29 Diciembre 2003 Seguir en 
A pesar de que la humedad del verano no siempre permite encarar tareas de pintura u otras refacciones en una vivienda, muchas personas aprovechan la época de vacaciones para acondicionar y renovar los ambientes.
Según la opinión de los comerciantes del rubro, obtenida por este diario, históricamente en el segundo semestre del año suele haber un mayor consumo de pintura y accesorios.
Sin embargo, desde hace tres meses se observa una singular caída en las ventas de pintura para obra, mientras que para el rubro automotor continúa el repunte.
En materia de precios, se han mantenido los valores que estaban vigentes en mayo pasado, que fue el último mes en el que se registraron incrementos.
Lo que más compran los tucumanos para pintar su casa es el látex de calidad intermedia, que cuesta alrededor de $100 (los 20 litros) y rinde entre 10 y 12 metros cuadrados por litro. El látex más económico vale la mitad, pero hay que aplicar varias manos para obtener un efecto cubritivo. En el escalón más alto se ubica el látex "premium", que rinde al menos 14 metros por litro y tiene un acabado superior, pero cuesta unos $160.
"En los primeros meses de 2002, después de la devaluación, se movía muchísimo la línea económica, pero ahora predomina la demanda de buenos productos, es decir la segunda línea de las mejores marcas", comentó José Alberto González Navas, de una firma ubicada en avenida Alem al 100.
En la gama de los productos de mayor calidad se puso de moda el látex satinado, de terminación brillante y superlavable, aunque en algunos casos no resulta lo más conveniente. "Es una pintura que no le permite ?respirar? a la pared. Y con los problemas de humedad que tenemos en Tucumán, a veces se produce una ampolla", alertó González Navas.
En el caso del esmalte sintético, que se diluye con aguarrás, su uso en cubrimiento de paredes produce efectos tóxicos. Por eso se recomienda el látex, que es al agua. Incluso algunas marcas han lanzado productos de bajo olor o aromatizados, para hacerlos más agradables.
Otra novedad son los impermeabilizantes y productos antihumedad, de gran elasticidad, para revoque, ladrillo u hormigón. Su precio es similar al de los látex "premium" y se usan cada vez más, sobre todo por la tendencia a construir con ladrillo a la vista y la necesidad de protegerlo. Por otra parte, a medida que va creciendo el parque de piletas de natación en los domicilios privados o casas de fin de semana, aumenta la demanda de productos para su mantenimiento.
"Antes, el dueño de una pileta la pintaba cada dos o tres años. Ahora ya se concientizó de que debe hacerlo todos los años. Lo ideal es hacerlo en setiembre u octubre -indicó el comerciante-. La pintura para piletas es como un caucho que alisa la rugosidad del cemento y es antideslizante. Las de mejor rendimiento tienen un caucho de mayor calidad".
Consultado por LA GACETA, un albañil y pintor de nuestro medio comentó que durante la época de lluvias disminuye el trabajo en pintura, pero hay mayor demanda de mano de obra para arreglo de techos.
"Ahora se están usando más la teja y la chapa, en la cubierta de los techos; antes se hacían casi siempre de losa. Impermeabilizar una losa con membrana cuesta entre $1 y $1,50 el metro cuadrado, en mano de obra. Si hay que levantar la membrana vieja, el precio se va a $2 o $2,50", calculó el experto Daniel Silva. Sumando el costo de la membrana de 3 milímetros ($3,20 el metro), se deduce que para un techo de 100 metros cuadrados (una casa pequeña) habrá que gastar como mínimo $420.
"Hay otras alternativas. Por ejemplo, se puede usar brea y poner encima un velo de vidrio (es como una tela, más delgada que la lana de vidrio). Se da otra mano de pintura asfáltica y se puede hacer una carpeta de cemento y encima una cubierta", propuso Silva.
El obrero comentó que en estos días también se están reparando muchos techos de chapa. Cuando no alcanza el presupuesto para cambiar la chapa por otra nueva, Silva y su equipo la retiran, la reparan y la colocan de nuevo.
Con respecto a los costos de mano de obra de pintura, todo depende del estado de la pared y del producto que se usará. "La pintura con látex es bastante sencilla. Si es un trabajo grande se puede hacer buen precio. Las tarifas están bajas porque hay mucha competencia -admitió el obrero-. En general se cobra entre $1 y $2 el metro cuadrado. Por $2 se incluye el curado de la pared, la aplicación de enduido y otros detalles para una buena terminación".
Además de la pintura, toda superficie necesita un tipo determinado de fondo
Aunque a veces se pintan las paredes y los cielos rasos con la misma pintura, los especialistas recomiendan utilizar el producto adecuado para cada superficie.
