06 Enero 2004 Seguir en 
"Frente el contribuyente que no pague en tiempo y forma un impuesto determinado, no nos queda otra alternativa que intimarlo. Y, si no quiere cumplir, le vamos a hacer un juicio de ejecución fiscal y garantizaremos el pago de la deuda solicitando los embargos de los bienes". De esta manera, el titular de la Dirección General de Rentas, Pablo Clavarino, alertó sobre las medidas que se implementarán sobre los contribuyentes que no paguen sus tributos.
Según el funcionario, el nivel de morosidad es alarmante ya que alcanza el 70% en los impuestos Inmobiliario y Automotor. "Más que rigurosos vamos a cumplir las normas del Código Tributario, las que nos obligan a cobrarles los gravámenes a todos los que no cumplan", aclaró, y recordó que durante su gestión no se implementarán las tradicionales moratorias. "No somos partidarios de estos planes de facilidades de pago porque, en definitiva, terminan beneficiando al contribuyente incumplidor y no al que vino cumpliendo con esfuerzo el pago de los impuestos".
En estos momentos, la DGR ordenó una auditoría en los dos juzgados de Cobros y Apremios de la Provincia para saber la cantidad de juicios que existen contra los morosos y en qué estado se encuentran. Clavarino anticipó que este inventario se conocerá en febrero próximo.
Capacidad colapsada
Pese a los altos niveles de morosidad, en las últimas semanas habría empezado a revertirse la "cultura del no pago". Clavarino se mostró sorprendido por la cantidad de gente que concurrió últimamente en forma masiva (entre unas 300 y 400 personas por día) a Rentas.
"La cantidad de gente que viene está reflejando que los contribuyentes están cambiando su actitud: ahora están empezando a pagar sus tributos para dejar de estar en la morosidad", señaló atribuyendo esta situación a que muchos vieron el beneficio de pagar en forma anticipada los impuestos Inmobiliario y Automotor por el descuento del 20%, pese a que las boletas ya contienen la última suba en esos impuestos.
Otra señal positiva -citó- fue la respuesta de la gente alas intimaciones. En diciembre último, la DGR intimó por falta de pago a unos 4.500 contribuyentes y casi la mitad de ellos se acercó al organismo a regularizar sus deudas tributarias, que suman en total unos $ 3 millones.
El funcionario también defendió la aplicación del aumento del 57% en las valuaciones fiscales del impuesto Inmobiliario y el reajuste entre un 4% y un 25% sobre los valores de los automotores. "El 47% de los propietarios de inmuebles no se verá afectado por el incremento ya que venía pagando el mínimo de $ 100 y, a pesar de que se le aplicó el índice de actualización (1,57) sobre el valor de su propiedad, su impuesto sigue resultando por debajo de ese mínimo", explicó Clavarino.
Según el funcionario, el nivel de morosidad es alarmante ya que alcanza el 70% en los impuestos Inmobiliario y Automotor. "Más que rigurosos vamos a cumplir las normas del Código Tributario, las que nos obligan a cobrarles los gravámenes a todos los que no cumplan", aclaró, y recordó que durante su gestión no se implementarán las tradicionales moratorias. "No somos partidarios de estos planes de facilidades de pago porque, en definitiva, terminan beneficiando al contribuyente incumplidor y no al que vino cumpliendo con esfuerzo el pago de los impuestos".
En estos momentos, la DGR ordenó una auditoría en los dos juzgados de Cobros y Apremios de la Provincia para saber la cantidad de juicios que existen contra los morosos y en qué estado se encuentran. Clavarino anticipó que este inventario se conocerá en febrero próximo.
Capacidad colapsada
Pese a los altos niveles de morosidad, en las últimas semanas habría empezado a revertirse la "cultura del no pago". Clavarino se mostró sorprendido por la cantidad de gente que concurrió últimamente en forma masiva (entre unas 300 y 400 personas por día) a Rentas.
"La cantidad de gente que viene está reflejando que los contribuyentes están cambiando su actitud: ahora están empezando a pagar sus tributos para dejar de estar en la morosidad", señaló atribuyendo esta situación a que muchos vieron el beneficio de pagar en forma anticipada los impuestos Inmobiliario y Automotor por el descuento del 20%, pese a que las boletas ya contienen la última suba en esos impuestos.
Otra señal positiva -citó- fue la respuesta de la gente alas intimaciones. En diciembre último, la DGR intimó por falta de pago a unos 4.500 contribuyentes y casi la mitad de ellos se acercó al organismo a regularizar sus deudas tributarias, que suman en total unos $ 3 millones.
El funcionario también defendió la aplicación del aumento del 57% en las valuaciones fiscales del impuesto Inmobiliario y el reajuste entre un 4% y un 25% sobre los valores de los automotores. "El 47% de los propietarios de inmuebles no se verá afectado por el incremento ya que venía pagando el mínimo de $ 100 y, a pesar de que se le aplicó el índice de actualización (1,57) sobre el valor de su propiedad, su impuesto sigue resultando por debajo de ese mínimo", explicó Clavarino.







