Blair pone en juego su poder en las elecciones

El futuro del primer ministro británico se decidirá en la votación de la Cámara de los Comunes

26 Enero 2004
GRAN BRETAÑA.- El futuro de Tony Blair y el nuevo laborismo (partido gobernante) se decide esta semana en 24 horas de vértigo político que marcarán el rumbo de Gran Bretaña.
El primer ministro se enfrentará en días sucesivos a dos monstruos teóricamente capaces de derrotarlo: el informe sobre el suicidio del científico David Kelly (que involucraría a Blair), y la votación en la Cámara de los Comunes sobre la nueva ley de reforma universitaria.
Pero son otros los fantasmas que persiguen a Blair: por un lado, las manipulaciones de la guerra de Irak y, por otro, los rebeldes laboristas que se resisten a la creciente "derechización" del Reino Unido de la mano de un líder supuestamente de centroizquierda. El número de amotinados es cada vez mayor, pero la cuestión es si están dispuestos a clavarle el puñal, como los tories hicieron con Margaret Thatcher hace ya más de una docena de años.
Sin embargo, en Gran Bretaña sostienen que Blair es un político valiente y temerario, a quien no le importa morir en el campo de batalla defendiendo sus valores. "Blair considera que su destino en la historia política de Gran Bretaña es acabar con el laborismo tal como ha sido hasta ahora y transformarlo en un grupo de centro que se convierta en el epicentro natural del poder, como los tories hasta hace muy poco. Por ello vuelve una y otra vez a la carga contra el ala izquierda, para darle la puntilla definitiva", señala un periódico inglés como antesala de lo que será la lucha electoral. (Especial)

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