Los productos para paredes son formulados para ofrecer resistencia al frote (es decir la lavabilidad), mientras que para los cielos rasos la formulación se hace para ofrecer mayor permeabilidad a los vapores del ambiente y que este pueda "respirar"; especialmente, en baños y cocinas.
Las pinturas para interiores están formuladas para adecuarse a las exigencias de roces y lavados, poniendo énfasis además en la terminación y el brillo.
En cuanto a las de exterior, se formulan para resistir las inclemencias climáticas (luz solar, lluvias, cuarteo, gases industriales) y son más reforzadas con fungicidas y alguicidas, que previenen la formación de hongos, mohos y manchas.
Con respecto a los fondos que se usan como base, también llamados fijadores o imprimación, son accesorios que se utilizan previos al pintado y que favorecen un mayor rendimiento del color definitivo. La preparación previa de la superficie resulta conveniente, cuando no indispensable.
Por ejemplo, siempre se recomienda aplicar una mano de fijador-sellador, en el caso de las paredes, para sellar pequeñas grietas o partes flojas.
En el caso de las maderas, se debe aplicar un fondo blanco que penetre en los poros; esto permite un mejor acabado con menos manos. Cuando se pintan metales, hay que aplicar antes un antióxido, para prevenir el problema recurrente de la corrosión.
Todos estos productos mejoran la performance de las pinturas y previenen defectos como el descascaramiento.
En lo referente al uso del color y a su efecto sobre el ánimo de las personas, existen diferentes teorías. Una de ellas indica que hay colores que se adaptan al tipo de actividad que se desarrolle en cada uno de los ambientes. Por ejemplo, en los dormitorios se recomienda utilizar colores que inviten al relax, como los tonos celeste o verde pastel, que tienden a reducir el estrés.
Los rojos se dice que tienden a elevar el ánimo, son excitantes; por eso es recomendable aplicar pequeños toques. Los naranjas y amarillos se utilizan para las salas de estar.
Sin embargo, todo depende también de la luminosidad de los ambientes y de su orientación. Las habitaciones orientadas al sur requerirán colores cálidos. Por el contrario, las que están orientadas al este o al norte, aceptarán colores más fríos: verde, azul o violeta.
Para las habitaciones donde se está muchas horas convienen colores tranquilos y sedantes. En habitaciones infantiles, los colores deben ser vivos y con buen contraste, pero no saturados, para no producir excitación. En el comedor será apropiado mezclar colores cálidos y fríos.
Producción periodística:
Ricardo Reinoso
Según la opinión de los comerciantes del rubro, obtenida por este diario, históricamente en el segundo semestre del año suele haber un mayor consumo de pintura y accesorios.
Sin embargo, desde hace tres meses se observa una singular caída en las ventas de pintura para obra, mientras que para el rubro automotor continúa el repunte.
En materia de precios, se han mantenido los valores que estaban vigentes en mayo pasado, que fue el último mes en el que se registraron incrementos.
Lo que más compran los tucumanos para pintar su casa es el látex de calidad intermedia, que cuesta alrededor de $100 (los 20 litros) y rinde entre 10 y 12 metros cuadrados por litro. El látex más económico vale la mitad, pero hay que aplicar varias manos para obtener un efecto cubritivo. En el escalón más alto se ubica el látex "premium", que rinde al menos 14 metros por litro y tiene un acabado superior, pero cuesta unos $160.
"En los primeros meses de 2002, después de la devaluación, se movía muchísimo la línea económica, pero ahora predomina la demanda de buenos productos, es decir la segunda línea de las mejores marcas", comentó José Alberto González Navas, de una firma ubicada en avenida Alem al 100.
En la gama de los productos de mayor calidad se puso de moda el látex satinado, de terminación brillante y superlavable, aunque en algunos casos no resulta lo más conveniente. "Es una pintura que no le permite ?respirar? a la pared. Y con los problemas de humedad que tenemos en Tucumán, a veces se produce una ampolla", alertó González Navas.
En el caso del esmalte sintético, que se diluye con aguarrás, su uso en cubrimiento de paredes produce efectos tóxicos. Por eso se recomienda el látex, que es al agua. Incluso algunas marcas han lanzado productos de bajo olor o aromatizados, para hacerlos más agradables.
Otra novedad son los impermeabilizantes y productos antihumedad, de gran elasticidad, para revoque, ladrillo u hormigón. Su precio es similar al de los látex "premium" y se usan cada vez más, sobre todo por la tendencia a construir con ladrillo a la vista y la necesidad de protegerlo. Por otra parte, a medida que va creciendo el parque de piletas de natación en los domicilios privados o casas de fin de semana, aumenta la demanda de productos para su mantenimiento.
