26 Diciembre 2003 Seguir en 
En 2004, Tucumán recibiría alrededor de $ 114 millones más que este año en fondos de coparticipación federal de impuestos, distribuidos por el Gobierno nacional. Esa proyección surge del aumento del 13,4% previsto por el Ministerio de Economía de la Nación en el Presupuesto del año próximo.
Antes de marzo, la administración del presidente Néstor Kirchner quiere lograr acuerdos bilaterales con los gobernadores para la sanción de una nueva norma de distribución de la coparticipación que, según lo señaló a LA GACETA el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, entraría en vigencia a partir de 2005.
"Creemos que 2004 marcará una continuidad del Plan de Financiamiento Ordenado (PFO) que significará la recuperación de las finanzas provinciales y municipales en todo el país", dijo Mosse tras la firma del pacto fiscal que suscribieron nueve provincias con el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Por ese acuerdo, Tucumán se aseguró una ayuda de $ 110 millones para abonar los intereses de la deuda pública que llega a los $ 2.944 millones, según datos oficiales.
Respecto del comportamiento fiscal de Tucumán, el secretario de Hacienda de la Nación expresó que el PFO le permitirá "quebrar una tendencia largamente deficitaria, con un importante superávit total ($ 38,7 millones anuales, según el acuerdo firmado), aun incluyendo el pago de los compromisos con los organismos multilaterales de crédito".
Madurez política
Respecto de la discusión sobre la nueva ley de coparticipación, Mosse señaló que están dadas las condiciones para avanzar con la iniciativa. "Se observa madurez política por parte de los gobernadores y a esta circunstancia hay que aprovecharla, porque es una vieja deuda que tiene la dirigencia política del país", dijo.
Por su parte, el subsecretario de Relaciones con las Provincias, Carlos Fernández, puntualizó que es claro el mensaje político del gobierno de Kirchner. "En la medida en que los gobernadores manejen racionalmente las finanzas públicas, creemos que ninguno de ellos quedará colgado del techo en el nuevo esquema de reparto", consideró.
Fernández, quien también preside el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, reafirmó que el Gobierno nacional no desfinanciará a los distritos del interior, hasta tanto se reinstale en el país un mercado voluntario de crédito por parte del sistema financiero. "Esta apertura de los bancos hacia el sector público estará condicionada al comportamiento responsable de los gobernadores en las cuentas de cada jurisdicción", insistió."El aumento de los ingresos en las provincias será posible, ya que la Nación observa que continuará el crecimiento económico del país", señaló.
Antes de marzo, la administración del presidente Néstor Kirchner quiere lograr acuerdos bilaterales con los gobernadores para la sanción de una nueva norma de distribución de la coparticipación que, según lo señaló a LA GACETA el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, entraría en vigencia a partir de 2005.
"Creemos que 2004 marcará una continuidad del Plan de Financiamiento Ordenado (PFO) que significará la recuperación de las finanzas provinciales y municipales en todo el país", dijo Mosse tras la firma del pacto fiscal que suscribieron nueve provincias con el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Por ese acuerdo, Tucumán se aseguró una ayuda de $ 110 millones para abonar los intereses de la deuda pública que llega a los $ 2.944 millones, según datos oficiales.
Respecto del comportamiento fiscal de Tucumán, el secretario de Hacienda de la Nación expresó que el PFO le permitirá "quebrar una tendencia largamente deficitaria, con un importante superávit total ($ 38,7 millones anuales, según el acuerdo firmado), aun incluyendo el pago de los compromisos con los organismos multilaterales de crédito".
Madurez política
Respecto de la discusión sobre la nueva ley de coparticipación, Mosse señaló que están dadas las condiciones para avanzar con la iniciativa. "Se observa madurez política por parte de los gobernadores y a esta circunstancia hay que aprovecharla, porque es una vieja deuda que tiene la dirigencia política del país", dijo.
Por su parte, el subsecretario de Relaciones con las Provincias, Carlos Fernández, puntualizó que es claro el mensaje político del gobierno de Kirchner. "En la medida en que los gobernadores manejen racionalmente las finanzas públicas, creemos que ninguno de ellos quedará colgado del techo en el nuevo esquema de reparto", consideró.
Fernández, quien también preside el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, reafirmó que el Gobierno nacional no desfinanciará a los distritos del interior, hasta tanto se reinstale en el país un mercado voluntario de crédito por parte del sistema financiero. "Esta apertura de los bancos hacia el sector público estará condicionada al comportamiento responsable de los gobernadores en las cuentas de cada jurisdicción", insistió."El aumento de los ingresos en las provincias será posible, ya que la Nación observa que continuará el crecimiento económico del país", señaló.







