30 Enero 2004 Seguir en 
JERUSALEN-. Al menos 10 personas murieron y 30 resultaron heridas, en un atentado suicida en un ómnibus, cerca de la residencia oficial del primer ministro Ariel Sharon, que no se encontraba en la zona.
Hasta el momento nadie se adjudicó la responsabilidad. La explosión coincidió con un intercambio de prisioneros auspiciado por Alemania entre Israel y el grupo guerrillero libanés Hezbollah. Se desconoce si hay un vínculo entre ambos sucesos.
La detonación se produjo justo antes de las 9 de la mañana de ayer en el distrito Rehavia, en el centro de Jerusalén, a sólo 15 metros de la residencia de Sharon. En ese momento el primer ministro estaba en su granja en el sur del país, señalaron sus asesores.
Eli Beer, un paramédico, declaró que las víctimas quedaron dispersas en un área amplia. "Hubo muchas lesiones graves, muchas personas heridas estaban mal", advirtió.
Bret Stephens, editor en jefe del periódico "Jerusalem Post", que se encontraba cerca del lugar en el momento de la explosión, relató: "Había cristales y restos humanos por todos lados".
Un residente del lugar, que sólo proporcionó su primer nombre, Ofer, dijo que escuchó la explosión y corrió al sitio. "Vi cosas que ya nos estamos acostumbrando a ver: un autobús con la parte trasera desprendida, gente saltando de él para escapar", dijo. El portador de los explosivos iba en la parte trasera del vehículo cuando los hizo detonar, informó Mickey Levy, jefe de policía de Jerusalén.
Funcionarios de la Autoridad Palestina condenaron el atentado. "Este círculo vicioso sólo puede ser roto por la renovación de un proceso de paz significativo", dijo el negociador palestino Saeb Erekat. "De otra manera, la violencia alimentará la violencia, las balas engendrarán balas", agregó.
Una hora después del ataque suicida, el gobierno israelí responsabilizó del hecho a la Autoridad Palestina por no actuar contra los extremistas. "Israel mantiene su decisión de continuar tomando las medidas necesarias para impedir este tipo de ataques, no tenemos otra opción. Se nos impone esta guerra mientras la Autoridad Palestina se sigue negando a dar los pasos necesarios para controlar el terrorismo que se origina en su territorio", dijo el comunicado israelí. (Télam-SNI-Especial)
Hasta el momento nadie se adjudicó la responsabilidad. La explosión coincidió con un intercambio de prisioneros auspiciado por Alemania entre Israel y el grupo guerrillero libanés Hezbollah. Se desconoce si hay un vínculo entre ambos sucesos.
La detonación se produjo justo antes de las 9 de la mañana de ayer en el distrito Rehavia, en el centro de Jerusalén, a sólo 15 metros de la residencia de Sharon. En ese momento el primer ministro estaba en su granja en el sur del país, señalaron sus asesores.
Eli Beer, un paramédico, declaró que las víctimas quedaron dispersas en un área amplia. "Hubo muchas lesiones graves, muchas personas heridas estaban mal", advirtió.
Bret Stephens, editor en jefe del periódico "Jerusalem Post", que se encontraba cerca del lugar en el momento de la explosión, relató: "Había cristales y restos humanos por todos lados".
Un residente del lugar, que sólo proporcionó su primer nombre, Ofer, dijo que escuchó la explosión y corrió al sitio. "Vi cosas que ya nos estamos acostumbrando a ver: un autobús con la parte trasera desprendida, gente saltando de él para escapar", dijo. El portador de los explosivos iba en la parte trasera del vehículo cuando los hizo detonar, informó Mickey Levy, jefe de policía de Jerusalén.
Funcionarios de la Autoridad Palestina condenaron el atentado. "Este círculo vicioso sólo puede ser roto por la renovación de un proceso de paz significativo", dijo el negociador palestino Saeb Erekat. "De otra manera, la violencia alimentará la violencia, las balas engendrarán balas", agregó.
Una hora después del ataque suicida, el gobierno israelí responsabilizó del hecho a la Autoridad Palestina por no actuar contra los extremistas. "Israel mantiene su decisión de continuar tomando las medidas necesarias para impedir este tipo de ataques, no tenemos otra opción. Se nos impone esta guerra mientras la Autoridad Palestina se sigue negando a dar los pasos necesarios para controlar el terrorismo que se origina en su territorio", dijo el comunicado israelí. (Télam-SNI-Especial)







