18 Enero 2004 Seguir en 
La crisis bancaria y la desaparición virtual del crédito potenciaron mecanismos alternativos de financiamiento. Uno que tomó velocidad rápidamente: el fideicomiso. Se trata de una figura legal reglamentada por la ley 24.441, de 1995. Es una herramienta que permite a empresas de todo tipo y tamaño acceder al mercado de capitales o a fondos privados sin necesidad de pasar por los bancos. Los inversores tienen bastante seguridad de cobro y rendimientos superiores a los de un plazo fijo de duración similar. El fideicomiso significa la transmisión de la propiedad de un bien determinado a un administrador. Lo significativo para el inversor (fideicomisario) es que los bienes que integran el fideicomiso están separados del patrimonio del administrador (fiduciario) y de quien entrega los bienes (fiduciante). Así, aunque algunos de estos tenga problemas (quiebra, por caso), los bienes del fideicomiso quedan al margen de cualquier inhibición, lo que garantiza el cobro de la inversión.
"El fideicomiso en la economía real garantiza la inversión y los resultados emergentes que de ella se esperan a partir de un proceso transparente, operaciones previsibles y pautas claras. Considera tanto intereses particulares como generales, y relaciona de una manera integradora el comercio con la tecnología, la mano de obra y las finanzas", sostiene Damián Valenzuela Mayer, CEO de la firma Intercapital.
Jorge Rospide, magíster en Finanzas de la Nueva Bolsa de Comercio de Tucumán, señala que la flexibilidad y facilidad en la adopción de un contrato de fideicomiso permite incluir diferentes alternativas de negocios financieros. "Por ejemplo, impulsado por el importante desempeño del sector agrícola, se han generado interesantes propuestas de fideicomisos productivos que significan una fuente de financiamiento para sectores rentables pero con limitaciones para acceder al crédito en los bancos", remarca.
Otro ejemplo importante de destacar -agrega- han sido los fideicomisos inmobiliarios; entre ellos, los fideicomisos para la construcción y comercialización de barrios privados en Argentina como el caso de "Estancias del Pilar" o el barrio privado La Lomada, también en la localidad de Pilar, en Buenos Aires. "De esta manera, se rompe con la vieja tradición de financiar infraestructura a través de fondos del sector público y abre la posibilidad a la inversión privada", precisa Rospide.
Futuros ingresos
Un caso muy difundido fue la serie de fideicomisos financieros de Garbarino, por los cuales la empresa cede los créditos originados por los préstamos personales que otorga a sus clientes y obtiene fondos líquidos. De esta forma, la empresa obtiene fondos basados en futuros ingresos. La Bolsa de Comercio autorizó la serie XIV, revalidando la importante demanda en este instrumento.
Rospide dice que la amplitud de posibilidades de estructuración incluye la generación de fideicomisos de exportación, de garantía en cumplimiento de una obligación financiera, de administración de inversiones o traslativos de propiedad, por ejemplo cuando un padre entrega bienes para que sean transmitidos a sus hijos cuando cumplan la mayoría de edad.
Marco impositivo y marco administrativo
El marco legal del fideicomiso, según Valenzuela Mayer, está dispuesto en el artículo 2.662 del Código Civil Argentino, en la Ley 24.441 "Financiamiento de la vivienda y la construcción", en las resoluciones de la Comisión Nacional de Valores 271/95 y siguientes, y en el decreto PEN. 780/95.Marco impositivo
En general, a los fideicomisos les son aplicables los impuestos a las Ganancias, IVA, Ingresos Brutos, etc.
En particular, los fideicomisos financieros cuentan con exenciones impositivas en la medida en que se enmarcan en el Decreto Nº 780/95.
Marco administrativo
Los fideicomisos comunes son contratos privados que no requieren la intervención de instituciones específicas. En el caso de cesión fiduciaria de bienes inmuebles, se requiere escritura pública.
En la Argentina, no existen restricciones para actuar como fiduciario en general. En particular, para ser fiduciario en fideicomisos financieros se debe ser entidad financiera autorizada o sociedad inscripta al efecto ante la Comisión Nacional de Valores.
En Tucumán
El Banco Empresario posee una empresa fiduciaria llamada, precisamente, Sociedad Fiduciaria.
Intercapital está desarrollando un fideicomiso para asistir a los productores de tabaco, cuyo sector está en crisis por efecto del clima y de enfermedades.
El esquema fue "maltratado" por los azucareros en 2000. Estos fracasaron en el intento armar un fideicomiso para financiar la zafra de ese año.
Cuidados que hay que tener y clasificación
El fideicomiso no es un fin en sí mismo, sino un instrumento y por lo tanto debe estructurarse en determinados casos. Rospide señala que si bien es un instrumento sumamente versátil en algunas ocasiones otros instrumentos financieros se ajustan mejor a las necesidades que se plantean. En muchos casos los costos de estructuración son excesivamente altos cuando se realizan sin un adecuado asesoramiento, en particular cuando se trata de fideicomisos financieros. Por esa razón en algunos casos, se recomienda un fideicomiso privado. La entidad fiduciaria encargada de administrar un fideicomiso de oferta pública debe estar inscripta en el registro de la Comisión Nacional de Valores y contar con solvencia económica e idoneidad.
Los fideicomisos se clasifican de la siguiente forma:
De inversión: cuando una persona transfiere bienes e instruye sobre donde pueden invertirse (ejemplo: activos financieros).
