14 Enero 2004 Seguir en 
Funcionarios del Senasa y de las regiones productoras de cítricos de la Argentina intentarán, en los próximos días, que el Comité Fitosanitario de la Unión Europea (UE) no haga lugar al planteo de España de que la prohibición del ingreso de fruta cítrica nacional a ese país se extienda al resto del bloque.
El Gobierno español prohibió la entrada de cítricos argentinos, entre ellos el limón tucumano, por haber detectado partidas con cancrosis, mancha negra y sarna.
El Comité Fitosanitario de la UE se reunirá el 22 del corriente en Bruselas, Bélgica, para tomar una decisión sobre el pedido español y sobre el descargo formulado por la Argentina.
La delegación de funcionarios nacionales viajó al Viejo Continente días antes del encuentro para tratar de convencer a los países miembro del organismo de que se siga aceptando la fruta argentina. "Se buscará generar condiciones de negociación para que no prospere el pedido de España", comentó a LA GACETA una alta fuente del Senasa.
La comitiva argentina está compuesta por el vicepresidente del Senasa, Carlos Casamiquela; por la directora nacional de Sanidad Vegetal del organismo, Diana Guillén, y por el director de Vigilancia y Monitoreo, Pablo Cortese. También viajaron funcionarios del Corenea y del Corenoa, representado en este caso por el secretario de Desarrollo Productivo, Guillermo Canteros.
El descargo
En su descargo, el Gobierno argentino presentó un plan consensuado entre funcionarios y el sector citrícola, con medidas tendientes a resolver los problemas sanitarios detectados.
El informe admite que fue posible detectar algunas debilidades en el Programa de Certificación y que, sobre esta base, se pudieron diseñar las medidas correctivas correspondientes. Plantea lo siguiente:
Dada la gran cantidad de unidades de producción que participan del programa de certificación en las dos regiones productoras de la Argentina y el importante volumen de fruta comercializado, tanto en el mercado interno como en el externo, uno de los puntos sensibles del programa es detectar e impedir la vulnerabilidad del sistema de trazabilidad.
Se ha comprobado que, en gran medida, los productores que destinan su fruta a la exportación tienen, por lo general, un buen conocimiento de las prácticas recomendadas para el manejo fitosanitario de los montes, así como también de los distintos aspectos reglamentarios del programa de certificación. Pero esta situación no es tan frecuente en el estrato de los pequeños y medianos productores que, en forma creciente, se han ido incorporando al programa en las últimas campañas.
Es posible que se hayan cometido algunos errores en las evaluaciones realizadas, debido a la facilidad con que los síntomas de las enfermedades cuarentenarias se confunden con los pertenecientes a otras afecciones.
El desempeño de los inspectores de empaque permitió en varias oportunidades, y tal como fue informado, interceptar frutas con problemas durante su trabajo. Pero como consecuencia de la alta demanda ocurrida, el volumen de fruta procesado ha resultado ser muy importante, por lo que en algunos casos estos controles podrían haberse visto superados.
La alta demanda ocurrida en la última campaña, como así también las condiciones cambiarias favorables, han ocasionado la aparición de operadores nuevos en el mercado de exportación con cierto de grado de inexperiencia o desinformación, lo que podría haber ocasionado fallas y producir cierta sobreexigencia a los mecanismos de control actuantes. Asimismo, debido a la alta demanda de fruta han aparecido operadores comerciales no ligados directamente con el sector citrícola.
Presentan medidas para corregir problemas
El descargo argentino presenta medidas correctivas a los problemas detectados en los cítricos nacionales, consensuadas entre el Senasa, los gobiernos provinciales y representantes del sector citrícola.
Apuntan a dotar de mayor agilidad y seguridad a los procesos de trazabilidad. También buscan difundir más ampliamente y con mayor detalle los aspectos del programa y las practicas de manejo fitosanitario. Proponen aumentar el grado de capacitación del personal actuante y mejorar los procesos de fiscalización y auditoría. Además, se sugiere registrar los exportadores en forma separada de los galpones de empaque que forman parte del programa, con el fin de detectar posibles operadores no ligados al sector y aumentar la eficiencia de la fiscalización sobre estos.
Se propone la implementación de un documento para el tránsito desde la unidad de producción hasta la planta de empaque de toda la fruta fresca cítrica que se destine a la exportación. Otro sería un documento de tránsito de fruta desde la planta de empaque a punto de salida para todos los transportes que manejen fruta del programa.
Se sugiere la informatización completa los procesos de volcado y control de origen de la unidad de producción a su arribo a la planta de empaque; la informatización completa de los procesos de despacho y recepción en puerto y mejorar la infraestructura de comunicación de las oficinas de puerto.
Los certificados
Otras medidas que se ofrecen para superar el inconveniente sanitario son limitar las cantidades amparadas por el certificado fitosanitario; vincular este certificado a los códigos de trazabilidad de las unidades de producción que este ampara e implementar un registro específico de exportadores a la Unión Europea, donde deberán asumirse compromisos referidos al cumplimiento de la normativa comunitaria.
También se propone difundir más ampliamente y, con mayor detalle, los distintos aspectos del programa y las prácticas de manejo fitosanitario; aumentar el grado de capacitación del personal actuante y mejorar los procesos de fiscalización y auditoría.
