24 Enero 2004 Seguir en 
MILAN.- Alessandro Bassi, uno de los contadores del grupo Parmalat, se suicidó al tirarse desde un puente en una carretera provincial, cerca de Parma. En tanto, el fundador de la multinacional, Calisto Tanzi, fue llevado desde la cárcel a un hospital, ya que se temía que sufriera un infarto.
Bassi, de 42 años, había sido colaborador inmediato del director financiero Fausto Tonna, considerado el "cerebro" del entramado contable que llevó al grupo a la insolvencia. Por este motivo, está en la cárcel desde el 31 de diciembre.
Parmalat, un grupo alimentario con presencia en más de 30 países, fue declarado insolvente e intervenido por el gobierno de Italia el 27 de diciembre pasado, tras conocerse que había sido víctima de un vaciamiento multimillonario por un monto aún no precisado, pero estimado en más de 10.000 millones de euros. El caso es investigado por la justicia italiana, que dispuso la detención de más de 10 personas, y la rigurosa vigilancia de otras 30.
Bassi, casado y padre de dos niños, había sido interrogado el martes por la fiscal de Parma, Antonella Ioffredi, pero sólo como persona informada de los hechos y no como imputado. Los investigadores se declararon desconcertados por el suicidio y aseguraron que no había absolutamente ninguna razón para un gesto de ese tipo.
Tanzi, quien sufre problemas de salud, fue llevado desde la cárcel hasta un hospital de Milan, ya que presentaba síntomas de infarto.
En otro ámbito, en Milán, la policía fiscal registró las oficinas de Deutsche Bank como parte de su investigación sobre un fraude multimillonario en Parmalat. Deutsche Bank fue uno de varios bancos que ayudó a la empresa a vender bonos por miles de millones de euros. "Seguiremos cooperando totalmente con las autoridades italianas", dijo un portavoz del mayor banco de Alemania.
La policía financiera ya había registrado esta semana las oficinas en Milán del banco estadounidense Morgan Stanley, de una unidad del mayor banco italiano, Banco Intesa, y de la calificadora de crédito Standard & Poor's.
Antes, las autoridades registraron las oficinas de Bank of America y tomaron documentos de las de Citigroup. Uno de los fiscales que dirigen la investigación, Francesco Greco, dijo que ningún banco es objeto de una investigación oficial. (Télam-Reuter)
Bassi, de 42 años, había sido colaborador inmediato del director financiero Fausto Tonna, considerado el "cerebro" del entramado contable que llevó al grupo a la insolvencia. Por este motivo, está en la cárcel desde el 31 de diciembre.
Parmalat, un grupo alimentario con presencia en más de 30 países, fue declarado insolvente e intervenido por el gobierno de Italia el 27 de diciembre pasado, tras conocerse que había sido víctima de un vaciamiento multimillonario por un monto aún no precisado, pero estimado en más de 10.000 millones de euros. El caso es investigado por la justicia italiana, que dispuso la detención de más de 10 personas, y la rigurosa vigilancia de otras 30.
Bassi, casado y padre de dos niños, había sido interrogado el martes por la fiscal de Parma, Antonella Ioffredi, pero sólo como persona informada de los hechos y no como imputado. Los investigadores se declararon desconcertados por el suicidio y aseguraron que no había absolutamente ninguna razón para un gesto de ese tipo.
Tanzi, quien sufre problemas de salud, fue llevado desde la cárcel hasta un hospital de Milan, ya que presentaba síntomas de infarto.
En otro ámbito, en Milán, la policía fiscal registró las oficinas de Deutsche Bank como parte de su investigación sobre un fraude multimillonario en Parmalat. Deutsche Bank fue uno de varios bancos que ayudó a la empresa a vender bonos por miles de millones de euros. "Seguiremos cooperando totalmente con las autoridades italianas", dijo un portavoz del mayor banco de Alemania.
La policía financiera ya había registrado esta semana las oficinas en Milán del banco estadounidense Morgan Stanley, de una unidad del mayor banco italiano, Banco Intesa, y de la calificadora de crédito Standard & Poor's.
Antes, las autoridades registraron las oficinas de Bank of America y tomaron documentos de las de Citigroup. Uno de los fiscales que dirigen la investigación, Francesco Greco, dijo que ningún banco es objeto de una investigación oficial. (Télam-Reuter)







