CANNES.- Tan sólo fueron 20 minutos, pero quienes asistieron a la presentación del trailer ampliado de "Gangs of New York", la próxima película de Martin Scorsese, aplaudieron a rabiar. Uno de los entusiastas era el también director estadounidense Paul Thomas Anderson, quien presenta a competición "Punch-Drunk Love".
Scorsese asistió acompañado de dos de los protagonistas de la película, Leonardo DiCaprio y Cameron Díaz. Tanto Scorsese como el productor principal del filme, Harvey Weinstein, negaron que DiCaprio hubiera tenido algún comportamiento inadecuado durante el rodaje. "Lo que Leo estuvo haciendo durante esas noches en Roma fue trabajar en el guión", dijo Weinstein a los periodistas en Cannes. Por su parte, DiCaprio dijo que estaba muy alegre de trabajar con Scorsese, un sentimiento compartido por Díaz. "La mayoría de la gente cree que trabajamos solamente por nuestros cheques de pago", señaló la actriz. "Pero verdaderamente la mayoría de nosotros lucha duramente por la oportunidad de trabajar con grandes directores como Scorsese", añadió.El director dedicó siete semanas al trabajo de editar este avance de la película, que llegará a las pantallas estadounidenses en diciembre.
Cine y política
Los conflictos políticos -desde la insurrección palestina hasta la diáspora armenia- fueron el tema central del festival de cine más famoso del mundo el lunes, cuando los directores de dos filmes provocativos salieron en su defensa.
El director palestino Elia Suleiman deslumbró a los críticos en Cannes con "Intervención Divina", que filmó en medio de la violencia palestino-israelí, convirtiendo a la película en un ejercicio tenso y demandante.
Por su parte, el director Atom Egoyan retornó a sus raíces armenias en "Ararat", para ver cómo su gente tuvo que lidiar con su agitado pasado.
La exhibición de estos filmes fue un agudo contraste en cuanto al glamour de Hollywood, que normalmente se roba el show en este balneario de la Riviera francesa, donde los magnates del cine abordan sus yates lujosos y se hospedan en hoteles de cinco estrellas para lograr pactos multimillonarios. (Reuter-DPA)
Scorsese asistió acompañado de dos de los protagonistas de la película, Leonardo DiCaprio y Cameron Díaz. Tanto Scorsese como el productor principal del filme, Harvey Weinstein, negaron que DiCaprio hubiera tenido algún comportamiento inadecuado durante el rodaje. "Lo que Leo estuvo haciendo durante esas noches en Roma fue trabajar en el guión", dijo Weinstein a los periodistas en Cannes. Por su parte, DiCaprio dijo que estaba muy alegre de trabajar con Scorsese, un sentimiento compartido por Díaz. "La mayoría de la gente cree que trabajamos solamente por nuestros cheques de pago", señaló la actriz. "Pero verdaderamente la mayoría de nosotros lucha duramente por la oportunidad de trabajar con grandes directores como Scorsese", añadió.El director dedicó siete semanas al trabajo de editar este avance de la película, que llegará a las pantallas estadounidenses en diciembre.
Cine y política
Los conflictos políticos -desde la insurrección palestina hasta la diáspora armenia- fueron el tema central del festival de cine más famoso del mundo el lunes, cuando los directores de dos filmes provocativos salieron en su defensa.
El director palestino Elia Suleiman deslumbró a los críticos en Cannes con "Intervención Divina", que filmó en medio de la violencia palestino-israelí, convirtiendo a la película en un ejercicio tenso y demandante.
Por su parte, el director Atom Egoyan retornó a sus raíces armenias en "Ararat", para ver cómo su gente tuvo que lidiar con su agitado pasado.
La exhibición de estos filmes fue un agudo contraste en cuanto al glamour de Hollywood, que normalmente se roba el show en este balneario de la Riviera francesa, donde los magnates del cine abordan sus yates lujosos y se hospedan en hoteles de cinco estrellas para lograr pactos multimillonarios. (Reuter-DPA)