De garantía: cuando una persona transfiere los bienes para que en caso de incumplimiento de una obligación la fiduciaria proceda a la venta y entregue el producido a un beneficiario. Ejemplo, los fideicomisos para garantizar el cumplimiento de alguna obligación financiera.
De administración de bienes para personas, familias, fundaciones, etc. Permite afectar sumas de dinero, activos financieros para su mantenimiento y administración de acuerdo a instrucciones definidas.
Mixtos: cuando la finalidad incluye diferentes alternativas combinadas.
"El fideicomiso en la economía real garantiza la inversión y los resultados emergentes que de ella se esperan a partir de un proceso transparente, operaciones previsibles y pautas claras. Considera tanto intereses particulares como generales, y relaciona de una manera integradora el comercio con la tecnología, la mano de obra y las finanzas", sostiene Damián Valenzuela Mayer, CEO de la firma Intercapital.
Jorge Rospide, magíster en Finanzas de la Nueva Bolsa de Comercio de Tucumán, señala que la flexibilidad y facilidad en la adopción de un contrato de fideicomiso permite incluir diferentes alternativas de negocios financieros. "Por ejemplo, impulsado por el importante desempeño del sector agrícola, se han generado interesantes propuestas de fideicomisos productivos que significan una fuente de financiamiento para sectores rentables pero con limitaciones para acceder al crédito en los bancos", remarca.
Otro ejemplo importante de destacar -agrega- han sido los fideicomisos inmobiliarios; entre ellos, los fideicomisos para la construcción y comercialización de barrios privados en Argentina como el caso de "Estancias del Pilar" o el barrio privado La Lomada, también en la localidad de Pilar, en Buenos Aires. "De esta manera, se rompe con la vieja tradición de financiar infraestructura a través de fondos del sector público y abre la posibilidad a la inversión privada", precisa Rospide.
Futuros ingresos
Un caso muy difundido fue la serie de fideicomisos financieros de Garbarino, por los cuales la empresa cede los créditos originados por los préstamos personales que otorga a sus clientes y obtiene fondos líquidos. De esta forma, la empresa obtiene fondos basados en futuros ingresos. La Bolsa de Comercio autorizó la serie XIV, revalidando la importante demanda en este instrumento.
Rospide dice que la amplitud de posibilidades de estructuración incluye la generación de fideicomisos de exportación, de garantía en cumplimiento de una obligación financiera, de administración de inversiones o traslativos de propiedad, por ejemplo cuando un padre entrega bienes para que sean transmitidos a sus hijos cuando cumplan la mayoría de edad.
El marco legal del fideicomiso, según Valenzuela Mayer, está dispuesto en el artículo 2.662 del Código Civil Argentino, en la Ley 24.441 "Financiamiento de la vivienda y la construcción", en las resoluciones de la Comisión Nacional de Valores 271/95 y siguientes, y en el decreto PEN. 780/95.Marco impositivo
En general, a los fideicomisos les son aplicables los impuestos a las Ganancias, IVA, Ingresos Brutos, etc.
En particular, los fideicomisos financieros cuentan con exenciones impositivas en la medida en que se enmarcan en el Decreto Nº 780/95.
Marco administrativo
Los fideicomisos comunes son contratos privados que no requieren la intervención de instituciones específicas. En el caso de cesión fiduciaria de bienes inmuebles, se requiere escritura pública.
En la Argentina, no existen restricciones para actuar como fiduciario en general. En particular, para ser fiduciario en fideicomisos financieros se debe ser entidad financiera autorizada o sociedad inscripta al efecto ante la Comisión Nacional de Valores.
En Tucumán
El Banco Empresario posee una empresa fiduciaria llamada, precisamente, Sociedad Fiduciaria.
Intercapital está desarrollando un fideicomiso para asistir a los productores de tabaco, cuyo sector está en crisis por efecto del clima y de enfermedades.
El esquema fue "maltratado" por los azucareros en 2000. Estos fracasaron en el intento armar un fideicomiso para financiar la zafra de ese año.
El fideicomiso no es un fin en sí mismo, sino un instrumento y por lo tanto debe estructurarse en determinados casos. Rospide señala que si bien es un instrumento sumamente versátil en algunas ocasiones otros instrumentos financieros se ajustan mejor a las necesidades que se plantean. En muchos casos los costos de estructuración son excesivamente altos cuando se realizan sin un adecuado asesoramiento, en particular cuando se trata de fideicomisos financieros. Por esa razón en algunos casos, se recomienda un fideicomiso privado. La entidad fiduciaria encargada de administrar un fideicomiso de oferta pública debe estar inscripta en el registro de la Comisión Nacional de Valores y contar con solvencia económica e idoneidad.
Los fideicomisos se clasifican de la siguiente forma:
De inversión: cuando una persona transfiere bienes e instruye sobre donde pueden invertirse (ejemplo: activos financieros).
De garantía: cuando una persona transfiere los bienes para que en caso de incumplimiento de una obligación la fiduciaria proceda a la venta y entregue el producido a un beneficiario. Ejemplo, los fideicomisos para garantizar el cumplimiento de alguna obligación financiera.
De administración de bienes para personas, familias, fundaciones, etc. Permite afectar sumas de dinero, activos financieros para su mantenimiento y administración de acuerdo a instrucciones definidas.
Mixtos: cuando la finalidad incluye diferentes alternativas combinadas.







