03 Enero 2004 Seguir en 
Un contribuyente que sea propietario de un inmueble que tenga -por ejemplo- una valuación fiscal de $ 50.000, pasará a pagar de $ 100 a $ 157 por bimestre, debido a la suba del 57% que empezó a regir desde ayer sobre el impuesto Inmobiliario en la provincia. Con distintos montos, este incremento afectará a unos 160.000 empadronados, dentro de los cuales están incluidos los que tienen edificios urbanos y rurales valuados por encima de los $ 5.308 o sitios baldíos con valores superiores a los $ 4.246, según detalló el jefe del Departamento de Política Tributaria de la Dirección General de Rentas, Juan Manuel Fernández ante la consulta de LA GACETA.
Sucede que la DGR aplicó el coeficiente de actualización del 1,57% (sugerido por la Dirección de Catastro para ajustar las valuaciones fiscales de las propiedades a partir de este año) sobre todos los inmuebles empadronados de la provincia, pero el aumento llegará sólo a aquellos que tras esa actualización superen el mínimo anual del tributo, que se ubica en $ 100 para los edificios urbanos y rurales, y en $ 200 para los baldíos. De esta manera, los que no son alcanzados por esta suba suman 133.500 contribuyentes, lo que equivale a un 45% del padrón inmobiliario. Cabe agregar que dentro del padrón de propiedades urbanas y rurales, un poco más del 90% son inmuebles con valores fiscales inferiores a los $ 25.000. Sólo 1.800 contribuyentes (representan menos del 1%) son dueños de inmuebles que superan los $ 100.000.
"Existe una fuerte cultura de morosidad y de evasión en la provincia. En los últimos tres años el no pago de los impuestos Inmobiliario y Automotor vino ascendiendo en forma significativa", subrayó Fernández al justificar la medida impositiva, aunque al mismo tiempo admitió que la gente tiene bajo poder adquisitivo por la grave crisis económica.
Suba en rodados
El gravamen Automotor también aumentará a partir de este mes entre un 4% y un 25% en función del año de antigüedad de los vehículos. "Probablemente aquellos rodados que tengan más de diez años no sean alcanzados por esta suba. Estimamos que el reajuste se concentrará entre los modelos 1994 y 2000 de las unidades", aclaró Fernández.
El funcionario explicó que la DGR procedió a adecuar los valores de los vehículos en base a las normas legales establecidas en el Código Tributario de la provincia, teniendo como tope las valuaciones que fija la Caja Popular de Ahorros en cuanto a los seguros o la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en relación con el gravamen Bienes Personales", explicó.
Sucede que la DGR aplicó el coeficiente de actualización del 1,57% (sugerido por la Dirección de Catastro para ajustar las valuaciones fiscales de las propiedades a partir de este año) sobre todos los inmuebles empadronados de la provincia, pero el aumento llegará sólo a aquellos que tras esa actualización superen el mínimo anual del tributo, que se ubica en $ 100 para los edificios urbanos y rurales, y en $ 200 para los baldíos. De esta manera, los que no son alcanzados por esta suba suman 133.500 contribuyentes, lo que equivale a un 45% del padrón inmobiliario. Cabe agregar que dentro del padrón de propiedades urbanas y rurales, un poco más del 90% son inmuebles con valores fiscales inferiores a los $ 25.000. Sólo 1.800 contribuyentes (representan menos del 1%) son dueños de inmuebles que superan los $ 100.000.
"Existe una fuerte cultura de morosidad y de evasión en la provincia. En los últimos tres años el no pago de los impuestos Inmobiliario y Automotor vino ascendiendo en forma significativa", subrayó Fernández al justificar la medida impositiva, aunque al mismo tiempo admitió que la gente tiene bajo poder adquisitivo por la grave crisis económica.
Suba en rodados
El gravamen Automotor también aumentará a partir de este mes entre un 4% y un 25% en función del año de antigüedad de los vehículos. "Probablemente aquellos rodados que tengan más de diez años no sean alcanzados por esta suba. Estimamos que el reajuste se concentrará entre los modelos 1994 y 2000 de las unidades", aclaró Fernández.
El funcionario explicó que la DGR procedió a adecuar los valores de los vehículos en base a las normas legales establecidas en el Código Tributario de la provincia, teniendo como tope las valuaciones que fija la Caja Popular de Ahorros en cuanto a los seguros o la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en relación con el gravamen Bienes Personales", explicó.







