Rivoira tiene la misión de armar un rompecabezas en Atlético

A las bajas de Garnier y Sbuttoni se suman las de Gómez y Casáis, mientras que Lucchetti, Imbert y Menéndez están en duda.

04 Nov 2014
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SIEMPRE LISTO. Sebastián Longo será uno de los concentrados y podría ocupar el lateral izquierdo de la defensa.

“Prueba de carácter”, se escuchó decir por los pasillos del complejo. La situación de Atlético es crítica, pero no en lo que se refiere a su ubicación en la tabla de posiciones de la B Nacional. El problema es la cantidad de lesionados que impide saber cómo armará Héctor Rivoira el equipo para el trascendental partido de mañana contra Huracán, en el Monumental.

Como si se tratase de una plaga, la enfermería del “decano” quedó desbordada. Las malas noticias cayeron como la llovizna que acompañó al plantel durante la sesión en de Ojo de Agua. Rivoira tenía pensando hacer fútbol, suspendió su idea; debió conformarse con fútbol reducido. El agua se lo impidió. Quería proteger a sus jugadores, evitar lesiones. El entrenador, además, esperaba empezar a buscar el 11 ideal, teniendo en cuenta las suspensiones de Pablo Garnier (cinco amarillas) y de Franco Sbuttoni (expulsado). Tampoco pudo. Y ahí es donde la cabeza de “Chulo”, quizás, empezó a dar vueltas como una licuadora. Se le cayeron varios soldados, otros están a un paso de hacerlo y no sobra recambio.

El parte médico derrumbó las aspiraciones del DT de recuperar algunas piezas importantes. Se pensaba que Fernando Evangelista, ausente ante Temperley por haber sufrido un pequeño desgarro en el gemelo izquierdo, iba a estar mañana. Negativo. Tampoco estará disponible en los próximos seis meses. En plena recuperación, el lateral sintió molestias en su rodilla zurda, se le pidieron estudios y saltó que tiene rotos los ligamentos. Evangelista viajó a Buenos Aires. Ayer fue visto por un cirujano y hoy consultará con Batista, el jefe del área médica de Boca, dueño del pase del defensor. Luego llegará su turno en el quirófano.

Esa fue una de las cachetadas anticipadas que recibió “Chulo”. Otra, Eduardo Casáis está descartado culpa de un fuerte esguince de tobillo y ahora prenden velas para que llegue al choque del domingo con Sarmiento, en Junín. Hay más. Jonathan Gómez, titular contra Temperley, está en Rosario debido a que su madre está en estado delicado de salud. O sea, si en primera instancia Rivoira presumía que cuatro iban a ser las variantes para recibir al “globo”, quizás se haya quedado corto.

Cristian Lucchetti está entre algodones: no puede levantar el brazo izquierdo. Juan Martín Imbert, con una paralítica, se someterá a una serie de estudios, al igual que Cristian Menéndez.

La prioridad es recuperar a estos tres últimos soldados que son importantes dentro del esquema de Atlético. Además, no sobran variantes porque la plaga afectó a otros futbolistas, caso Guillermo Acosta (se recupera de la fractura de pómulo) y Diego Jara (desgarrado).

Los concentrados
La incertidumbre al menos hasta ayer era importante, por eso se decidió que sean 20 los concentrados. Se irán descartando acorde al momento. “Hay que evaluar y ver”, sostuvo “Coco” Ramos, la mano derecha de Rivoira antes de entregar la nómina, comprendida por Lucchetti, Lucas Calviño (arqueros); Eros Medaglia, Nicolás Romat, Bruno Bianchi, Javier Malagueño, Sergio Rodríguez Budes, Sebastián Longo (defensores); Francisco Grahl, Gastón Giménez, Augusto Max, Iván Etevenaux, David Valdez, Diego García y Juan Martín Imbert; (volantes), Leandro Díaz, Luis Rodríguez, Cristian Menéndez (delanteros); Gastón Cuevas (es el N° 19) y Gonzalo Ontivero (20).

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