29 Enero 2004 Seguir en 
Al menos diez personas murieron y otras cuarenta resultaron heridas hoy cuando un hombre detonó los explosivos que llevaba encima dentro de un ómnibus en el centro de Jerusalén, a una cuadra de la residencia oficial del primer ministro israelí, Ariel Sharon.
Fuentes del caso informaron que el hecho se registró a las 9 hora local (las 4 de Argentina) en el cruce las calles Arlozorov y Gaza, en pleno centro de la ciudad santa.
Voceros del hospital adonde fue trasladada la mayoría de los heridos informaron que diez de ellos están en gravísimo estado, 20 tienen heridas de distinta consideración y los otros diez sufrieron lesiones leves. Fuentes policiales precisaron luego que el colectivo, de la línea 19, se encontraba lleno al momento de la explosión.
Al parecer, un terrorista suicida palestino que se había sentado en la fila del fondo del ómnibus activó los explosivos que llevaba adosados a su cuerpo. Según la policía, el artefacto era de gran potencia y contenía gran cantidad de metales.
El conductor del colectivo salió ileso debido a que la explosión afectó especialmente la parte de atrás del rodado dijo que no se había dado cuenta de que el sospechoso hubiera subido al ómnibus.
Los pesquisas, que ya comenzaron a hacer los primeros peritajes, dijeron que Sharon no estaba en su casa cuando ocurrió el atentado, ya que se encontraba en una casa de descanso situada en el desierto del Neguev. Una hora después del ataque suicida, el gobierno hebreo responsabilizó del hecho a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), a la que acusa de "no actuar contra los extremistas". (Especial).
Fuentes del caso informaron que el hecho se registró a las 9 hora local (las 4 de Argentina) en el cruce las calles Arlozorov y Gaza, en pleno centro de la ciudad santa.
Voceros del hospital adonde fue trasladada la mayoría de los heridos informaron que diez de ellos están en gravísimo estado, 20 tienen heridas de distinta consideración y los otros diez sufrieron lesiones leves. Fuentes policiales precisaron luego que el colectivo, de la línea 19, se encontraba lleno al momento de la explosión.
Al parecer, un terrorista suicida palestino que se había sentado en la fila del fondo del ómnibus activó los explosivos que llevaba adosados a su cuerpo. Según la policía, el artefacto era de gran potencia y contenía gran cantidad de metales.
El conductor del colectivo salió ileso debido a que la explosión afectó especialmente la parte de atrás del rodado dijo que no se había dado cuenta de que el sospechoso hubiera subido al ómnibus.
Los pesquisas, que ya comenzaron a hacer los primeros peritajes, dijeron que Sharon no estaba en su casa cuando ocurrió el atentado, ya que se encontraba en una casa de descanso situada en el desierto del Neguev. Una hora después del ataque suicida, el gobierno hebreo responsabilizó del hecho a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), a la que acusa de "no actuar contra los extremistas". (Especial).







