22 Diciembre 2003 Seguir en 
Bogotá.- El gobierno colombiano autorizó ayer a la Iglesia y a un ex mandatario a que gestionen con las FARC un canje de rehenes por insurgentes presos, aunque bajo la condición de que el hecho no interfiera con la política de seguridad e impida que los rebeldes beneficiados vuelvan a delinquir.
En un comunicado divulgado por la Casa de Nariño, sede del gobierno, el presidente Alvaro Uribe notificó al país sobre su decisión de permitir que la Iglesia Católica y el ex presidente Alfonso López faciliten, a través de sendas comisiones, un pacto que conduzca a la liberación de secuestrados. Sin embargo, el jefe de Estado advirtió que no se harán acuerdos que vayan "en contra de la política de seguridad democrática".
"Cualquier guerrillero, que en virtud de acuerdos llegare a salir de la cárcel, deberá ser con el compromiso eficaz de no volver a delinquir. Lo contrario desmotivaría el sacrificio y la voluntad del pueblo y de la fuerza pública de luchar contra el terrorismo", añadió.
Al saludar la decisión del gobierno, los familiares de los rehenes confiaron en que las FARC valoren ese gesto y no continúen obstaculizando un eventual acuerdo humanitario que permita liberar a sus parientes. (DPA)
En un comunicado divulgado por la Casa de Nariño, sede del gobierno, el presidente Alvaro Uribe notificó al país sobre su decisión de permitir que la Iglesia Católica y el ex presidente Alfonso López faciliten, a través de sendas comisiones, un pacto que conduzca a la liberación de secuestrados. Sin embargo, el jefe de Estado advirtió que no se harán acuerdos que vayan "en contra de la política de seguridad democrática".
"Cualquier guerrillero, que en virtud de acuerdos llegare a salir de la cárcel, deberá ser con el compromiso eficaz de no volver a delinquir. Lo contrario desmotivaría el sacrificio y la voluntad del pueblo y de la fuerza pública de luchar contra el terrorismo", añadió.
Al saludar la decisión del gobierno, los familiares de los rehenes confiaron en que las FARC valoren ese gesto y no continúen obstaculizando un eventual acuerdo humanitario que permita liberar a sus parientes. (DPA)







