27 Diciembre 2003 Seguir en 
A fines del mes pasado, una feroz granizada caída en el sur de la provincia echó por tierra las aspiraciones de los tabacaleros de lograr una buena cosecha, luego de que el cultivo había sido perjudicado por heladas, sequías y enfermedades.
Hoy, a 10 días de finalizada la cosecha del Burley, las promesas oficiales de ayuda al sector siguen sin materializarse. Debido a las inclemencias climáticas, los productores estiman que se perdió al menos un 50% del cultivo, con lo cual apenas se cosecharían en la provincia entre 7 millones y 8 millones de kilos de tabaco, resultado que queda muy lejos de las estimaciones iniciales de una producción de unos 15 millones de kilos. En la campaña anterior se obtuvieron 9,7 millones de kilos de Burley, tras una pérdida del 30% de la producción prevista, también por cuestiones climáticas.
"El mayor perjudicado por la crisis tabacalera es el productor minifundista, porque no tiene recursos para encarar la próxima campaña", señaló a LA GACETA el presidente de la Asociación de Tabacaleros de La Cocha, Luis Bravo, quien estimó en $ 21 millones las pérdidas que sufrió este año el sector.
Precisamente, las gestiones oficiales en favor de la actividad estaban orientadas a conseguir fondos para compensar los daños que sufrieron los tabacaleros más pequeños. El ministro de la Producción, José Manuel Paz, comentó que se está elaborando un informe sobre el impacto del clima en el tabaco, que luego será elevado a la Secretaría de Agricultura de la Nación. El objetivo de este trabajo es conseguir fondos para paliar la crisis de la actividad. "Hemos formulado un pedido de fondo de emergencia agropecuario de $ 2 millones para el tabaco, y estamos esperando una respuesta", remarcó el funcionario.
Bravo reveló que a mediados de este mes se llevó a cabo una reunión en Buenos Aires en la que se instó al resto de las provincias tabacaleras a que cedan algunos puntos en los recursos que perciben por el Fondo Especial del Tabaco (FET) en favor de los productores tucumanos. "Ninguna de las otras provincias quiso restar ni un punto en favor de los necesitados", evidenció el dirigente.
Recalcó que, además del dinero que integra el precio del producto, el FET proporciona unos 4,2 millones de pesos al año a Tucumán para cubrir necesidades de los productores. "Estos fondos podrían usarse en esta crisis, pero ya tienen destino", agregó Bravo. Sostuvo que se usaron $ 2 millones para recuperar a la ex cooperativa La Invernada, $ 1 millón para un plan de cosecha, $ 700.000 para un programa de la obra social Osprera y otros $ 600.000 para un "plan chapas", entre otros destinos.
El rol de la cooperativa
Bravo defendió la tarea de la cooperativa agropecuaria Tucumán (ex La Invernada). "Hace 10 años se obtuvo el mejor precio histórico del tabaco, de 2 dólares por kilo, a partir de gestiones de la cooperativa. Luego, en la campaña 2001-2002, sin la cooperativa, se cayó al precio más bajo, 45 centavos de dólar", indicó. En la última campaña se obtuvo un precio promedio del Burley de 95 centavos de dólar, afirmó Bravo.
Hoy, a 10 días de finalizada la cosecha del Burley, las promesas oficiales de ayuda al sector siguen sin materializarse. Debido a las inclemencias climáticas, los productores estiman que se perdió al menos un 50% del cultivo, con lo cual apenas se cosecharían en la provincia entre 7 millones y 8 millones de kilos de tabaco, resultado que queda muy lejos de las estimaciones iniciales de una producción de unos 15 millones de kilos. En la campaña anterior se obtuvieron 9,7 millones de kilos de Burley, tras una pérdida del 30% de la producción prevista, también por cuestiones climáticas.
"El mayor perjudicado por la crisis tabacalera es el productor minifundista, porque no tiene recursos para encarar la próxima campaña", señaló a LA GACETA el presidente de la Asociación de Tabacaleros de La Cocha, Luis Bravo, quien estimó en $ 21 millones las pérdidas que sufrió este año el sector.
Precisamente, las gestiones oficiales en favor de la actividad estaban orientadas a conseguir fondos para compensar los daños que sufrieron los tabacaleros más pequeños. El ministro de la Producción, José Manuel Paz, comentó que se está elaborando un informe sobre el impacto del clima en el tabaco, que luego será elevado a la Secretaría de Agricultura de la Nación. El objetivo de este trabajo es conseguir fondos para paliar la crisis de la actividad. "Hemos formulado un pedido de fondo de emergencia agropecuario de $ 2 millones para el tabaco, y estamos esperando una respuesta", remarcó el funcionario.
Bravo reveló que a mediados de este mes se llevó a cabo una reunión en Buenos Aires en la que se instó al resto de las provincias tabacaleras a que cedan algunos puntos en los recursos que perciben por el Fondo Especial del Tabaco (FET) en favor de los productores tucumanos. "Ninguna de las otras provincias quiso restar ni un punto en favor de los necesitados", evidenció el dirigente.
Recalcó que, además del dinero que integra el precio del producto, el FET proporciona unos 4,2 millones de pesos al año a Tucumán para cubrir necesidades de los productores. "Estos fondos podrían usarse en esta crisis, pero ya tienen destino", agregó Bravo. Sostuvo que se usaron $ 2 millones para recuperar a la ex cooperativa La Invernada, $ 1 millón para un plan de cosecha, $ 700.000 para un programa de la obra social Osprera y otros $ 600.000 para un "plan chapas", entre otros destinos.
El rol de la cooperativa
Bravo defendió la tarea de la cooperativa agropecuaria Tucumán (ex La Invernada). "Hace 10 años se obtuvo el mejor precio histórico del tabaco, de 2 dólares por kilo, a partir de gestiones de la cooperativa. Luego, en la campaña 2001-2002, sin la cooperativa, se cayó al precio más bajo, 45 centavos de dólar", indicó. En la última campaña se obtuvo un precio promedio del Burley de 95 centavos de dólar, afirmó Bravo.







