"Ninguna provincia va a perder fondos"

El ministro del Interior dijo a LA GACETA que mejoró el clima social en el país. Dicen que no hubo desaire de Kirchner.

TENSIONES CON EL FMI. Fernández enfatizó que el presidente Kirchner no cederá a los reclamos de los organismos internacionales.
TENSIONES CON EL FMI. Fernández enfatizó que el presidente Kirchner no cederá a los reclamos de los organismos internacionales.
28 Diciembre 2003
Sostiene que el federalismo es una de las banderas de la gestión presidencial de Néstor Kirchner. En ese contexto, ninguna provincia resignará recursos en el nuevo esquema de reparto de los fondos de coparticipación federal de impuestos que se analizará a partir de 2004. Aníbal Fernández, el ministro del Interior, señaló que existen cláusulas constitucionales que aseguran un piso de ingresos a los distritos del país.
Fernández concedió una entrevista a LA GACETA, luego de firmar el Plan de Financiamiento Ordenado (PFO), que involucró a ocho provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Habló del clima social en el país y de las presiones del FMI.

Se avecina la discusión de la nueva ley de coparticipación y ninguna provincia quiere resignar su cuotaparte de los recursos federales...
-Ninguna provincia puede perder fondos. La cláusula sexta de la Constitución reformada en 1994 establece claramente dos cosas: que la nueva ley debía ser sancionada en 1996, y estamos casi en 2004 sin esa norma, y que ningún distrito puede recibir menos de lo que tiene hoy. Pero es necesario que trabajemos en un esquema de premios y castigos. De tal forma que se garantice, esencialmente, que lo que se tiene no se pierda y que, a su vez, puedan incrementarse los recursos de acuerdo con el comportamiento fiscal.

¿La Nación está dispuesta a resignar parte de su porcentual para evitar que los distritos resignen fondos?
-No necesariamente. Estamos en una Argentina que crece y debemos prepararnos para crecer en serio. Todo lo que signifique crecimiento se puede redistribuir en las provincias de la mejor manera posible.

Ese crecimiento redundaría en un aumento de la recaudación...
-Se habla de un crecimiento del 4% del Producto Bruto Interno (PBI), aun cuando el Presupuesto se armó sobre variables pesimistas. Si nosotros logramos más crecimiento, eso se traducirá en recaudación pura y genuina que también surgirá de la lucha contra la evasión.

En Tucumán, Alperovich aplicará una agresiva política tributaria, que incluye revalúos en los impuestos patrimoniales...
-Reconozco que el gobernador conoce el paño. Si tengo que opinar, diría que hará una buena administración en ese sentido.

¿Habrá una mayor distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en 2004?
-Tratamos de ser lo más pulcros posible en este aspecto, para intentar llegar a los lugares que más necesitan de esos fondos...

-Pero fue cuestionado el destino que se les dieron a los ATN...
-Pero no en nuestra administración. A este esquema de ayudas lo utilizamos para paliar situaciones puntuales en cada provincia. Y no nos apartaremos de ese camino.

Desde la Casa Rosada, ¿cómo se observa el clima social en la Argentina?
-Es otro clima, no tenga dudas, aun sin que estén resueltos los temas de fondo. Todo el mundo está conteste con que la obligación que se autoimpuso el Gobierno nacional (sin las presiones del FMI) es defender los intereses de los argentinos. Hace unos días, en un acto en el Salón Blanco, Kirchner decía que los organismos internacionales nos reclaman mejorar la situación del último acuerdo. Nosotros no estamos dispuestos a ceder. Primero se utilizaba el adagio de que la manguera (ajuste) tenía que chorrear hacia adentro y no para afuera. Ahora le toca el turno de regar un poco a los argentinos y ese es el objetivo que perseguimos.

Con la firma de los pactos fiscales, ¿el Gobierno nacional está mirando hacia adentro del país, con las asistencias financieras a las provincias?
-Estamos consolidando políticas fiscales, monetarias y cambiarias que garanticen una estabilidad económica, un control del gasto, pero toda la inversión puesta en la cabeza de los argentinos. Los habitantes del país no pueden seguir pagando la vuelta en bote; necesitan respirar un poco y nosotros estamos dispuesto a que eso suceda.

Alperovich habla de poner alfombras rojas para alentar a los inversores, pero los empresarios cuestionan los piquetes...
-Los piqueteros son una realidad; no la podemos evitar. Es un emergente de un problema social. No hay que atacar los efectos, sino la causa. Los gobernantes debemos buscar soluciones a los problemas reales de la gente, que son la falta de trabajo, la pobreza y la indigencia; en resumen, la exclusión social. Cuando los vayamos reparando en conjunto, que los inversores se queden tranquilos, que el efecto desaparecerá solo.

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