BUENOS AIRES.- Las recriminaciones sobre el arbitraje se ha hecho hoy moneda corriente en el deporte mundial, pero lo sucedido anoche entre Panamá y México por la Copa de Oro 2015 abre un nuevo capítulo de injusticias y pitazos parciales en el fútbol.
Cuando transcurría el minuto 88 de juego, el árbitro cobró un penal increíble e inexistente a favor de los aztecas, lo que generó lógicamente enojo entre el combinado panameño, que primero amenazó con retirarse y luego terminó el partido bajo protesta.