Por último, se compromete a apoyar a las actividades de investigación aplicada y a fortalecer las organizaciones regionales.
El Gobierno español prohibió la entrada de cítricos argentinos, entre ellos el limón tucumano, por haber detectado partidas con cancrosis, mancha negra y sarna.
El Comité Fitosanitario de la UE se reunirá el 22 del corriente en Bruselas, Bélgica, para tomar una decisión sobre el pedido español y sobre el descargo formulado por la Argentina.
La delegación de funcionarios nacionales viajó al Viejo Continente días antes del encuentro para tratar de convencer a los países miembro del organismo de que se siga aceptando la fruta argentina. "Se buscará generar condiciones de negociación para que no prospere el pedido de España", comentó a LA GACETA una alta fuente del Senasa.
La comitiva argentina está compuesta por el vicepresidente del Senasa, Carlos Casamiquela; por la directora nacional de Sanidad Vegetal del organismo, Diana Guillén, y por el director de Vigilancia y Monitoreo, Pablo Cortese. También viajaron funcionarios del Corenea y del Corenoa, representado en este caso por el secretario de Desarrollo Productivo, Guillermo Canteros.
El descargo
En su descargo, el Gobierno argentino presentó un plan consensuado entre funcionarios y el sector citrícola, con medidas tendientes a resolver los problemas sanitarios detectados.
El informe admite que fue posible detectar algunas debilidades en el Programa de Certificación y que, sobre esta base, se pudieron diseñar las medidas correctivas correspondientes. Plantea lo siguiente:
Dada la gran cantidad de unidades de producción que participan del programa de certificación en las dos regiones productoras de la Argentina y el importante volumen de fruta comercializado, tanto en el mercado interno como en el externo, uno de los puntos sensibles del programa es detectar e impedir la vulnerabilidad del sistema de trazabilidad.
Se ha comprobado que, en gran medida, los productores que destinan su fruta a la exportación tienen, por lo general, un buen conocimiento de las prácticas recomendadas para el manejo fitosanitario de los montes, así como también de los distintos aspectos reglamentarios del programa de certificación. Pero esta situación no es tan frecuente en el estrato de los pequeños y medianos productores que, en forma creciente, se han ido incorporando al programa en las últimas campañas.
Es posible que se hayan cometido algunos errores en las evaluaciones realizadas, debido a la facilidad con que los síntomas de las enfermedades cuarentenarias se confunden con los pertenecientes a otras afecciones.
El desempeño de los inspectores de empaque permitió en varias oportunidades, y tal como fue informado, interceptar frutas con problemas durante su trabajo. Pero como consecuencia de la alta demanda ocurrida, el volumen de fruta procesado ha resultado ser muy importante, por lo que en algunos casos estos controles podrían haberse visto superados.
La alta demanda ocurrida en la última campaña, como así también las condiciones cambiarias favorables, han ocasionado la aparición de operadores nuevos en el mercado de exportación con cierto de grado de inexperiencia o desinformación, lo que podría haber ocasionado fallas y producir cierta sobreexigencia a los mecanismos de control actuantes. Asimismo, debido a la alta demanda de fruta han aparecido operadores comerciales no ligados directamente con el sector citrícola.
Presentan medidas para corregir problemas
El descargo argentino presenta medidas correctivas a los problemas detectados en los cítricos nacionales, consensuadas entre el Senasa, los gobiernos provinciales y representantes del sector citrícola.
Apuntan a dotar de mayor agilidad y seguridad a los procesos de trazabilidad. También buscan difundir más ampliamente y con mayor detalle los aspectos del programa y las practicas de manejo fitosanitario. Proponen aumentar el grado de capacitación del personal actuante y mejorar los procesos de fiscalización y auditoría. Además, se sugiere registrar los exportadores en forma separada de los galpones de empaque que forman parte del programa, con el fin de detectar posibles operadores no ligados al sector y aumentar la eficiencia de la fiscalización sobre estos.
Se propone la implementación de un documento para el tránsito desde la unidad de producción hasta la planta de empaque de toda la fruta fresca cítrica que se destine a la exportación. Otro sería un documento de tránsito de fruta desde la planta de empaque a punto de salida para todos los transportes que manejen fruta del programa.
Se sugiere la informatización completa los procesos de volcado y control de origen de la unidad de producción a su arribo a la planta de empaque; la informatización completa de los procesos de despacho y recepción en puerto y mejorar la infraestructura de comunicación de las oficinas de puerto.
Los certificados
Otras medidas que se ofrecen para superar el inconveniente sanitario son limitar las cantidades amparadas por el certificado fitosanitario; vincular este certificado a los códigos de trazabilidad de las unidades de producción que este ampara e implementar un registro específico de exportadores a la Unión Europea, donde deberán asumirse compromisos referidos al cumplimiento de la normativa comunitaria.
También se propone difundir más ampliamente y, con mayor detalle, los distintos aspectos del programa y las prácticas de manejo fitosanitario; aumentar el grado de capacitación del personal actuante y mejorar los procesos de fiscalización y auditoría.
Por último, se compromete a apoyar a las actividades de investigación aplicada y a fortalecer las organizaciones regionales.







