Descreen de la recuperación de la Argentina

Bajas expectativas. Prat Gay, el enviado argentino a la cumbre, ratificó que los acreedores del país deben esperar grandes pérdidas. Disertan sobre las finanzas del mundo

CAUTELA. Los organizadores del foro montaron un fuerte operativo de seguridad, por temor a protestas.
CAUTELA. Los organizadores del foro montaron un fuerte operativo de seguridad, por temor a protestas.
23 Enero 2004
DAVOS, Suiza.- Algunos de los economistas más reconocidos de EEUU fueron prudentes al momento de evaluar la recuperación argentina, al ser entrevistados durante la primera jornada del Foro Económico Mundial.
"No soy demasiado optimista sobre la situación argentina", dijo Jacob Frenkel, presidente del banco de inversiones Merril Lynch International y viejo conocedor de la Argentina. "En el país hace falta un esfuerzo serio por instrumentar reformas estructurales y creo que el país ha evitado tomar esas decisiones por muchísimo tiempo", agregó.
Por su parte, Stephen Roach, economista jefe y director de Análisis Económico Global de Morgan Stanley, dijo que el país ha regresado de la oscuridad, pero reclamó reformas en materia laboral, impositiva y de previsión social, de acuerdo con una serie de entrevistas que realizó el matutino porteño "La Nación". Según Roach, la recuperación actual que está registrando la economía es un mero rebote, tras la depresión de los años anteriores.
Fred Bergsten, director del Institute for International Economics, es aún más duro. "La Argentina es tan poco importante en términos económicos que no figura en el planeta financiero", dijo, aunque destacó la recuperación en curso y hasta respaldó al Gobierno en su enfrentamiento con el FMI.
La discusión sobre la deuda privada del país también estuvo presente en Davos. "Los acreedores de Argentina tendrán que asumir grandes pérdidas por la deuda pública", aseguró el presidente del Banco Central argentino, Alfonso Prat-Gay, durante su conferencia en Davos, donde sorprendió a todos el fuerte operativo de seguridad que se montó en la cumbre económica por temor a las manifestaciones antiglobalización.
El funcionario declinó decir cuánta debería ser la reducción en el capital de los 88.000 millones de dólares en bonos declarados en cesación de pagos, pero descartó que el Gobierno haga grandes cambios en la oferta que ya realizó y que propone pagar 25 centavos por cada dólar de deuda.

Una quita significativa
"Tiene que ser una reducción grande", dijo simplemente Prat Gay, el funcionario de más alto rango que representa al Gobierno de Néstor Kirchner en el foro.
Los acreedores buscan por lo menos 65 centavos por cada dólar invertido en bonos que Argentina dejó de pagar en enero del 2002, y amenazan con llevar su reclamo ante los tribunales en todo el mundo.
Prat Gay dijo que el Gobierno de su país trabaja en la reestructuración de la deuda. "¿Cuánto puede pagar Argentina si se le da el tiempo suficiente?: Yo no tengo la respuesta. Es algo que tendrá que ser arreglado por los acreedores y el Gobierno", agregó el funcionario.
Explicó que Argentina quiere negociar un programa de pago realizable y que no afecte la recuperación de la económica del país, tras años de una fuerte recesión. Con la medida, el país busca también ser capaz de volver a los mercados de capitales, agregó.
El titular del Banco Central señaló que su país afronta grandes urgencias sociales para aliviar el hambre que padece buena parte de la población y tiene desafíos como una amplia reforma impositiva. "Las cosas no son tan fáciles como parecen (...) No es cuestión solamente de buena fe", dijo Prat Gay.
Finalmente, el funcionario dijo que la economía argentina crecería un 6% en 2004, según un pronóstico oficial del Banco Central, levemente por debajo del 6,6% que prevén operadores y analistas de acuerdo con una encuesta semanal que realiza la entidad. (Reuter-Especial)

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