Sorpresiva visita de Blair a Irak, donde arengó a su tropa

Explosión y tres muertos. El mandatario advirtió que persiste el peligro que proviene de un virus particular de extremismo islámico. El prestigio del ejército inglés "es mejor que nunca", subrayó

CON SUS SOLDADOS. Blair no escatimó elogios para los efectivos británicos que se encuentran en Bassora.
CON SUS SOLDADOS. Blair no escatimó elogios para los efectivos británicos que se encuentran en Bassora.
05 Enero 2004
BAGDAD.- El primer ministro británico, Tony Blair, defendió ayer una vez más la guerra de Irak, en el marco de una sorpresiva visita que realizó a las tropas británicas estacionadas en la ciudad iraquí de Basora.
En la lucha contra regímenes represivos, el caso de Irak marca un precedente, sostuvo. "El ex dictador iraquí Saddam Hussein desarrolló y utilizó armas de destrucción masiva", subrayó Blair.
Blair se reunió con el administrador civil estadounidense, Paul Bremer, y con el encargado británico para asuntos iraquíes, Jeremy Greenstock, aunque no se dio a conocer dónde.
Sin la acción militar contra Irak, opinó Blair, no habría sido posible proceder contra otros Estados que amenazan la seguridad en todo el mundo. Su meta es desatar el caos, con el derrumbamiento de todo el sistema político y económico mundial como consecuencia, advirtió.
El mandatario señaló que persiste el peligro procedente de un virus particular de extremismo islámico. El premier británico agradeció a los soldados profesionales británicos su actuación y los calificó de "nuevos pioneros de la soldadesca del siglo XXI". En la lucha contra la doble amenaza del terrorismo y regímenes brutales en todo el mundo, están en primera fila, añadió. El prestigio y el nombre de las tropas británicas es mejor que nunca gracias a su trabajo en Irak, afirmó. Además, el mandatario sostuvo que en Irak se están haciendo progresos inimaginables hace tan sólo un año.
Blair realizó la visita sorpresiva a Bassora, como lo hicieron con anterioridad el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el jefe del gobierno español, José María Aznar.
El primer ministro británico llegó a Irak desde la ciudad egipcia de Sharm-el-Sheik, a orillas del mar Rojo, donde está de vacaciones junto con su familia. Esta es la segunda visita de Blair a Irak desde el final de la guerra contra ese país, en mayo pasado.

Violencia
En tanto, al menos tres iraquíes murieron en distintos hechos de violencia registrados en Irak. Dos de ellos fallecieron y otro resultó herido al estallar un vehículo de alquiler que los transportaba a Mossul, al norte de Irak. Los investigadores opinan que el explosivo estaba en el interior del coche.
Por otra parte, un iraquí murió en un tiroteo entre soldados de EEUU y rebeldes amados en la localidad de Hantouch, al norte de Bagdad.
El sábado, tropas estadounidenses mataron a cuatro personas, entre ellos una mujer y su hijo de 9 años, al abrir fuego contra un auto, en el que viajaban civiles, cuando intentó pasar a un vehículo militar de EEUU. (DPA-Reuter)

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