independiente que investigue el asunto de las armas de destrucción masiva que nunca fueron halladas en Irak. (Reuter)
En Arbil, los agresores suicidas detonaron explosivos adheridos a sus cuerpos en las oficinas del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) y de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), las dos principales facciones políticas en el norte de Irak, mientras recibían visitantes por la fiesta musulmana de Eid al-Adha. Las tropas de la coalición liderada por EE.UU. y las fuerzas de seguridad iraquíes han estado en alerta ante posibles ataques durante la fiesta de Eid al-Adha. El sábado murieron al menos 18 personas en incidentes armados registrados en distintos puntos del país.
Enemigos de los kurdos
"Fueron terroristas de Al Qaeda y de Ansar al-Islam", dijo el ministro kurdo de Relaciones Exteriores de Irak, Hoshiyar Zebari. Entre los muertos se halla el vicegobernador de la provincia de Arbil y el jefe de la policía de la ciudad. Varios altos cargos de la UPK han sido objetivo de intentos de asesinato en los últimos años, atentados de los que se responsabilizó al grupo extremista musulmán Ansar al-Islam. Ansar tenía un bastión en territorio kurdo antes de la guerra que derrocó a Saddam Hussein el año pasado, y funcionarios estadounidenses aseguran que la red extremista se ha reagrupado y ha estado implicada en varios ataques en meses recientes. Arbil ha sido escenario de varios ataques recientes, entre ellos uno con coche bomba en el Ministerio del Interior, que mató al menos a cuatro personas en diciembre.
La soledad del aliado
El primer ministro británico, Tony Blair, teme que Washington lo deje solo en lo que respecta a la polémica por las presuntas armas de destrucción masiva en Irak. El presidente de EE.UU., George W. Bush, se apresta a admitir errores en las informaciones de los servicios secretos sobre el tema y a anunciar la formación de una comisión investigadora. "Hay signos de un cambio de estrategia en Washington. Eso es un verdadero problema para Blair", dijo un asesor del premier a un periódico londinense. Según el diario, el motivo del cambio de actitud en Estados Unidos es la precampaña electoral de cara a los comicios de noviembre. El jefe de los conservadores británicos, Michael Howard, anunció que presentará en el Parlamento una solicitud para que se forme una comisión independiente que investigue el asunto de las armas de destrucción masiva que nunca fueron halladas en Irak. (Reuter)







