San Martín se quedó sin respuestas y sin invicto en Salta - LA GACETA Tucumán

San Martín se quedó sin respuestas y sin invicto en Salta

El "Santo" no pudo contra el líder Antoniana y perdió por 2 a 0.

04 May 2015 Por Miguel Eduardo Décima
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NO PUDO. Lucas Bossio intentó ser dueño del medio “santo” pero la experiencia de los jugadores salteños fue demasiado. foto de marcelo miller (especial para la gaceta)

A pesar del esfuerzo, San Martín no pudo conseguir su tercera victoria al hilo en el torneo. Sin poder repetir el nivel futbolístico de los últimos encuentros, el “santo” cayó sin atenuantes por 2-0 ante un rival que demostró por qué mira a todos desde arriba.

Con cuatro sorpresivas variantes respecto del triunfo sobre San Jorge, el equipo de Darío Tempesta salió a enfrentar a un rival de lo más calificado de la categoría. Pero la supremacía en el juego de los “antonianos” sólo duró 10 minutos. Luego de ese lapso San Martín encontró su lugar en la cancha para equilibrar las acciones. Sin embargo, en gran parte del primer tiempo, el juego careció de relieve técnico.

Los protagonistas se preocuparon más por el forcejeo, dejando de lado la elaboración futbolística. Mientras el local buscaba sociedades, el “santo” se abroqueló atrás para tratar de sacar provecho en las pelotas quietas. Esa apuesta le salió cara en el complemento, cuando Juventud Antoniana le dio un golpe de nocaut en apenas un minuto. La jugada nació en los pies de Agustín Bellone, que por su lateral llenó de fútbol el mediodía en el “Martearena”: pasó mitad de cancha y trianguló con Julio Marchant para buscar la devolución. Así, el lateral habilitó a Matías Ceballos que entró con mucha libertad al área para ajusticiar a Juan Carrera.

San Martín sintió el golpe y cayó anímicamente. Perdió el orden táctico de la primera parte y a pesar de que Tempesta llamó a Lucas Chacana y Gonzalo Rodríguez (a quienes había reservado en el banco), la suerte ya estaba echada. Y el 2-0 dolió aún más, tras una enorme jugada de Ceballos y la viveza de Gustavo Ibáñez para cazar el rebote de Carrera y mandar la bocha adentro.

Antoniana disfrutó la supremacía y a San Martín, que llegaba invicto para ganar y vestirse de líder, le quedó la preocupación de no haber tenido respuestas ante un adversario que lo superó claramente.


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