25 Enero 2004 Seguir en 
PARIS.- El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, prometió ejercer presión para introducir una ley que prohíba los velos musulmanes y otros símbolos religiosos en las escuelas estatales, pese a la creciente oposición de fieles y de algunos políticos. "Habrá una ley sobre secularización", dijo Raffarin.
El funcionario francés dijo que cuando presente la próxima semana el proyecto de ley ante el Parlamento de su país quedará demostrada la unidad del gobierno al respecto. "Es importante demostrar que la República no se dejará corroer desde adentro", manifestó.
Si el Parlamento aprueba dicho proyecto, la ley prohibirá los velos musulmanes, las kipás judías y las cruces cristianas en las escuelas estatales a partir de setiembre de este año.
Medida controversial
Raffarin, que estuvo expuesto a mucha presión esta semana, adoptó una postura de línea dura ante el proyecto de ley dos meses antes de las elecciones regionales que muchos ven como una prueba de fuego para su desempeño gubernamental.El proyecto de ley fue criticado fuertemente desde que el presidente Jacques Chirac lo propuso el mes pasado alegando que quería proteger la naturaleza secular del Estado. Sin embargo, muchos ven la medida como una forma de oponerse al fundamentalismo islámico entre los musulmanes franceses.El proyecto también desató las protestas de líderes islámicos y de miembros de otras religiones en Francia.
El papa Juan Pablo II había hecho referencia días antes a esta situación, cuando dijo que "algunas naciones europeas estaban poniendo en peligro la libertad de credo".
El debate que suscitó esta medida también tomó un giro inesperado cuando el ministro de Educación de Francia, Luc Ferry, dijo esta semana que las barbas y los grandes pañuelos de colores también podrían ser prohibidos si se ven como una expresión de fe religiosa. (Reuter)
El funcionario francés dijo que cuando presente la próxima semana el proyecto de ley ante el Parlamento de su país quedará demostrada la unidad del gobierno al respecto. "Es importante demostrar que la República no se dejará corroer desde adentro", manifestó.
Si el Parlamento aprueba dicho proyecto, la ley prohibirá los velos musulmanes, las kipás judías y las cruces cristianas en las escuelas estatales a partir de setiembre de este año.
Medida controversial
Raffarin, que estuvo expuesto a mucha presión esta semana, adoptó una postura de línea dura ante el proyecto de ley dos meses antes de las elecciones regionales que muchos ven como una prueba de fuego para su desempeño gubernamental.El proyecto de ley fue criticado fuertemente desde que el presidente Jacques Chirac lo propuso el mes pasado alegando que quería proteger la naturaleza secular del Estado. Sin embargo, muchos ven la medida como una forma de oponerse al fundamentalismo islámico entre los musulmanes franceses.El proyecto también desató las protestas de líderes islámicos y de miembros de otras religiones en Francia.
El papa Juan Pablo II había hecho referencia días antes a esta situación, cuando dijo que "algunas naciones europeas estaban poniendo en peligro la libertad de credo".
El debate que suscitó esta medida también tomó un giro inesperado cuando el ministro de Educación de Francia, Luc Ferry, dijo esta semana que las barbas y los grandes pañuelos de colores también podrían ser prohibidos si se ven como una expresión de fe religiosa. (Reuter)







