22 Enero 2004 Seguir en 
TEL AVIV.- El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, dijo que no renunciará pese a las acusaciones judiciales que lo implican en un escándalo por el pago de sobornos.
"No voy a dimitir", declaró Sharon un día después que los fiscales anunciaron la posibilidad de presentar cargos en su contra en la causa por pago de sobornos en la que ya acusaron a un empresario, informó la radio militar de Israel.
El empresario israelí David Appel fue acusado formalmente el miércoles de ofrecer sobornos -consentidos- por unos 400 mil dólares a Sharon para que éste, cuando era canciller, utilizara su influencia a fines de los años '90 en favor de un proyecto turístico en una isla griega.
Los fiscales afirmaron que Appel, un poderoso empresario de la construcción, esperaba también beneficiarse con la recategorización de unos terrenos próximos a Tel Aviv, gracias a la influencia de Sharon.
El opositor Partido Laborista dijo el miércoles que el primer ministro debería al menos "autosuspenderse" hasta que se aclare su situación.
Según los fiscales -quienes podrían presentar cargos contra el primer ministro en las próximas semanas- Appel contribuyó además con pagos ilegales a la campaña de Sharon para lograr en los '90 el liderazgo del partido Likud, principal formación del actual gobierno israelí. (Télam-SNI)
"No voy a dimitir", declaró Sharon un día después que los fiscales anunciaron la posibilidad de presentar cargos en su contra en la causa por pago de sobornos en la que ya acusaron a un empresario, informó la radio militar de Israel.
El empresario israelí David Appel fue acusado formalmente el miércoles de ofrecer sobornos -consentidos- por unos 400 mil dólares a Sharon para que éste, cuando era canciller, utilizara su influencia a fines de los años '90 en favor de un proyecto turístico en una isla griega.
Los fiscales afirmaron que Appel, un poderoso empresario de la construcción, esperaba también beneficiarse con la recategorización de unos terrenos próximos a Tel Aviv, gracias a la influencia de Sharon.
El opositor Partido Laborista dijo el miércoles que el primer ministro debería al menos "autosuspenderse" hasta que se aclare su situación.
Según los fiscales -quienes podrían presentar cargos contra el primer ministro en las próximas semanas- Appel contribuyó además con pagos ilegales a la campaña de Sharon para lograr en los '90 el liderazgo del partido Likud, principal formación del actual gobierno israelí. (Télam-SNI)







