15 Enero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El abultado superávit fiscal que logró el Gobierno el año pasado, y que se repetiría en 2004, se apoya principalmente en los excelentes precios que tienen los principales productos de exportación, el complejo oleaginoso y el petróleo, a través de las retenciones.
Pero como los commodities son cíclicos, los técnicos que acompañan al ministro de Economía, Roberto Lavagna, habrían comenzado a evaluar la idea de armar un fondo de estabilización fiscal.
La intención es formalizar un mecanismo que sirva para evitar que se gasten los excedentes fiscales provenientes de un sobrecumplimiento de las metas de superávit fiscal pautadas con el FMI, para poder utilizarlos en los años malos financieramente hablando.
Según información publicada en el matutino porteño "Infobae", los economistas cercanos a Lavagna tomaron la idea de las experiencias de Chile y de Venezuela. En el primer caso, se trata del Fondo compensador del cobre y del fondo de inversión para la estabilización económica, en el segundo. En la alternativa de instrumentarse algo parecido en la Argentina, tal vez podría armarse en función de la evolución del precio de la soja, que es el producto que más dólares le da a la caja fiscal, y también del petróleo. Más del 50% del superávit que tuvo el año pasado el Gobierno lo obtuvo de las retenciones al complejo sojero.
Las cotizaciones a futuro para los próximos dos años preanuncian bajas de entre un 19 y un 27% para la soja y de entre el 12 y el 15% para el petróleo. De ahí que la instrumentación de un modelo de fondo de estabilización fiscal antes de que se produzca la debacle de los precios contribuiría a evitar lo que ocurrió el año pasado, donde el superávit fiscal se utilizó mayormente para generar gastos corrientes. Ese escenario podría repetirse este año, de acuerdo con las proyecciones del consenso de los economistas, según informó el Banco Central al difundir el relevamiento de expectativas de mercado.
Pero el cuadro podría cambiar significativamente a partir de 2005, no sólo por la fuerte concentración de compromisos de servicios de la deuda, sino también porque de confirmarse las expectativas del mercado internacional, las commodities que vende la Argentina no contribuirían tanto a la generación del excedente fiscal. (Especial)
Pero como los commodities son cíclicos, los técnicos que acompañan al ministro de Economía, Roberto Lavagna, habrían comenzado a evaluar la idea de armar un fondo de estabilización fiscal.
La intención es formalizar un mecanismo que sirva para evitar que se gasten los excedentes fiscales provenientes de un sobrecumplimiento de las metas de superávit fiscal pautadas con el FMI, para poder utilizarlos en los años malos financieramente hablando.
Según información publicada en el matutino porteño "Infobae", los economistas cercanos a Lavagna tomaron la idea de las experiencias de Chile y de Venezuela. En el primer caso, se trata del Fondo compensador del cobre y del fondo de inversión para la estabilización económica, en el segundo. En la alternativa de instrumentarse algo parecido en la Argentina, tal vez podría armarse en función de la evolución del precio de la soja, que es el producto que más dólares le da a la caja fiscal, y también del petróleo. Más del 50% del superávit que tuvo el año pasado el Gobierno lo obtuvo de las retenciones al complejo sojero.
Las cotizaciones a futuro para los próximos dos años preanuncian bajas de entre un 19 y un 27% para la soja y de entre el 12 y el 15% para el petróleo. De ahí que la instrumentación de un modelo de fondo de estabilización fiscal antes de que se produzca la debacle de los precios contribuiría a evitar lo que ocurrió el año pasado, donde el superávit fiscal se utilizó mayormente para generar gastos corrientes. Ese escenario podría repetirse este año, de acuerdo con las proyecciones del consenso de los economistas, según informó el Banco Central al difundir el relevamiento de expectativas de mercado.
Pero el cuadro podría cambiar significativamente a partir de 2005, no sólo por la fuerte concentración de compromisos de servicios de la deuda, sino también porque de confirmarse las expectativas del mercado internacional, las commodities que vende la Argentina no contribuirían tanto a la generación del excedente fiscal. (Especial)







