Las grandes compañías sufren por la fiebre del yuan

Duro golpe al mercado del lujo y de autos El Banco Popular Chino volvió a depreciar la divisa asiática. Hubo más demanda de oro y de bonos del Tesoro de EEUU

TENSIÓN ASIÁTICA. Un operador coreano observa la caída de los valores por efecto de la devaluación china, por segunda jornada consecutiva. reuters
TENSIÓN ASIÁTICA. Un operador coreano observa la caída de los valores por efecto de la devaluación china, por segunda jornada consecutiva. reuters
13 Agosto 2015
La segunda devaluación consecutiva del yuan dispuesta ayer por el Banco Popular de China volvió a ocasionar el derrumbe de los principales mercados internacionales y afectó el valor de los commodities, ante la perspectiva de una prolongada recuperación económica que el gobierno del país asiático busca revertir.

El martes, China había hecho la mayor devaluación en los últimos 20 años, pese a que la envergadura de la medida en sí (-1,9% a 6,2298) había sido limitada. El Banco Central asiático dio ayer otro paso en la misma dirección, al reducir la tasa de referencia de su moneda de otro 1,6%, consignó la agencia Télam.

De esta manera, el yuan cerró en Shangai con una baja apenas inferior al 1%, o sea a 6,387 por dólar tras haber alcanzado un mínimo de 6,45 por dólar.

Con la excepción de Wall Street, que salió airoso en el cierre al terminar sin cambios con respecto a ayer, los las principales plazas financieras mundiales cerraron con fuertes pérdidas.

Entre los más golpeados por la devaluación figuran las grandes empresas que exportan al mercado chino, desde aquellas que operan en el sector del lujo hasta la industria automotriz. Grupos como FCA (Fiat Chrysler) perdieron el 6,46%, BMW el -3,7% y la marca de lujo LVMH más del 4%.

Europa también se vio afectada, en un momento en el que tenía esperanzas de un repunte tras el acuerdo alcanzado en Grecia entre acreedores y el gobierno de Alexis Tsipras. La Bolsa de Frankfurt cedió 3,27%, la de París el 3,4%, la de Milán casi el 3% y la de Londres el 1,4%.

En Estados Unidos, Apple -una de las empresas que más exporta a China- abrió ayer en la Bolsa neoyorquina con un -3,4%, pero luego fue recuperándose a lo largo del día. Los inversores se han desplazado hacia refugios como el oro, pero también compraron bonos del tesoro de los Estados Unidos y ‘bund’ alemanes, además de apostar a que la Federal Reserve podría esperar antes de levantar sus tasas de interés.

El euro subió a su vez por encima a 1,11 con respecto al dólar, mientras que el petróleo sigue bajando: ayer cotizó a U$S 43 el barril arrastrado por los temores de una baja en la demanda internacional del crudo.

La decisión había sido prevista por muchos analistas, quienes consideran que el yuan sigue teniendo un amplio potencial para la baja, hecho con el cual las autoridades monetarias apuntan a su vez a levantar una economía muy poderosa pero con un ritmo de crecimiento a la baja. La devaluación fue saludada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que entendió que a partir de ahora el mercado tendrá un mayor papel en la determinación del tipo de cambio. También la Comisión Europea en Bruselas consideró positivo el giro en la política.

Impacto en el país

En los últimos años, las relaciones bilaterales entre Argentina y China se han fortalecido a través de diversos acuerdos. Uno de los más relevantes es el swap iniciado en octubre de 2014, en el cual la China otorgó al Banco Central (BCRA) un monto equivalente a U$S 814 millones, en la moneda china, lo que equivale a cerca de un 25% de la reservas nacionales, explica Diego Cuneo, analista del Centro Estratégico para el Crecimiento y Desarrollo Argentino. Según el experto, la devaluación del yuan podría significar, en principio, una pérdida significativa del valor de las reservas nacionales.

Sin embargo, Alejandro Vanoli, presidente del BCRA, asegura que no existe peligro para las reservas, ya que “no afecta patrimonialmente al BCRA porque los activos en esa moneda están perfectamente calzados con los pasivos”. Esto puede significar que existan garantías y contratos para mantener los montos del swap fijos en dólares.

Más allá del impacto en las reservas, el desempeño que tenga la nación oriental repercutirá en los niveles de comercio que mantenemos con el país, advierte Cuneo. “Pasando por alto los contratos firmados en abril de este año, si la política devaluatoria de China no logra recuperar los niveles de exportación y crecimiento, puede significar una disminución de nuestras exportaciones hacia oriente”, indica. La evolución económica del país a partir de las medidas aplicadas será de gran importancia para nuestra balanza de pagos y exportación, concluye.

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