15 Enero 2004 Seguir en 
Desde que se inició la destrucción de los Bocade se eliminaron algo más de $ 36,2 millones; es decir, un 22% sobre el total de los $ 167 millones que fueron rescatados en julio del año pasado en el marco del llamado Operativo Rescate.
La destrucción de los 18 millones de billetes que representan el monto total que dejó de circular en la plaza tucumana está a cargo de funcionarios del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La tarea de control de los papeles pintados para su posterior destrucción es realizada en forma conjunta por representantes del Tribunal de Cuentas, Escribanía de Gobierno, Tesorería y Contaduría General de la provincia. Este trabajo se realiza desde el 5 de enero pasado en el Tesoro Regional que tiene la autoridad monetaria en el edificio del ex Banco del Tucumán, ubicado en la esquina Laprida y San Martín.
Los billetes, una vez que son supervisados para comprobar que no sean apócrifos, pasan por una máquina de origen alemán, que los tritura hasta el punto de transformarlos en papel picado. Esta destruye unos 400.000 billetes por hora y tiene una capacidad de eliminar 1,5 millón de billetes por día. Luego, los papeles picados son almacenados en bolsas de residuos de 20 kilos cada una. Cabe recordar que los bonos destrozados quedarán totalmente inutilizados (de acuerdo con las normas del BCRA) y serán quemados en un lugar que definirá el Gobierno provincial. Se estima que hasta fin de este mes quedarán destruida la totalidad de los Bocade.
Todavía existen unos $19 millones en bonos que no pueden ser tocados porque están incautados en el Banco del Tucumán. Su destino depende de la resolución final de la causa de los bonos mellizos, que se tramita actualmente en la Fiscalía Anticorrupción.
La destrucción de los 18 millones de billetes que representan el monto total que dejó de circular en la plaza tucumana está a cargo de funcionarios del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La tarea de control de los papeles pintados para su posterior destrucción es realizada en forma conjunta por representantes del Tribunal de Cuentas, Escribanía de Gobierno, Tesorería y Contaduría General de la provincia. Este trabajo se realiza desde el 5 de enero pasado en el Tesoro Regional que tiene la autoridad monetaria en el edificio del ex Banco del Tucumán, ubicado en la esquina Laprida y San Martín.
Los billetes, una vez que son supervisados para comprobar que no sean apócrifos, pasan por una máquina de origen alemán, que los tritura hasta el punto de transformarlos en papel picado. Esta destruye unos 400.000 billetes por hora y tiene una capacidad de eliminar 1,5 millón de billetes por día. Luego, los papeles picados son almacenados en bolsas de residuos de 20 kilos cada una. Cabe recordar que los bonos destrozados quedarán totalmente inutilizados (de acuerdo con las normas del BCRA) y serán quemados en un lugar que definirá el Gobierno provincial. Se estima que hasta fin de este mes quedarán destruida la totalidad de los Bocade.
Todavía existen unos $19 millones en bonos que no pueden ser tocados porque están incautados en el Banco del Tucumán. Su destino depende de la resolución final de la causa de los bonos mellizos, que se tramita actualmente en la Fiscalía Anticorrupción.







