En los últimos años, las prepagas perdieron unos 300.000 afiliados

Se espera que la fuga de usuarios continúe en un 20% más en los próximos 24 meses, debido a que la crisis económica

21 Enero 2004
Unos 300.000 afiliados de las empresas de medicina prepaga tucumanas se fugaron en los últimos años del sistema hacia los hospitales públicos porque, afectados por la crisis económica, disminuyeron su poder adquisitivo y se vieron impedidos de seguir pagando las cuotas del servicio que presta la salud privada.
Así lo aseguró el presidente de la Cámara de Empresas de Medicina Prepaga de Tucumán (Cademtuc), Fermín Iriarte, quien, además, vaticinó ante LA GACETA que se espera que la fuga de usuarios continúe en un 20% más en los próximos 24 meses, debido a que la crisis económica sigue golpeando el bolsillo de la gente.
"Esta fuga comenzó a mediados de 1998 y fue progresiva a medida que la crisis avanzaba sobre el poder adquisitivo de la gente. Hoy la gota rebasó el vaso porque ya se perdió el 50% de los afiliados al sistema", se quejó el empresario. Además, calificó como crítica la situación del sector de las prepagas en Tucumán, que asistía en su mejor momento a unas 600.000 personas.
"Hemos llegado a esto como consecuencia de los resultados de las distintas administraciones de los recursos del Estado", señaló Iriarte, al sostener que la gente se está empobreciendo cada vez más y, prueba de ello, es que los afiliados que se fueron de las prepagas eran de la clase media y ahora representan a los nuevos pobres, muchos de ellos con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI).

El rol del sector público
Según el dirigente de las prepagas, el sector público tendría que administrarse como una empresa privada, achicando los presupuestos de Estado y distribuyendo los recursos en las áreas vitales como Educación, Salud, Seguridad y Servicios a la Comunidad. "Esto se vería traducido en una baja de impuestos distorsivos y se permitiría la llegada de nuevos inversores a la provincia", puntualizó al referirse a qué es lo que debería hacer el Gobierno para revertir la caída del poder adquisitivo de los tucumanos.
En este sentido, Iriarte no se mostró optimista con respecto a las señales de reactivación económica que se están dando a nivel nacional. "La recuperación solamente se está concretando en algunos sectores. Las empresas de servicios son las más afectadas porque no tienen posibilidades de exportar", aclaró al opinar que se necesitarían unos 15 años para que el nivel de calidad de vida de la gente llegue al que tenía antes de la crisis económica que se desató en 1998.
Pese a que la cartera de afiliados de las prepagas viene reduciéndose cada vez más, Iriarte aseguró que el sector se reducirá pero no desaparecerá. "Los que se van del sistema de salud privada no tienen otra opción que recurrir a los hospitales públicos", culminó el empresario.

Las cuotas no subirán a partir de febrero


Las empresas de medicina prepaga tucumanas no incrementarían el valor de sus cuotas a partir de febrero, tal como lo están amenazando hacer las compañías que operan a nivel nacional. El presidente de la cámara que nuclea a estas empresas en la provincia, Fermín Iriarte, aclaró a LA GACETA que la suba en las cuotas depende en realidad de lo que decida cada prepaga debido a que el sector se rige por el libre juego de la oferta y la demanda. No obstante, estimó que no están dadas las condiciones para aumentar el arancel a los afiliados, puesto que la cartera de clientes se está achicando cada vez más por la imposibilidad de pago.
Sin embargo, el empresario explicó que, a diferencia del sector industrial, las empresas de la salud encarecen sus servicios a medida que incorporan más tecnología, por lo que las prepagas tenderán a aumentar sus costos para los afiliados.

Conflicto nacional
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor resolvió que se considerarán como abusivas las cláusulas que le otorguen al proveedor de servicios la facultad de modificar unilateralmente o rescindir sin causa el contrato de prestación de servicios.
La medida se dispuso en medio de un clima de tensión con las empresas de medicina prepaga que se reunieron ayer con la subsecretaria de Defensa del Consumidor, Patricia Vaca Narvaja.
La funcionaria les comunicó su desacuerdo con el anunciado aumento de las cuotas a partir de febrero entre el 5% y el 15% , por considerarlo injustificado y abusivo.

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