09 Noviembre 2014 Seguir en 
La economía es percibida como una ciencia complicada y alejada del entendimiento común. Sin embargo, su dinámica afecta a toda comunidad. Es una ciencia social que estudia la administración de los recursos escasos de una sociedad, de una familia o de un individuo, con la finalidad de satisfacer sus necesidades en lo material, de producir mercancías valiosas y de distribuirlas. La teoría económica considera a las personas como egoístas. En tal sentido, ante un determinado clima de negocios, se predice el comportamiento humano como el resultado de miles de decisiones individuales que marcarán tendencias significativas en el plano global.
La economista Jessica Lucas, asesora del Centro de Inversiones Bursátiles, la economía es considerada inmoral por priorizar la satisfacción humana (es decir, el egoísmo). La especialista remarca que “se puede decir que la economía es “amoral”. “Tendemos a pensar que el deseo busca la moralidad y la equidad como un fin individual, que maximiza la felicidad individual, en vez de interpretarlo como un objetivo de grupo para un bien colectivo”, subraya.
La economista advierte que durante su vida, un individuo estará expuesto las siguientes situaciones:
• Trabajar para construir un futuro con mejor calidad de vida.
• Querer comprar una casa y un auto.
• Tener un proyecto propio entre sus objetivos.
• Ahorrar para la jubilación.
• Ayudar a los seres queridos a tener una mejor calidad de vida.
• Toma deudas prendarias, hipotecarias y comerciales para cumplir con sus objetivos.
• Planear una inversión con ahorros.
• Tener inmuebles o consumir en forma anticipada, como opciones de resguardo de valor al dólar.
• Planificar adecuadamente el perfil impositivo.
• Tener ingresos adicionales al sueldo.
“En las cinco primeras situaciones coinciden casi todos los individuos, por tratarse de objetivos comunes. Pero en las restantes, referidas a cómo llegar a esos propósitos, se decide más por intuición, por recomendación o por rumores que por fundamentos”, recalca Lucas. Para tomar decisiones acertadas, la experta asegura que es recomendable tener claro algunos conocimientos básicos que explican el funcionamiento de la economía. A saber:
• Macroeconomía: estudia la economía como un todo, concentrándose en los factores generales, como las tasas de interés, la inflación y el desempleo. Incluye el estudio del crecimiento económico y cómo los gobiernos utilizan las políticas monetaria y fiscal para moderar la inflación y de la recesión.
• Microeconomía: se concentra en las personas y en los negocios individuales. Explica cómo se comportan los individuos cuando se enfrentan a decisiones sobre cómo gastar e invertir su dinero. En el caso de los negocios, explica cómo se comportan las empresas que buscan maximizar sus beneficios.
• Producto Bruto Interno (PBI): es el valor total de la producción de bienes y de servicios que genera la economía de país, en un determinado período de tiempo. Afecta a los ciudadanos comunes porque refleja la evolución real de la economía, si crece o si decrece el nivel de producción per cápita.
• Tasa de interés: es el precio del dinero. Influye en las decisiones porque se refiere al costo que tiene un crédito o la rentabilidad de los ahorros.
• Inflación: es el aumento generalizado y sostenido de los precios. Tiene muchas desventajas y perjudica a la población porque erosiona el poder de compra de la moneda, a lo largo del tiempo. Reduce la calidad de vida de los individuos más desprotegidos. Perjudica y difiere las decisiones de inversión, genera distorsiones en la economía y provoca una caída de la actividad.
• Tipo de cambio nominal: es el precio al que se intercambia la moneda de un país por la de otro. Afecta a los actores comunes de la economía porque incide en los incentivos para el comercio exterior e interior, y puede influir en las actividades económicas y en los precios.
• Reservas: están formadas por los activos externos de disponibilidad inmediata que controla el Banco Central. Pueden ser utilizadas para intervenir en el mercado cambiario y para defender el tipo de cambio cuando sea necesario. Las exportaciones producen ingresos de divisas y las importaciones y los pagos de intereses de las deudas contraídas en el exterior generan egresos de divisas. Cuando los ingresos son mayores que los egresos se acumulan reservas internacionales. La incidencia sobre los ciudadanos se explica porque incide en el poder del Banco Central para mantener el valor de la moneda. En la Argentina, las reservas son consideradas como respaldo de la moneda local.
• Expectativas inflacionarias: son mecanismos de remarcación de precios, basados en la inflación del período anterior y en la retroalimentación. Reflejan los aumentos de costos previstos para el futuro. Las expectativas son un factor que alimenta la inflación.
• Presión tributaria: representa el porcentaje de los ingresos que los particulares deben aportar al Estado en concepto de impuestos. Esta variables puede aumentar o reducir los ingresos disponibles de la sociedad para consumo e inversión, u otros fines alternativos.
