16 Enero 2004 Seguir en 
Las quejas de los contribuyentes por la suba de los impuestos Inmobiliario (del 57%) y Automotor (entre un 4% y un 25%) son una constante en el edificio de Rentas de la provincia. La gente, a pesar de que concurre al organismo a pagar sus tributos, no está conforme con la medida que tomó el Poder Ejecutivo provincial.
Manuel Villarreal, propietario de una finca, tuvo que ponerse a hacer cálculos en uno de los mostradores de DGR para saber si le alcanzaba su dinero para abonar el gravamen sobre su propiedad. "El aumento del impuesto no tiene razón de ser. Antes pagaba $ 20 y ahora $ 40. Este es un sistema perverso para la gente de bajos recursos y demuestra que sólo se está gobernando para unos cuantos, y descuidando a los más necesitados", se quejó el finquero ante la consulta de LA GACETA. Agregó que lamentaría si estos recursos no fueron bien usados por el Estado. "Si esto ocurre, se trata de un robo", sentenció.
Por otro lado, Marta, una jubilada que hacía cola para pagar el impuesto Inmobiliario, dijo que en su caso tuvo que suspender una tomografía para cumplir con su obligación fiscal. "Yo tengo cargo de conciencia si no pago; pero no puede ser que antes abonara $ 19 y ahora $70 por una vivienda que siempre fue una casa vieja", criticó.
Héctor Medina, un taxista de 50 años, también se quejó por el ajuste impositivo. "Hace doce años que gano lo mismo (entre $ 15 y $ 20 por día) y ya no me alcanza para los impuestos. El Gobierno tendría que ocuparse de reactivar la economía, cosa que no se ve hasta ahora en la provincia", reclamó.
Por su parte, el director general de Rentas, Pablo Clavarino, admitió que gran parte de los contribuyentes se vio perjudicada por el alza en los impuestos, aunque observó que, pese este ajuste, los tucumanos han demostrado una voluntad de pago que, según él, sorprende. "Indudablemente que hubo gente que se vio afectada por el aumento en el valor de su propiedad", aceptó.
Deficiencias en el servicio
Frente a las quejas de los contribuyentes con respecto al servicio del organismo, Clavarino admitió que existen muchas deficiencias y aseguró que uno de los objetivos de su gestión es mejorar la calidad de atención hacia la gente."Muchas veces, el Banco del Tucumán carga mal la información sobre el pago de los contribuyentes y, en consecuencia, cuando queremos grabar los datos tenemos mal identificado en el sistema el código de la obligación", explicó Clavarino al reconocer que estas dificultades repercuten en el servicio a los contribuyentes."Vamos a rever con las autoridades del banco estas deficiencias para evitar los errores que luego se traducen en demoras para la gente", se comprometió.
Por último, el funcionario anticipó que se proveerá de computadoras a las receptorías que tiene Rentas en el interior de la provincia para que la gente pueda realizar allí sus trámites tributarios.
Manuel Villarreal, propietario de una finca, tuvo que ponerse a hacer cálculos en uno de los mostradores de DGR para saber si le alcanzaba su dinero para abonar el gravamen sobre su propiedad. "El aumento del impuesto no tiene razón de ser. Antes pagaba $ 20 y ahora $ 40. Este es un sistema perverso para la gente de bajos recursos y demuestra que sólo se está gobernando para unos cuantos, y descuidando a los más necesitados", se quejó el finquero ante la consulta de LA GACETA. Agregó que lamentaría si estos recursos no fueron bien usados por el Estado. "Si esto ocurre, se trata de un robo", sentenció.
Por otro lado, Marta, una jubilada que hacía cola para pagar el impuesto Inmobiliario, dijo que en su caso tuvo que suspender una tomografía para cumplir con su obligación fiscal. "Yo tengo cargo de conciencia si no pago; pero no puede ser que antes abonara $ 19 y ahora $70 por una vivienda que siempre fue una casa vieja", criticó.
Héctor Medina, un taxista de 50 años, también se quejó por el ajuste impositivo. "Hace doce años que gano lo mismo (entre $ 15 y $ 20 por día) y ya no me alcanza para los impuestos. El Gobierno tendría que ocuparse de reactivar la economía, cosa que no se ve hasta ahora en la provincia", reclamó.
Por su parte, el director general de Rentas, Pablo Clavarino, admitió que gran parte de los contribuyentes se vio perjudicada por el alza en los impuestos, aunque observó que, pese este ajuste, los tucumanos han demostrado una voluntad de pago que, según él, sorprende. "Indudablemente que hubo gente que se vio afectada por el aumento en el valor de su propiedad", aceptó.
Deficiencias en el servicio
Frente a las quejas de los contribuyentes con respecto al servicio del organismo, Clavarino admitió que existen muchas deficiencias y aseguró que uno de los objetivos de su gestión es mejorar la calidad de atención hacia la gente."Muchas veces, el Banco del Tucumán carga mal la información sobre el pago de los contribuyentes y, en consecuencia, cuando queremos grabar los datos tenemos mal identificado en el sistema el código de la obligación", explicó Clavarino al reconocer que estas dificultades repercuten en el servicio a los contribuyentes."Vamos a rever con las autoridades del banco estas deficiencias para evitar los errores que luego se traducen en demoras para la gente", se comprometió.
Por último, el funcionario anticipó que se proveerá de computadoras a las receptorías que tiene Rentas en el interior de la provincia para que la gente pueda realizar allí sus trámites tributarios.







