13 Agosto 2015 Seguir en 
Un tribunal analizará el procesamiento al sacerdote Justo José Ilarraz, acusado de promoción a la corrupción de menores agravada. La jueza de Paraná, Paola Firpo concedió el martes el recurso de apelación que había planteado la defensa del cura, y la Cámara en lo Criminal de Paraná revisará la investigación judicial en contra del ex párroco del Sagrado Corazón de Monteros.
Firpo había procesado a Ilarraz el 10 de julio, al considerar que había pruebas para sospechar que habría abusado de al menos siete menores que estudiaban como pupilos en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo de Paraná, entre 1985 y 1993, donde el cura era prefecto de disciplina.
La magistrada había sostenido en el procesamiento que “la coherencia mantenida por las víctimas en los relatos de los hechos a través del tiempo y su comunicación a terceros sin variaciones en lo esencial- desde antes, incluso, de la denuncia ante (monseñor Estanislao) Karlic-, permiten otorgar a estas versiones testimoniales un margen de credibilidad que aporta un peso extra de convicción que quiebra el equilibrio probatorio”.
La apelación interpuesta por el abogado Juan Ángel Forneron, contra el auto de procesamiento dictado por Firpo fue concedida luego de que en el Juzgado se recibieran las constancias en las que el sacerdote se notificó de la resolución en la cual se dispuso su procesamiento.
El recurso permitirá a los defensores del cura posponer el requerimiento de elevación a juicio oral que el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull realizará cuando el procesamiento quede firme, según había adelantado el representante del Ministerio Público. Ilarraz, mientras tanto, reside en Tucumán, pero sin ejercer el sacerdocio desde que estalló el escándalo en 2012.
Firpo había procesado a Ilarraz el 10 de julio, al considerar que había pruebas para sospechar que habría abusado de al menos siete menores que estudiaban como pupilos en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo de Paraná, entre 1985 y 1993, donde el cura era prefecto de disciplina.
La magistrada había sostenido en el procesamiento que “la coherencia mantenida por las víctimas en los relatos de los hechos a través del tiempo y su comunicación a terceros sin variaciones en lo esencial- desde antes, incluso, de la denuncia ante (monseñor Estanislao) Karlic-, permiten otorgar a estas versiones testimoniales un margen de credibilidad que aporta un peso extra de convicción que quiebra el equilibrio probatorio”.
La apelación interpuesta por el abogado Juan Ángel Forneron, contra el auto de procesamiento dictado por Firpo fue concedida luego de que en el Juzgado se recibieran las constancias en las que el sacerdote se notificó de la resolución en la cual se dispuso su procesamiento.
El recurso permitirá a los defensores del cura posponer el requerimiento de elevación a juicio oral que el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull realizará cuando el procesamiento quede firme, según había adelantado el representante del Ministerio Público. Ilarraz, mientras tanto, reside en Tucumán, pero sin ejercer el sacerdocio desde que estalló el escándalo en 2012.