“Con estos conceptos, los individuos pueden tener más claro el panorama para asumir decisiones globales, en cuestiones de endeudamiento, de consumo y de inversión”, concluye Lucas.
La economista Jessica Lucas, asesora del Centro de Inversiones Bursátiles, la economía es considerada inmoral por priorizar la satisfacción humana (es decir, el egoísmo). La especialista remarca que “se puede decir que la economía es “amoral”. “Tendemos a pensar que el deseo busca la moralidad y la equidad como un fin individual, que maximiza la felicidad individual, en vez de interpretarlo como un objetivo de grupo para un bien colectivo”, subraya.
La economista advierte que durante su vida, un individuo estará expuesto las siguientes situaciones:
• Trabajar para construir un futuro con mejor calidad de vida.
• Querer comprar una casa y un auto.
• Tener un proyecto propio entre sus objetivos.
• Ahorrar para la jubilación.
• Ayudar a los seres queridos a tener una mejor calidad de vida.
• Toma deudas prendarias, hipotecarias y comerciales para cumplir con sus objetivos.
• Planear una inversión con ahorros.
• Tener inmuebles o consumir en forma anticipada, como opciones de resguardo de valor al dólar.
• Planificar adecuadamente el perfil impositivo.
• Tener ingresos adicionales al sueldo.
“En las cinco primeras situaciones coinciden casi todos los individuos, por tratarse de objetivos comunes. Pero en las restantes, referidas a cómo llegar a esos propósitos, se decide más por intuición, por recomendación o por rumores que por fundamentos”, recalca Lucas. Para tomar decisiones acertadas, la experta asegura que es recomendable tener claro algunos conocimientos básicos que explican el funcionamiento de la economía. A saber:
• Macroeconomía: estudia la economía como un todo, concentrándose en los factores generales, como las tasas de interés, la inflación y el desempleo. Incluye el estudio del crecimiento económico y cómo los gobiernos utilizan las políticas monetaria y fiscal para moderar la inflación y de la recesión.
• Microeconomía: se concentra en las personas y en los negocios individuales. Explica cómo se comportan los individuos cuando se enfrentan a decisiones sobre cómo gastar e invertir su dinero. En el caso de los negocios, explica cómo se comportan las empresas que buscan maximizar sus beneficios.
• Producto Bruto Interno (PBI): es el valor total de la producción de bienes y de servicios que genera la economía de país, en un determinado período de tiempo. Afecta a los ciudadanos comunes porque refleja la evolución real de la economía, si crece o si decrece el nivel de producción per cápita.
• Tasa de interés: es el precio del dinero. Influye en las decisiones porque se refiere al costo que tiene un crédito o la rentabilidad de los ahorros.
• Inflación: es el aumento generalizado y sostenido de los precios. Tiene muchas desventajas y perjudica a la población porque erosiona el poder de compra de la moneda, a lo largo del tiempo. Reduce la calidad de vida de los individuos más desprotegidos. Perjudica y difiere las decisiones de inversión, genera distorsiones en la economía y provoca una caída de la actividad.
• Tipo de cambio nominal: es el precio al que se intercambia la moneda de un país por la de otro. Afecta a los actores comunes de la economía porque incide en los incentivos para el comercio exterior e interior, y puede influir en las actividades económicas y en los precios.
• Reservas: están formadas por los activos externos de disponibilidad inmediata que controla el Banco Central. Pueden ser utilizadas para intervenir en el mercado cambiario y para defender el tipo de cambio cuando sea necesario. Las exportaciones producen ingresos de divisas y las importaciones y los pagos de intereses de las deudas contraídas en el exterior generan egresos de divisas. Cuando los ingresos son mayores que los egresos se acumulan reservas internacionales. La incidencia sobre los ciudadanos se explica porque incide en el poder del Banco Central para mantener el valor de la moneda. En la Argentina, las reservas son consideradas como respaldo de la moneda local.
• Expectativas inflacionarias: son mecanismos de remarcación de precios, basados en la inflación del período anterior y en la retroalimentación. Reflejan los aumentos de costos previstos para el futuro. Las expectativas son un factor que alimenta la inflación.
• Presión tributaria: representa el porcentaje de los ingresos que los particulares deben aportar al Estado en concepto de impuestos. Esta variables puede aumentar o reducir los ingresos disponibles de la sociedad para consumo e inversión, u otros fines alternativos.
“Con estos conceptos, los individuos pueden tener más claro el panorama para asumir decisiones globales, en cuestiones de endeudamiento, de consumo y de inversión”, concluye Lucas.