"Antes, el dueño de una pileta la pintaba cada dos o tres años. Ahora ya se concientizó de que debe hacerlo todos los años. Lo ideal es hacerlo en setiembre u octubre -indicó el comerciante-. La pintura para piletas es como un caucho que alisa la rugosidad del cemento y es antideslizante. Las de mejor rendimiento tienen un caucho de mayor calidad".
Consultado por LA GACETA, un albañil y pintor de nuestro medio comentó que durante la época de lluvias disminuye el trabajo en pintura, pero hay mayor demanda de mano de obra para arreglo de techos.
"Ahora se están usando más la teja y la chapa, en la cubierta de los techos; antes se hacían casi siempre de losa. Impermeabilizar una losa con membrana cuesta entre $1 y $1,50 el metro cuadrado, en mano de obra. Si hay que levantar la membrana vieja, el precio se va a $2 o $2,50", calculó el experto Daniel Silva. Sumando el costo de la membrana de 3 milímetros ($3,20 el metro), se deduce que para un techo de 100 metros cuadrados (una casa pequeña) habrá que gastar como mínimo $420.
"Hay otras alternativas. Por ejemplo, se puede usar brea y poner encima un velo de vidrio (es como una tela, más delgada que la lana de vidrio). Se da otra mano de pintura asfáltica y se puede hacer una carpeta de cemento y encima una cubierta", propuso Silva.
El obrero comentó que en estos días también se están reparando muchos techos de chapa. Cuando no alcanza el presupuesto para cambiar la chapa por otra nueva, Silva y su equipo la retiran, la reparan y la colocan de nuevo.
Con respecto a los costos de mano de obra de pintura, todo depende del estado de la pared y del producto que se usará. "La pintura con látex es bastante sencilla. Si es un trabajo grande se puede hacer buen precio. Las tarifas están bajas porque hay mucha competencia -admitió el obrero-. En general se cobra entre $1 y $2 el metro cuadrado. Por $2 se incluye el curado de la pared, la aplicación de enduido y otros detalles para una buena terminación".
Además de la pintura, toda superficie necesita un tipo determinado de fondo
Aunque a veces se pintan las paredes y los cielos rasos con la misma pintura, los especialistas recomiendan utilizar el producto adecuado para cada superficie.
Los productos para paredes son formulados para ofrecer resistencia al frote (es decir la lavabilidad), mientras que para los cielos rasos la formulación se hace para ofrecer mayor permeabilidad a los vapores del ambiente y que este pueda "respirar"; especialmente, en baños y cocinas.
Las pinturas para interiores están formuladas para adecuarse a las exigencias de roces y lavados, poniendo énfasis además en la terminación y el brillo.
En cuanto a las de exterior, se formulan para resistir las inclemencias climáticas (luz solar, lluvias, cuarteo, gases industriales) y son más reforzadas con fungicidas y alguicidas, que previenen la formación de hongos, mohos y manchas.
Con respecto a los fondos que se usan como base, también llamados fijadores o imprimación, son accesorios que se utilizan previos al pintado y que favorecen un mayor rendimiento del color definitivo. La preparación previa de la superficie resulta conveniente, cuando no indispensable.
Por ejemplo, siempre se recomienda aplicar una mano de fijador-sellador, en el caso de las paredes, para sellar pequeñas grietas o partes flojas.
En el caso de las maderas, se debe aplicar un fondo blanco que penetre en los poros; esto permite un mejor acabado con menos manos. Cuando se pintan metales, hay que aplicar antes un antióxido, para prevenir el problema recurrente de la corrosión.
Todos estos productos mejoran la performance de las pinturas y previenen defectos como el descascaramiento.
En lo referente al uso del color y a su efecto sobre el ánimo de las personas, existen diferentes teorías. Una de ellas indica que hay colores que se adaptan al tipo de actividad que se desarrolle en cada uno de los ambientes. Por ejemplo, en los dormitorios se recomienda utilizar colores que inviten al relax, como los tonos celeste o verde pastel, que tienden a reducir el estrés.
Los rojos se dice que tienden a elevar el ánimo, son excitantes; por eso es recomendable aplicar pequeños toques. Los naranjas y amarillos se utilizan para las salas de estar.
Sin embargo, todo depende también de la luminosidad de los ambientes y de su orientación. Las habitaciones orientadas al sur requerirán colores cálidos. Por el contrario, las que están orientadas al este o al norte, aceptarán colores más fríos: verde, azul o violeta.
Para las habitaciones donde se está muchas horas convienen colores tranquilos y sedantes. En habitaciones infantiles, los colores deben ser vivos y con buen contraste, pero no saturados, para no producir excitación. En el comedor será apropiado mezclar colores cálidos y fríos.
Producción periodística:
Ricardo Reinoso







