23 Enero 2004 Seguir en 
LA PAZ y WASHINGTON.- Una organización de mujeres de la ciudad de El Alto, vecina a La Paz, quemó hoy dos cajas de frutas chilenas, con lo que inició una nueva forma de lucha para la recuperación de la salida al mar para Bolivia.
Las mujeres bolivianas quemaron las cajas, que tenían sobre todo manzanas, al grito nacionalista: "viva Bolivia, muera Chile". Según las dirigentes vecinales, actos como el de hoy se repetirán en demanda de que Chile reconsidere su posición.El "antichilenismo", sentimiento muy fuerte sobre todo en el occidente de Bolivia, se ha robustecido en las últimas semanas por las nuevas discrepancias de los dos gobiernos en torno de la demanda marítima.
Por su parte, el presidente chileno, Ricardo Lagos, y la canciller, Soledad Alvear, volvieron a pronunciarse hoy a favor de reanudar las relaciones diplomáticas con Bolivia, cuyo gobierno sostiene, en cambio, que para ello hace falta que se solucionen previamente los temas en litigio, especialmente el de una salida "soberana" al mar.
Las relaciones, a ese nivel, fueron interrumpidas por La Paz en 1978, cuando fracasaron las conversaciones sobre la salida al mar entre los dictadores Hugo Banzer y Augusto Pinochet.
Sin excusas
"Comprendemos algunos problemas de Bolivia, pero no simpatizamos con las excusas que ellos eligen", dijo Phil Chicola, director de la oficina andina del Departamento de Estado norteamericano.
Hablando ante el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), Chicola dijo que si la falta de acceso al mar explica el subdesarrollo de Bolivia, "eso inmediatamente llevaría a pensar sobre lo que pasó con Suiza".
No obstante, Chicola señaló que Estados Unidos estaría dispuesto a ayudar a encontrar una solución al asunto, pero que primero Bolivia y Chile deberían llegar a un entendimiento conceptual, que hasta el momento no se dio. (Télam-Reuter)
Las mujeres bolivianas quemaron las cajas, que tenían sobre todo manzanas, al grito nacionalista: "viva Bolivia, muera Chile". Según las dirigentes vecinales, actos como el de hoy se repetirán en demanda de que Chile reconsidere su posición.El "antichilenismo", sentimiento muy fuerte sobre todo en el occidente de Bolivia, se ha robustecido en las últimas semanas por las nuevas discrepancias de los dos gobiernos en torno de la demanda marítima.
Por su parte, el presidente chileno, Ricardo Lagos, y la canciller, Soledad Alvear, volvieron a pronunciarse hoy a favor de reanudar las relaciones diplomáticas con Bolivia, cuyo gobierno sostiene, en cambio, que para ello hace falta que se solucionen previamente los temas en litigio, especialmente el de una salida "soberana" al mar.
Las relaciones, a ese nivel, fueron interrumpidas por La Paz en 1978, cuando fracasaron las conversaciones sobre la salida al mar entre los dictadores Hugo Banzer y Augusto Pinochet.
Sin excusas
"Comprendemos algunos problemas de Bolivia, pero no simpatizamos con las excusas que ellos eligen", dijo Phil Chicola, director de la oficina andina del Departamento de Estado norteamericano.
Hablando ante el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), Chicola dijo que si la falta de acceso al mar explica el subdesarrollo de Bolivia, "eso inmediatamente llevaría a pensar sobre lo que pasó con Suiza".
No obstante, Chicola señaló que Estados Unidos estaría dispuesto a ayudar a encontrar una solución al asunto, pero que primero Bolivia y Chile deberían llegar a un entendimiento conceptual, que hasta el momento no se dio. (Télam-Reuter)







