08 Agosto 2015 Seguir en 
En el edificio de Moreno al 300 todos se horrorizaban al conocer la noticia. “¿Cuál es?”, preguntó un vecino. “Es el que siempre estaba jugando aquí abajo”, le respondió otro. La caída del pequeño de cuatro años desde el balcón de su departamento, en el cuarto piso, preocupó a todos los habitantes del lugar.
El pequeño vivía con sus padres. Los vecinos contaron que alrededor de las 12.45 sintieron un fuerte ruido, y que al mirar hacia el patio del predio vieron al niño. Había caído sobre un sector por el que ingresan los autos al garaje de la planta baja, al costado de la rampa que lleva a un subsuelo.
El niño fue trasladado al hospital de Niños, donde quedó internado en terapia intensiva. Fuentes del centro médico dijeron que se encontraba grave, que tenía fracturas expuestas en los brazos y fuertes golpes en el cuerpo.
Al lugar llegaron miembros de Criminalística de la Policía para realizar las pericias, y el secretario de la Fiscalía de Instrucción de la VIII° Nominación, Carlos Bustos Morón. El ingreso al garaje del edificio estuvo cerrado, y fueron varios los vecinos que tuvieron que dejar su auto en otro lado.
La Justicia trata de determinar en qué circunstancias ocurrió la caída. Una vecina fue la primera que se acercó a auxiliar al pequeño, contó un joven que vive en el edificio. A los pocos minutos llegó la madre, quien al parecer había bajado unos segundos.
De acuerdo a esa versión que manejaban ayer los vecinos, y con la que contaban la Policía y la Fiscalía, el niño habría quedado durmiendo cuando su madre bajó a realizar una compra por unos minutos, lapso en el que habría ocurrido la caída. La versión llegó a oídos del secretario Bustos Morón, aunque la Justicia prefirió mostrarse cauta hasta poder hablar con los padres.
En el hospital
Esa misma hipótesis manejaban ayer en la Guardia del hospital de Niños. El pequeño estaba en la sala de terapia intensiva, acompañado por sus padres. Otros familiares aguardaban en la vereda.
“No sabemos aún qué ocurrió. Estamos aquí esperando conocer cómo está. Sus padres están a su lado”, comentaron. Ninguno quiso aventurar una hipótesis de lo sucedido, y se mantuvieron prudentes. “Sólo podemos rezar”, dijo uno de ellos.
El pequeño vivía con sus padres. Los vecinos contaron que alrededor de las 12.45 sintieron un fuerte ruido, y que al mirar hacia el patio del predio vieron al niño. Había caído sobre un sector por el que ingresan los autos al garaje de la planta baja, al costado de la rampa que lleva a un subsuelo.
El niño fue trasladado al hospital de Niños, donde quedó internado en terapia intensiva. Fuentes del centro médico dijeron que se encontraba grave, que tenía fracturas expuestas en los brazos y fuertes golpes en el cuerpo.
Al lugar llegaron miembros de Criminalística de la Policía para realizar las pericias, y el secretario de la Fiscalía de Instrucción de la VIII° Nominación, Carlos Bustos Morón. El ingreso al garaje del edificio estuvo cerrado, y fueron varios los vecinos que tuvieron que dejar su auto en otro lado.
La Justicia trata de determinar en qué circunstancias ocurrió la caída. Una vecina fue la primera que se acercó a auxiliar al pequeño, contó un joven que vive en el edificio. A los pocos minutos llegó la madre, quien al parecer había bajado unos segundos.
De acuerdo a esa versión que manejaban ayer los vecinos, y con la que contaban la Policía y la Fiscalía, el niño habría quedado durmiendo cuando su madre bajó a realizar una compra por unos minutos, lapso en el que habría ocurrido la caída. La versión llegó a oídos del secretario Bustos Morón, aunque la Justicia prefirió mostrarse cauta hasta poder hablar con los padres.
En el hospital
Esa misma hipótesis manejaban ayer en la Guardia del hospital de Niños. El pequeño estaba en la sala de terapia intensiva, acompañado por sus padres. Otros familiares aguardaban en la vereda.
“No sabemos aún qué ocurrió. Estamos aquí esperando conocer cómo está. Sus padres están a su lado”, comentaron. Ninguno quiso aventurar una hipótesis de lo sucedido, y se mantuvieron prudentes. “Sólo podemos rezar”, dijo uno de ellos.







